viernes, 4 de octubre de 2019

Los sesgos cognitivos y su influencia en la Equitación

Las riendas de atar, los kilos y kilos de avena, las acciones de los estribos desaforadamente largas, el creer que un jinete no tiene que entrenar su cuerpo además de montar a caballo…todos estos dogmas que lastran a la hípica cuentan con un poderoso aliado: los sesgos cognitivos. ¿Sabes qué son?



La definición que nos da Wikipedia sirve para ir entrando en materia: “Un sesgo cognitivo es un efecto psicológico que produce una desviación en el procesamiento mental, lo que lleva a una distorsión, juicio inexacto, interpretación ilógica, o lo que se llama en términos generales irracionalidad, que se da sobre la base de la interpretación de la información disponible, aunque los datos no sean lógicos o no estén relacionados entre sí”.

Es decir, son aquellas creencias que tenemos en las que nos refugiamos para justificar que hacemos algo, a pesar de que haya evidencia de que ese algo que hacemos, no es lo más adecuado. Por ejemplo, y por seguir el hilo de mi último post que tanto debate ha concitado: es evidente que unas riendas de atar nunca podrán sustituir a un programa de entrenamiento real y variado, pero aun así, hay personas que siguen empeñadas en defender las riendas de atar. ¿Por qué?

Precisamente, por los sesgos cognitivos, algo que todos tenemos y que nos lleva a defender a capa y espada aquello en lo que más cómodo nos sentimos en base a nuestra experiencia, lo que nos hayan transmitido, etc.

Algo muy parecido sucedió con el artículo que escribí pretendiendo hacer ver que poca enseñanza positiva hay para un niño en el comprarle un "supercaballo" que lo hace todo, y sí mucho de enseñanza negativa. Hubo personas y profesionales que se pusieron como fieras, pero que curiosamente, ni se molestaron en leer más allá del título: la idea del artículo chocaba de pleno con sus creencias y no estaban dispuestos a leer ni a entender, pues su sesgo cognitivo les decía que lo correcto era lo que ellos habían hecho siempre.

Igualmente, seguimos encontrando profesionales y aficionados que siguen defendiendo que lo mejor para un caballo es vivir en box, cebarlo con cereales, tenerlo con vendas las 24 horas al día...y su única excusa para todas estas prácticas que de sobra sabemos son altamente destructivas para su salud, es decir: "pero yo quiero mucho a mis caballos". Es evidente que se amparan en una serie de sesgos cognitivos que no tienen ningún fundamento científico, simplemente, es lo que han hecho de siempre, y lo que quieren seguir haciendo para su propia comodidad, y aunque se amparen en la afirmación de querer mucho a su caballo, con sus hechos, demuestran justo lo contrario.

¿Creeríamos a un padre o una madre que dice querer mucho a sus hijos pero tienen a estos todo el día sin salir de una habitación diminuta y de la que solo abrirían la puerta para darle tres comidas muy altas en azúcar? Pues es exactamente igual.

Las reacciones a este post son un claro ejemplo de cómo influyen los sesgos cognitivos en nuestras acciones

El ser humano tiene la tendencia natural de anclarse en lo que ya conoce, y lo prefiere antes que adentrarse en experiencias desconocidas, el clásico lema de “más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”.

Y esto, en el campo de lo ecuestre, tiene una enorme contrapartida: hay caballos que sufren en sus carnes el enorme poder de los sesgos cognitivos, ya que son muchas las personas que prefieren quedarse en métodos de manejo y entrenamiento muy anquilosados en el pasado, porque creen que es lo que mejor les funciona, porque es lo que les enseñaron, lo que siempre han hecho, y en definitiva, es en lo que creen.

Claro que si esta fuera la única tendencia posible, seguiríamos en cualquier campo de la vida, totalmente estancados, y por fortuna, cada vez somos más los que nos planteamos ir mejorando continuamente en todo aquello que podamos hacer con nuestros caballos.

El saber dejar atrás nuestra comodidad (nuestro sesgo cognitivo de turno), el afán por mejorar, por formarnos y estudiar continuamente, por estar abiertos a aquello que incluso está lejos de nuestra forma de entender la realidad, es lo que nos permite evolucionar como sociedad.

Por desgracia, en la hípica, nos encontramos con una enorme mayoría de profesionales y aficionados anclados en métodos de entrenamiento y manejo muy anticuados, y a los que les cuesta mucho abrirse mínimamente a tendencias más actuales, por más evidencia que haya de que sus métodos están anticuados.

Si quieres profundizar en este tema, te recomiendo estos otros artículos:

EL DILEMA. Mis reflexiones al encontrarme a un conocido que me cuenta sus problemas con sus caballos debido a que no ha cambiado nada en los últimos 20 años: http://www.tomasmateo.com/2018/11/el-dilema.html

LA EXPLICACIÓN A POR QUÉ LA HÍPICA AVANZA TAN LENTAMENTE EN ESPAÑA: http://www.tomasmateo.com/2019/07/el-reflejo-semmelweis-y-la-explicacion.html

LA REDONDITIS, UN CLARO EJEMPLO DE ENTRENAMIENTO SIN SENTIDO Y SU ANTÍDOTO: http://www.tomasmateo.com/2018/11/la-redonditis-el-peligroso-virus-que-te.html

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