lunes, 22 de julio de 2019

El reflejo Semmelweis y la explicación a por qué la hípica avanza tan lentamente en España

Cosas que ahora nos parecen enormemente normales y lógicas, en su día, no lo fueron tanto. A mí, y a todos los de mi generación, de pequeños, nos tocó tragarnos el humo del tabaco durante años en bares, coches, trenes, y cualquier lugar público. Si me daba por pedirle el favor a la persona que fumaba, que lo hiciera en otra parte, me caía la bronca. 

Recreación de la consulta de Semmelweis, en Viena, antes de que fuera expulsado e incapacitado como médico

Que los niños nos tragásemos el veneno en forma de humo, era lo normal, y si tú no lo veías normal, se te tildaba de niño repipi y delicado.

A los niños se nos metía en masa en los asientos traseros de los coches, y el cinturón no es que no fuera obligatorio, es que ni siquiera venía instalado en la mayoría de coches. Los motoristas conducían sin casco, y la ley lo permitía.

Ahora, todo esto, nos parece de locos y propio de épocas muy pretéritas ya.

Bien, pues ahora vayamos a mucho más atrás aún, a 1847, a Viena, donde un médico húngaro residente en Austria llamado Ignaz Semmelweis descubrió la causa de la muerte de la mayoría de madres que daban a luz, que por entonces eran muchas, por lo que se conocía como fiebre puerperal, y cuya solución consistía en algo tan simple como que los médicos se limpiasen las manos con jabón antes de asistir a las mujeres en el parto.

Algo que hoy nos parece tan básico, entonces no lo era, y la suciedad en las manos de los médicos, durante siglos venía provocando que miles de mujeres y sus hijos murieran en el parto. ¿Pero sabéis que pasó? Que una buena parte de la comunidad médica, lejos de agradecer el descubrimiento de Semmelweis, se sintieron enormemente ofendidos. No querían admitir que estuviera en ellos la causa de tantas muertes de mujeres y niños…

A todos estos médicos, les pudo más su orgullo que la evidencia científica y se negaron a admitir la teoría de Semmelweis y siguieron sin lavarse las manos. Semmelweis en cambió logró disminuir drásticamente las muertes de sus pacientes con algo tan simple como lavarse las manos con hipoclorito cálcico. Las teorías de Semmelweis se empezaron a tener en cuenta tras su fallecimiento, cuando Luis Pasteur confirmó que los gérmenes de las manos eran los responsables y Joseph Lister desarrolló un método antiséptico para las intervenciones médicas.

Semmelweis terminó sus días en un manicomio, siendo víctima de los terribles tratamientos que por entonces se dispensaban a los supuestos “enfermos mentales”. Un final terrible para el precursor de la  asepsia en la medicina moderna.

Estatua de Semmelweis en el Hospital General de Viena. Silenciado y maldecido en su día, la medicina actual le considera uno de sus grandes personajes.

Desde entonces, se conoce como efecto Semmelweis  a toda aquella actitud que define la resistencia al cambio por parte de una comunidad, es decir, lo que sucede en la hípica, y especialmente en la hípica española, donde todavía un gran número de caballos viven en box del que apenas salen, los potros son montados con menos de tres años, los entrenamientos que se les hacen son terriblemente anticuados, se les sobrealimenta con avena y cereales, y otros despropósitos que muchos venimos clamando han de terminar, pues son propios de otras épocas, y que la evidencia científica, ha demostrado con creces, son altamente nocivos para el caballo.

Es la situación a la que muchos nos hemos tenido que enfrentar en no pocas ocasiones en una hípica, el sempiterno "de toda la vida lo hemos hecho así", y que tanto daño hace al sector ecuestre español y la hípica en general.

¿Cuánto tiempo necesitaremos para que dejemos de ver todas estas prácticas tan anticuadas? La medicina necesitó que miles y miles de madres y sus niños murieran para admitir que eran los propios médicos los causantes de dichas muertes con los gérmenes de sus manos.

¿Cuántos caballos más habrán de romperse para que ciertos jinetes, adiestradores, herradores y veterinarios admitan que ciertas prácticas son de todo punto dañinas para el caballo y las abandonen? Lo ignoro, pero seguiremos trabajando para que sea lo antes posible.



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