lunes, 29 de julio de 2019

Cuánto más estudias sobre Equitación, más te das cuenta de la importancia del Trabajo a la cuerda

Leía este fin de semana algunas de las conclusiones sacadas de la Conferencia Internacional del ISES (International Society for Equitation Science). La doctora Katrina Merkies habló de las consecuencias de las monturas sobre los dorsos y la muscultatura adyacente. En los tiempos actuales (y yo el primero), nos obsesionamos con tener las mejores y más modernas monturas, y por supuesto, eso incluyen que sean totalmente simétricas.




¡¡Pero es que no hay ningún caballo perfectamente simétrico!! Y aunque con el entrenamiento y ayuda profesional (fisio, osteo...) algo podremos paliar esa asimetría, el caballo siempre conservará buena parte de su asimetría natural. Y una montura perfectamente simétrica sobre un dorso asimétrico, dice la doctora Merkies, profesora en la Universidad de Guelph ( Ontario, Canadá), implica problemas en el trapecio, atrofias en latísimus dorsi, etc. Vamos, los clásicos problemas de dorso y zonas aledañas.

Es normal, el caballo no está hecho para ser montado, y en la naturaleza, el grado de asimetría, no implica riesgo de supervivencia. Un caballo con un elevado índice de asimetría puede comer perfectamente, reproducirse y huir con total normalidad de un depredador.

Si a la montura simétrica sobre un dorso asimétrico le sumamos que el jinete además también suele ser asimétrico y carga más de un lado que de otro, la consecuencia es que el caballo debe ir compensando todos estos factores que le impiden moverse como su cuerpo realmente quiere y debe.

¿Y cómo podemos paliar esos daños colaterales que producen las monturas y los jinetes? Sencillo: con trabajo a la cuerda. Pero repito: trabajo a la cuerda no es que el caballo de vueltas en círculo alrededor de tí con la montura puesta antes de que te subas. El Trabajo a la cuerda es un método de entrenamiento, que hay que conocer y que va mucho más allá de unas simples vueltas. Es además, el mejor modo de fortalecer a un caballo. Y cada día, mientras más estudio y leo, más me reafirmo en este pensamiento.

Si aun no te queda claro todo esto que acabo de comentar, piensa en esto: ¿Conoces algún deportista que siempre que entrene lo haga con una mochila llena de peso en la espalda? Imagina que cada vez que vas al gimnasio, a dar un paseo al campo, a hacer yoga o pilates, a correr o montar en bici, fueras con un peso en la espalda...¿a que te sería incómodo? Y con el tiempo, tendrías consecuencias posturales, musculares, etc. Igual al caballo. Entrenar o trabajar un caballo exclusivamente montado, es lo mismo.

Tu caballo se merece dos o tres sesiones como mínimo a la semana de trabajo a la cuerda bien hecho, para que ahí al menos pueda fortalecerse para cuando lo montes. Si solo lo trabajas montado, estarás fortaleciendo ciertos músculos, pero debilitando otros, y esos que se debilitan, son precisamente los encargados de soportar tu peso. Más aún, aquellos caballos que viven en box que no pueden ejercitarse por sí mismos en un prado y dependen de nosotros para todo el ejercicio que hagan.

Si te interesa el trabajo a la cuerda pero no tienes mucha idea de por dónde empezar, en esta página de mi web tienes bastante info sobre el tema y posibilidad de acceder a un curso específico sobre la materia: http://www.tomasmateo.com/p/curso-on-line-trabajo-la-cuerda.html



No hay comentarios:

Publicar un comentario