sábado, 22 de junio de 2019

El caballo, sus ritmos circadianos y su rendimiento.

Llevo un tiempo investigando sobre los ritmos circadianos del caballo, un tema apasionante y que además, determina el éxito en su entrenamiento.

Primero empecé a observar mis caballos en libertad, para ver en qué horas del día estaban más activos y en cuáles descansaban, para evitar así trabajar con ellos en las horas que ellos eligen descansar. Ahí ya saqué las primeras conclusiones. Y si bien no era más que un estudio casero, pude empezar a comprobar que según la hora (y según la estación del año), el mismo caballo a unas horas se puede mostrar más activo y a otras más "perezoso".



Poco a poco he ido buscando los pocos estudios científicos que sobre el tema hay y me doy cuenta que no iba mal encaminado con el planteamiento. Es un tema del que probablemente, en los próximos años, sabremos más datos.

Algunas cuestiones que desde luego sabemos y te pueden ayudar:

El caballo, como todos los seres vivos se regula por la luz solar. Aquellos caballos que viven en boxes la mayor parte del tiempo y apenas tienen contacto con la luz solar, tienen dos problemas: por un lado, presentarán déficits de vitamina D, ya que esta se sintetiza gracias al efecto del Sol. Esto conduce a debilidad en los huesos, articulaciones y a la larga, incluso en los músculos. Si a esto unimos que el estar parado en el box muchas horas, deteriora seriamente el aparato músculo-esquelético, he aquí la posible respuesta a muchas lesiones de caballos que no hacen ningún sobreesfuerzo, pero se lesionan.

Por otro lado, al no tener exposición directa al sol, y sobre todo en invierno, pasar una serie de horas bajo luz artificial en horas en las que en la naturaleza ya sería de noche y el caballo no estaría bajo exposición lumínica, le desregula su reloj biológico y eso le afecta al descanso, y por lo tanto, directamente a su rendimiento.

Y esto último, encaja, con lo que ya sabemos a ciencia cierta: el caballo necesita tiempo de descanso de calidad, puesto que es en ese momento donde el cerebro y el cuerpo se autoreparan y se regeneran. De esto ya hablé hace tiempo y seguiré hablando, porque en todas estas cuestiones, tenemos las claves para que un caballo pueda estar cada vez más fuerte y sano, o por el contrario, se deteriore rápidamente.

Como os decía en el podcast de ayer, el problema es que le damos al caballo una vida tan distinta a la que su naturaleza requiere, y encima le exigimos rendimiento deportivo, que por eso tienen tantas lesiones y resistencias. Yo creo que a un caballo le podemos exigir rendimiento, pero como siempre digo, a mayor exigencia por nuestra parte, más aun debemos darle lo que realmente necesita. Y la falta de movimiento, de luz solar, de compañía...no hace sino debilitarle. Seguiré con este tema y os iré contando

jueves, 20 de junio de 2019

Cómo funcionan los músculos de tu caballo

"Quiero muscular bien a mi caballo, ¿me ayudas?", es probablemente la consulta que más recibo con diferencia. La intención es fantástica y yo soy el primero al que le gusta otorgar buen músculo a sus caballos. Ahora bien, para eso, es necesario conocer mínimamente  el funcionamiento de dichos músculos y qué es aquello que le sienta mejor, y sobre todo, si queremos un músculo de calidad, y un caballo en buena forma en general, pues los músculos solo son una parte del conjunto.

En este podcast, hablo largo y tendido del músculo de los caballos y de aquellas claves que te ayudarán a poner en forma a tu caballo, aunque como siempre con mis podcast, a lo mejor no es lo que esperabas...





lunes, 10 de junio de 2019

Seguimos con el plan de puesta en forma de Copito, el PRE de la casa. Dos veces por semana hacemos trabajo de galope, normalmente en fartleks y buscando siempre que sea cuesta arriba. Una de las sesiones suele ser más intensa que la otra, y en la cual busco entrar en zona anaeróbica.

          

Lo mejor es ir notando como cada vez el caballo va estando más cómodo, respondiendo con más ímpetu y manteniéndolo por más tiempo. Al ser un caballo español, levanta mucho las rodillas y eso hace que su tranco no gane tanto terreno como el de un pura sangre o un PRá y por supuesto, su velocidad nunca será la de un caballo de deporte, pero lo importante es que dentro de lo que su morfología, su corazón y sus pulmones le permiten, cada semana va a más. Este tipo de entrenamiento es fundamental en cualquier caballo, pero más aun en un caballo PRE, ya que son los que más fácil engordan,los que más facilmente pierden la forma y por desgracia a los que menos se les suele entrenar aerobicámente, y encima, los que "peor" morfología tienen para una vida medianamente deportiva. Para que os hagaís una idea, siendo un caballo de 1,68 y de mucho volumen, tiene una caja torácica mucho más pequeña que la de mi yegua que mide 1,60. Sus pulmones son indudablemente mucho más pequeños, su corazón recupera peor, encima pesa más y su manera de moverse es mucho menos económica porque sus miembros tienen más movimiento vertical que horizontal. Y esto es lo que ocurre con la mayoría de caballos españoles, ya que siempre han sido seleccionados en base a criterios que en nada tenían que ver con el deporte. Pero eso no significa que debamos dejarlos abandonados a nivel de forma,¡¡al revés!! ¡¡son los que más necesitan este tipo de trabajo!! Precisamente gracias a su morfología y caracter, son caballos muy predispuestos a la reunión, por lo que en este sentido, apenas necesitan un breve trabajo semanal. Es precisamente en el trabajo aeróbico donde más tenemos que incidir (y aquí podemos hacer muchas cosas) si queremos que nuestro caballo PRE tenga una vida sana y en forma.

miércoles, 5 de junio de 2019

Un caballo español y sus enseñanzas


Siempre hablamos de lo que pueden enseñarnos los caballos y me gustaría compartir todo lo que me enseña mi querido Copito de Nieve, un caballo de Pura Raza Española y que es probablemente lo más alejado a un caballo de deporte.



Es un caballo que compré hace dos años, si bien ya lo conocía de hace tiempo. Cuando llega a mis manos viene totalmente obeso y con bultos de grasa. Se asfixiaba incluso yendo al paso llevándolo del ramal. Tenía alergias por toda la piel y de rascarse estaba lleno de heridas y casi sin crin ni pelo en la base de la cola. El dorso hundido y descolgado por la enorme panza, y una edad ya madura, catorce años de edad cronológica pero que parece mucho mayor.

“Nos queda un largo camino, viejo amigo”, le decía en esos primeros meses de entrenamiento en los que apenas avanzábamos. Las sesiones tenían que ser muy cortas porque le costaba muchísimo recuperar oxígeno. Fueron meses de mucho trabajo a la cuerda al paso, de cuidar la alimentación y el manejo para que no engordara. Este caballo me ha enseñado como ningún otro, en aquellos días, el valor de la paciencia y la continuidad. El trabajar un poco cada día, sin perder el ánimo, sin desmoralizarnos.

Y tras esa primera fase, hemos llegado a una segunda, en la que el caballo ya ha alcanzado un cierto grado de forma. Ya galopa con comodidad y la respiración ha mejorado increíblemente. El dorso aún tiene que mejorar pero ya ha progresado bastante. Y en esta fase en la que estamos, Copito me enseña que nada es perdurable, que no podemos dormirnos cuando alcanzamos un cierto éxito.

Cualquier caballo de deporte, viviendo en libertad como Copito vive, trabajándolo un par de veces en semana, mantiene un buen nivel de forma. Copito en cambio no, pues no es un caballo de metabolismo rápido y engorda con mucha facilidad. Es además un caballo bastante tranquilo en el prado, y no juega tanto como el resto de caballos, y convive con caballos más mayores que él pero que muestran mucha más actividad.

Copito me exige la justa medida del trabajo diario, para seguir mejorando la forma, pero sin pasarnos, pues es un caballo generoso que te lo va a dar todo, pero que si le pides más de lo que puede dar su estado de forma, al día siguiente lo pagará y le costará moverse. ¡¡Las enseñanzas de este caballo no tienen precio para mí!!

En breve explicaré con más detalle en qué consiste su entrenamiento, su manejo y alimentación, pues todo cuenta en el caso de este caballo tan especial, y que es fiel testigo de que poner en forma a un caballo, puede beneficiarle, pues su carácter y hasta su manera de moverse en libertad, han cambiado a mucho mejor.

(En este artículo hablo de la fase inicial de puesta en forma de Copito tras comprarlo: http://www.tomasmateo.com/2017/08/puesta-en-forma-de-un-pre-obeso-y-con.html)