jueves, 23 de mayo de 2019

Cuestión de planteamiento y yeguas alazanas

¿Porqué Salamanca? Me han preguntado algunos de mis lectores y amigos al decidir trasladarme a donde llevo algo más de un mes. La respuesta se resume a una sola cosa: PLANTEAMIENTO.
Y la foto es claramente explicativa: a la izquierda, mi yegua, Athenea, 11 años. A la derecha Valentina, 5 años. Se han hecho super amigas, desde el primer día conectaron rápidamente y Valentina se viene detrás de Athenea todo el tiempo que la estoy trabajando. Es como si hubiera una especial conexión entre alazanas. A poco que me alejo un poco, me cuesta distinguir quien es cada una.



¿Y qué tiene esto que ver con mi decisión de instalarme aquí? Sencillo: Valentina tiene 5 años y todavía no conoce otra cosa que la libertad. A su edad, todavía nadie ha puesto sus posaderas encima de su dorso. Cuando yo me quedé con Athenea, recién tenía cumplido los 5 años, y hasta que no tuvo los 6, no me monté. Un año de libertad plena y de mucho trabajo a la cuerda hasta esas primeras montadas, que fueron muy breves, y que realmente, hasta que casi no tuvo los 9 años, no la he montado con una cierta frecuencia.

A lo largo de estos últimos años he hecho un periplo con mis caballos por una serie de hípicas supuestamente "top", con instalaciones extraordinarias, pero que una vez vives la realidad de su día a día, te das cuenta de que son "la casa de los horrores": caballos que no salen de sus boxes en días o semanas, caballos en pista siendo trabajados en rollkur continuamente, inexistente amor por el caballo, y una larga lista de cosas que a mi particularmente me hacían inevitable tener que volver a casa una y otra vez, donde si bien carezco de buenas pistas en las que trabajar, al menos mis caballos vivían en libertad y no teníamos que convivir con prácticas tan dañinas con los caballos.

Así pues, en la decisión de venirme hasta aquí influye indudablemente el hecho de que hay buenas pistas e instalaciones, pero sobre todo, es el planteamiento de base con el que sintonizo: Los boxes están siempre vacíos y solo se usan como elemento de apoyo para preparar un caballo, asearlo, etc. Todos los caballos viven en prados grandes. Los metodos bitless tienen siempre preferencia por cualquier otro. Hay amor por la competición pero desde el respeto al caballo. Y los caballos jóvenes, no hay prisa por montarlos. Junto a Valentina hay otro potro de cinco años, que tampoco ha sido montado aun. Y no hay prisa ninguna por hacerlo.

La prioridad, es que se hagan caballos fuertes, felices y sanos, y después, ya se verá. Y ese, como sabeis aquellos que llevais leyéndome más tiempo, es precisamente el lema con el que resumo mi trabajo con los caballos. Así que, todo se resume a una cuestión de planteamiento: me gusta estar en lugares en los que el caballo, es amado de verdad, y eso, no se demuestra con fotos muy bien puestas en redes, ni con lujosas cancelas que te reciben a la entrada, sino con hechos contrastados y del día a día, y de los que los propios caballos del lugar, pueden dar fe. Y Valentina, es fiel testigo de ello.

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