lunes, 25 de marzo de 2019

Cuánto más difícil me lo pongo, más fácil se lo pongo al caballo

Esta sentencia, creada y repetida continuamente por mi maestro (José Manuel Sales Pons “El Cura”), no es sino el resumen de una actitud a caballo.  Todo lo contrario de lo que conseguimos con trampas y artilugios como rendajes truculentos, bocados de mucho mando, posturas que al caballo ni le gustan ni le favorecen pero en las que el jinete se siente con control, etc., y que obedecen a una actitud que se resume justo en lo contrario: “se lo pongo difícil al caballo para ponérmelo fácil a mí”.




Pero esa supuesta facilidad y comodidad que nos otorgan ciertas maneras de montar y de emplear hierros, rendajes y ciertas técnicas, puede que nos funcione de un cierto modo y durante un cierto tiempo, pero a la larga, tendrá como consecuencia caballos trabajados en falso, que irán huyendo del trabajo, que se terminarán lesionando, y en lo que respecta a nosotros mismos, no estaremos mejorando nuestra Equitación, sino que simplemente iremos aprendiendo a poner trampas y atajos en nuestro modo de ejercitar un caballo, pero nunca de ese modo, construiremos un proyecto largo y sólido con un caballo que le permita ir a más con el tiempo.

Y en realidad, tampoco se trata de ponérnoslo muy difícil a nosotros mismos, sino que debido a que por lo general, lo que nos han enseñado “de siempre”, ha ido más encaminado a hacernos una Equitación relativamente cómoda, pero falsa, irreal en tanto en cuanto no es la que mejora al caballo, pero nos da sensación de que aquello marcha bajo nuestras piernas. Aunque una vez pruebas otro modo de montar, no quieres otra cosa. Cuando sientes que un caballo responde a tus peticiones por más sutiles que sean, sin ningún atisbo de fuerza e imposición, no quieres saber nada más de aquello que en su día te quisieron vender como el único camino ecuestre posible.

Porque recordemos que el verdadero espíritu de la Equitación es fortalecer al caballo, de un modo en el que se sienta motivado para que siempre ponga de su parte. Pero como sabemos, la mayoría de caballos acaban tan frustrados como lesionados, y es por eso que los métodos del hierro grande, del sometimiento, del más fusta y más espuela, etc., son los que se van imponiendo, pero cada vez son más las personas que se plantean preguntas sobre la idoneidad de dichos métodos.




La dificultad pues de la que habla el enunciado de mi maestro, hace referencia a lo complicado que es el desaprender lo que nos han machacado para adquirir nuevos hábitos a caballo. Y esos hábitos son tanto posturales como de actitud.  Por ejemplo:

-         _ Cambiar tirar de las riendas por una gestión óptima del equilibrio del caballo a través de las mismas

-          _Cambiar vencer (al caballo) por convencerlo

-          _En vez de pensar en más hierro optar por educar nuestras manos para saber hacernos entender

-         _ No fijarse tanto en el asiento profundo y el taco que una determinada montura nos otorga sino en una colocación óptima de la pierna del jinete

Y así podríamos seguir con una serie de paradigmas, que insisto, afectan no solo a lo puramente físico sino a las actitudes con las que tratamos a nuestros caballos.

Estamos en el siglo XXI y ya sabemos mucho sobre Equitación, Biomecánica y salud del caballo, pero hay que hacer el esfuerzo de aprender y después, el de aplicarlo. Y no todos, están dispuestos a hacer el esfuerzo, porque la mayor de las veces, lo bueno para el caballo, no es lo más cómodo para nosotros, en un primer momento. Por eso, hay que saber mirar a largo plazo.

Y mirar en el largo plazo es pensar en el caballo: que él sienta que la Equitación puede hacerle más fuerte, no que la Equitación se haga a costa de su salud, que es lo que nos encontramos continuamente.

Si este modo de montar y evolucionar con tu caballo te interesa, en el curso que hemos iniciado el pasado lunes, podrás encontrar claves y herramientas que te ayudarán a marcar un antes y un después en todo lo que hagas con tu caballo. Aun estás a tiempo de inscribirte, tienes más info en este enlace o clickando en la foto de abajo.




1 comentario:

  1. "que él sienta que la equitación puede hacerle más fuerte" he pensado algo como eso, aunque no recuerdo haberlo visto escrito hasta ahora. Estoy montando un potro, suelto es el último del prado, pero cuando voy con él se siente capaz de retar gestualmente a los veteranos. Parece claro que se siente más fuerte, por lo menos mentalmente.

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