lunes, 11 de febrero de 2019

Breve historia del Pura Sangre Inglés


Os hablo mucho del PSI y quiero compartir con vosotros una adaptación de un artículo que escribí para la revista Galope hablando del origen del Pura Sangre (en la foto, Darley Arabian, el PRá presente en la mayoría de PSI's actuales). 



Hemos de remontarnos a los comienzos del 1700, época en la que el poder ibérico, detentado por las antagonistas España y Portugal, y que se extendió a buena parte del globo, había ido declinando en pro de Francia, y sobre todo, de la potencia colonial más fuerte de todos los tiempos: Inglaterra.

En efecto, aun a pesar de que numerosas barbaries (como toda potencia expansiva, incluida España) se cometieron en la expansión y avance de los territorios de su Graciosa Majestad, siempre he creído que los logros de un país tan diminuto en comparación con otros, son impresionantes. La India, Egipto, América del norte y otros tantos lugares, ondearon la bandera inglesa durante no poco tiempo. Ello permitió, que a muchos de esos lugares, llegaran no solo soldados, sino códigos y leyes que eran pioneros en el mundo en materia de derechos civiles. Y en esta mezcla de saqueo de los territorios colonizados y de implantación de la civilización británica con más o menos acierto, había, un flujo de viajeros, comerciantes y diplomáticos que se movían o asentaban en casi todos los territorios del mundo.

En estas lides nos encontramos a mi tocayo Thomas Darley, en Alepo, Siria, en 1704. Ejercía como cónsul británico, y a su vez, pertenecía a un club de caza con el que hacía expediciones al desierto en busca de animales salvajes. En una de estas salidas, tuvo un encuentro con una tribu de beduinos, los llamados Fedán. Entre las jaimas de aquellos beduinos, Darley observó un potro que llamó su atención, y quiso comprarlo. Sobre el modo y el precio en los que se cerró el trato, hay varias versiones, pero de una cosa podemos estar seguros: en 1704, Richard Darley, hermano del cónsul, recibía en Inglaterra el potro que su hermano le había regalado y que llegaba por vía marítima desde Siria.

El nombre original del caballo, parece ser que era algo similar a Manak, lo cual tiene su lógica, pues sabemos que una de las grandes familias de caballos árabes es la llamada Muniki (En árabe, casi todas las palabras derivan de una raíz trilítera, en este caso: M-N-K). Esta tipología, si es que podemos llamarla así, es la que se distingue por su velocidad explosiva en las distancias cortas. Hemos de recordar al lector, que las tribus árabes, fueron pioneras en la selección genética, y desde mil años y algo antes, seleccionaron yeguas y caballos en función de sus necesidades: caballos de gran resistencia para las largas travesías por el desierto (Kuhaylan); caballos de velocidad inmediata para las razias o el asalto a otras tribus y caravanas (Muniki); o el caballo de la belleza excelsa (Saklaui) y del que el árabe se enorgullecía sobremanera.

Bien, pues los PRá de familia Muniki se caracterizan por tener unos cuartos traseros poderosos, y un perfil largo y algo "cuesta abajo". ¿Y esto a qué nos recuerda? En efecto, al Pura Sangre Inglés. Con tales características, no estamos sino definiendo las propias de un caballo velocista, y que sin duda, están representadas en su máxima expresión por el PSI.

Y como el buen lector imagina, en la creación de la raza del Pura Sangre de carreras (Thoroughbred llamado en inglés), este caballo árabe comprado por Thomas Darley, tuvo mucho que ver, a la sazón siendo rebautizado con el nombre de Darley Arabian. Por otra parte, hemos de tener en cuenta, que en Inglaterra, las carreras de caballos, gozaban de una gran popularidad y contaban con siglos de tradición. Para que nos hagamos una idea, en 1727, se crea un periódico dedicado exclusivamente a la temática de las carreras, el Racing Calendar.

Hasta la llegada de los primeros caballos árabes, los ingleses habían ido desarrollando una raza propia con la que pretendían obtener el mejor ejemplar posible para la carrera. Pero es en estos años, cuando se empieza a crear realmente el prodigioso caballo pura sangre que hoy todos conocemos. Antes de Darley Arabian, proveniente de Turquía había llegado otro excepcional caballo: Byerley Turk. Este caballo vivió desde 1680 a 1696, y llegó a Inglaterra tras ser capturado a un oficial del ejército otomano en la batalla de Buda, en Hungría. Y más tarde, Godolphin Barb, que vivió treinta años, desde 1724 a 1754, nacido en el Yemen, llegó a Europa como regalo para el rey Luis XV
de Francia y finalmente adquirido por el conde de Godolphin, fue también a Inglaterra.

Estos tres caballos se cruzarían con yeguas inglesas y así comienza la creación de los mejores caballos de carreras del mundo, aunque no debemos perder de vista que hay pura sangres que compiten con buenos resultados en CCE,y en su momento también en salto, si bien es una raza de enorme polivalencia. Volviendo a Darley Arabian, hemos sabido por un estudio científico del Trinity College de Dublín, que un 95% del linaje de los pura sangre machos nos lleva hasta el caballo que el cónsul compró en aquellas jaimas del desierto sirio. El 5% restante, corresponde a Byerley Turk y a Godoplphin Arabian. Yendo más allá, este mismo estudio científico estableció que toda la cabaña equina de PSI del mundo, proviene de un total de 28 caballos árabes que fueron llevados a Inglaterra. Poco más cabe decir, para hablar de la extrema importancia de la sangre árabe en esta raza tan especial como es la del PSI.

lunes, 4 de febrero de 2019

¿Cuál es el mejor caballo?


El otro día tenía una conversación con un amigo jinete que compite con frecuencia, aunque es una conversación similar a la que he tenido con otros jinetes, los cuales todos compartimos un perfil parecido, es decir, intentamos compensar con nuestro tesón, capacidad de estudio y por supuesto, nuestra desaforada pasión por lo que hacemos, frente a  la tendencia de ciertos jinetes que cambian de caballo con frecuencia en esa búsqueda que tienen del caballo perfecto que satisfaga sus ambiciones.

Con mi yegua, la que inició mi proyecto de recuperación de caballos de deporte. Tras seis años, tengo aun más ganas que cuando empezamos de seguir evolucionando. Cuanto más avanzamos, más me obliga a esforzarme por mejorar. La equitación como fuente de valores y de mejora continua.

A mí, la irrefrenable tendencia de este tipo de jinetes “insaciables” me recuerda a lo que me han enseñado las Artes Marciales y el Yoga: no busques fuera lo que tienes que encontrar dentro. Pero allá los que decidan malgastar su vida en el cambio de caballo continuo, mientras que ellos no cambian nada, pues no aprovecharán la verdadera escuela de vida que supone el caballo como camino de desarrollo personal.

Para el jinete que compite con asiduidad y que no tiene acceso a caballos de presupuestos muy elevados, o a que lo mejor, ni siquiera puede competir con más de un caballo, puede ser muy desmoralizante, pues nos guste o no, una vez llegas a ciertos niveles de competición, especialmente en Salto Hípico y en Doma Clásica -  en raid, y sobre todo en completo, los factores humanos que enunciaba al principio aún tienen un papel preponderante – la genética de un caballo, y por lo tanto el precio del mismo, juega un papel determinante.

Después, por supuesto, el entrenamiento, el manejo, etc., todo ha de hacerse a la perfección para que los resultados en competición lleguen. Pero hoy día, la selección que están haciendo los criadores centroeuropeos es tan bestial, que un caballo de mucha calidad siendo mediocremente entrenando, tiene muchas más papeletas de ganar al caballo de genética modesta y de manejo impecable (insisto, en DC especialmente y relativamente en salto). Después, ese caballo genéticamente tan bueno, se romperá más o menos tarde si su entrenamiento y manejo no son buenos, pero su superioridad en la pista será apabullante con respecto al de genética humilde. Así nos lo demuestra el panorama hípico actual, y que está haciendo que el comercio de caballos en Europa se esté moviendo a unos niveles nunca antes visto. Y lo que suele ocurrir, es que muchos de estos compradores de supercaballos, en lugar de aprender a mantener y mejorar sus caballos, lo que hacen es renovarlos continuamente, por lo que suplen a base de caballos nuevos lo que no son capaces de hacer con su esfuerzo y aprendizaje. Es decir, mejores caballos pero peor Equitación.  Puede sonar triste, pero es la realidad, y si quieres conocer con más detalle este panorama, puedes escuchar el podcast en el que hablo de esto, en este enlace: https://www.ivoox.com/valores-equitacion-seguro-son-audios-mp3_rf_26877891_1.html

Por lo tanto, llegados a este punto en el que nos topamos con la realidad de que caballos muy superiores te pasan por encima aunque sus jinetes no practiquen una buena Equitación, el jinete de presupuesto reducido, tiene además que lidiar con dos asuntos más, como si este no fuera suficiente:

-El primero, es la desmoralización en la que podemos caer

- Y segundo, el tener que oír los “consejos” de todos los que te rodean, algunos con mejor y otros con peor intención, pero todos de dicen lo mismo: “este caballo no sirve, ¿para qué pierdes tiempo con él?”. Lo cual lleva a que a continuación te digan: “¿Por qué no te deshaces de este caballo y te buscas otro mejor?”.

Pero como mis caballos vienen todos de situaciones duras y complicadas, que precisamente las crearon jinetes y propietarios con su ineptitud, si bien antes me indignaba cuando me hacían este tipo de comentarios, ahora me tomo mi tiempo y les contesto, que a lo mejor mis caballos no están al nivel de los caballos ganadores, pero sí que han servido y sirven, para muchas cosas,  de las cuales destaco las dos más importantes:

_concienciar a otros propietarios de caballos en que es más importante el cuidado y el entrenamiento diario que no tanto los orígenes y el cambio continuo de caballo. Siempre digo lo mismo: si mis caballos, que vienen de lo peor, están ahora fuertes y sanos, imaginaos lo que se puede conseguir con caballos que no hayan pasado por situaciones tan duras.

_Y sobre todo, mis caballos ME HAN AYUDADO A CRECER no solo como jinete y preparador, sino, como persona. He tenido que esforzarme tanto para ayudarles a ellos que sin darme cuenta me han hecho llegar a donde ni yo mismo me imaginaba.

Así que, ¿CUÁL ES EL MEJOR CABALLO? Yo lo tengo bien claro: EL QUE TENGAS, EL TUYO.

Ese es mi planteamiento, y si me presento en una competición con uno de mis caballos “reciclados”, el simple hecho de haberlo podido entrenar durante meses o años, y meterlo en el remolque para ir a concursar, ya supondrá la mejor de las victorias.  El haber conseguido que caballos que llegaron a estar en situaciones bastante penosas, hayan conseguido recuperar su salud y a raíz de ahí, poder ponerlos en forma, ya es un éxito total. El proceso, el día a día de esta historia que reescribimos juntos ese caballo y yo cuando ya parecía que lo que le esperaba era un final trágico, es el mejor premio que como jinete y preparador, al que se puede aspirar. ¿Hay acaso mejor trofeo que un caballo de estas características se fortalezca y confíe en mí?

Si como yo, has oído eso de “¿a dónde vas con ese caballo?”, te recomiendo que no pienses en que hasta dónde podrías llegar si compraras un nuevo caballo supuestamente mejor, sino que aprendas a llevar lo más lejos posible al que ya tienes. Posiblemente te sorprenderás, porque será él quien te lleve a un estado de orgullo y felicidad que nunca habías imaginado.