martes, 15 de enero de 2019

¿Qué pasa cuándo hay dolor al montar?


Tensión, rigidez, dolor... a veces de espalda, otras de aductores… En el caso de Carmen, el problema se concentraba en los hombros. Al poco de montar, una enorme tensión se le acumulaba en los hombros y ya no cesaba hasta un buen rato después de terminar la sesión de monta. Lo hemos solucionado con un truco sencillo pero efectivo, complementado a su vez con determinados ejercicios sin el caballo, si bien es algo que hay que seguir trabajando para no volver a la tensión anterior.

Son muchas las personas que se bajan agotadas de sus caballos, cuando tampoco hacen nada especialmente exigente físicamente. Montar debe ser una actividad que precisamente, al terminar, nos deje con mucha más energía que antes y en un estado de profunda relajación. Pero para ello, debemos montar flexibles, sin rigideces, sin tensión y por supuesto, libres de dolor.

Para esto, me sirvo de mi experiencia entrenando Artes Marciales y Yoga, disciplinas de las que podemos extraer cantidad de técnicas para tener un cuerpo y una mente mucho más predispuestos a la Equitación.

Y de todo esto, irá el próximo curso on-line: “Cómo montar mejor para disfrutar más”

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