viernes, 18 de enero de 2019

Montar sin estribos, ¿sí o no?

Pues mi respuesta es que sí, pero bajo ciertas pautas.


La tradición militar y de lugares clásicos como la Escuela Española de Equitación de Viena basa parte de su método para coger asiento el tener a los jinetes trotando sin estribos mucho tiempo, y eso ha hecho que muchos profesores de Equitación sigan aplicando esos métodos a día de hoy. Pero eso tiene dos consecuencias negativas en mi opinión:
_La primera y más evidente: machacamos el dorso del caballo puesto que son inevitables las culadas en la montura.
_En una gran mayoría de casos, el jinete o amazona, como sienten un equilibrio tan precario en cuanto el caballo empieza a trotar, el cerebro manda a las piernas una orden de trincarse como puedan al caballo y en lugar de coger un asiento fluido, se produce justo lo contrario, porque se agarran con las pantorrillas a saco, convirtiendo su cuerpo en una especie de “alicates” que se agarran de rodillas hacia tobillos como buenamente pueden y con todas sus fuerzas, dejando de rodillas para arriba el cuerpo igualmente rígido, cuando lo que debemos buscar es todo lo contrario, un cuerpo totalmente elástico y con las articulaciones flexibles. Muchas de las personas que han sido sometidas a esta práctica, no solo van cada vez más rígidas en la montura, sino que se bajan agotadas, tienen agujetas y dolores después y lo que es peor, empiezan a montar con miedo.
Estamos en el siglo XXI y hay métodos mucho más interesantes para ir ganando buen asiento, y que no causarán dolor en el dorso de nuestro caballo y que nos harán disfrutar con cada sesión de entrenamiento.
¿Cómo enfoco yo entonces el trabajo sin estribos? Simplemente al paso (al galope lo haría en una fase más avanzada y bajo ciertos parámetros). Eso sí, iré con los pies fuera de los estribos, pero por superficies desniveladas, en situaciones que comprometan mi equilibrio para obligarme a adquirir un asiento neutro e inamovible en toda clase de condiciones pero con un cuerpo flexible y sin rigideces, y por supuesto, SIN TRINCARNOS A LAS RIENDAS y dando tirones a la boca del caballo. Los brazos deben saber gestionar la tensión de las riendas de un modo independiente, sin tener en cuenta lo que va pasando con nuestro asiento. En el vídeo vemos este ejercicio en pendiente suave, y progresivamente iríamos aumentando la dificultad. Hay que ir muy poco a poco para evitar precisamente lo que sucede en muchos casos al trotar sin estribos: que bloqueamos las piernas y ya nos quedamos rígidos todo el rato.
Recordemos que no basta con cuidar bien a un caballo si queremos que sea un caballo pleno, y si lo vamos a montar, hemos de hacerlo de la mejor manera posible, ya que podemos tener un caballo en un prado, en compañía y demás factores que necesita para vivir en plenitud, que si cada vez que lo montamos, le machacamos el dorso a culadas, nos agarramos a su boca, nuestro asiento le descompensa continuamente…terminaremos creando en él un rechazo al trabajo y con el tiempo puede incluso que creemos lesión.
En el vídeo os muestro una parte de esta técnica de ir sin estribos al paso y por pendientes y desniveles, y de estas, y otras muchas técnicas, super eficaces, divertidas y libres de molestia para el caballo, que veremos en el curso online sobre Técnicas para montar mejor.

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