domingo, 20 de enero de 2019

Malas prácticas hípicas españolas I: el caballo y la argolla

Empezamos el año intentando seguir la línea que nos hemos marcado en los últimos tiempos: que en nuestro país y en todos aquellos en los que se hable y lea en castellano, se avance hacia prácticas y modos de entrenamiento y más coherentes y saludables para el caballo.  Y lo hacemos hablando de una práctica que aun sigue siendo habitual en según que hípicas y que esperamos con este artículo contribuir a su completa eliminación.

Cuando de pequeño iba a ciertas cuadras y veía esta práctica, que consiste en tener al caballo amarrado en corto a la argolla del box, nada me sorprendía puesto que era en cierta medida bastante común, especialmente en mi zona (Sevilla/Huelva), ver como los caballos se pasaban horas aparejados y amarrados a las argollas de los boxes, de unos boxes que de por sí ya eran (y son en muchos casos) bastante pequeños. Y en no pocas ocasiones, el cuadro lo empeoraba, como digo, el hecho de que al pobre caballo, se le tuviera con la montura puesta y a veces hasta la cabezada con la embocadura.



Eres muy joven, y si ves que tus profesores y tus profesionales de referencia hacen algo, lo asumes como normal. Supongo que todos, hemos vivido cosas parecidas alrededor de los caballos, hasta que llega un momento en que empiezas a darte cuenta de que esas costumbres y ese modo de manejar al caballo, no tiene ninguna coherencia equina y a veces puede ser hasta dañino.

Así, que desde entonces, hasta ahora, mi camino ecuestre, ha variado enormemente. Lo que me sorprende, es que en muchas hípicas y cuadras, nada ha cambiado: las mismas costumbres, el mismo equipo inadecuado, las mismas malas prácticas, y como no, el mismo resultado: caballos en mal estado. La incoherencia es la que muestra la ilustración en estado puro:

- Lugares en los que se enseña a montar a caballo, pero se cometen prácticas que son del todo menos saludables para el mismo, y los elementos contradictorios conviven unos con otros: los clásicos dibujos hechos por los niños, conviviendo con caballos con musculatura pobre y atrofiada, monturas y cinchas del Pleistoceno y que no son adecuadas, y lo peor de todo, la malísima práctica de tener al caballo amarrado a la argolla durante horas. Por último, me gustaría que reflexionemos sobre los dibujos que hay en la ilustración. Son los clásicos dibujos que los niños hacen de los ponys y los caballos que montan. Es un sinsentido, ya que en muchos de estos lugares se quiere fomentar el amor y el respeto al caballo, pero con prácticas así, es imposible.

Es curioso, para muchos lugares de estos, los estudios sobre biomecánica, sobre bienestar del caballo, sobre nutrición equina...es como si no se hubieran producido. El tiempo se paró en todo lo concerniente al trato con el caballo en estas hípicas y cuadras, y todo sigue igual...de mal.

Yo creo que la propia ilustración lo dice todo en este caso y no haría falta añadir más, pero analicemos por qué conviene ERRADICAR YA esta pésima costumbre:

MOTIVO 1_La posición natural del caballo es tener el cuello totalmente estirado, lo cual a su vez hace que el dorso también se estire. Precisamente, antes de montarlo, lo que hay que promover son posturas que predispongan positivamente el dorso y al caballo en general al trabajo de monta, y resulta que tenerlo amarrado en una argolla esperando, es justo lo contrario de lo que necesita el caballo y más aun, antes de que se le suba una persona encima. ¿Qué es lo recomendable? Calentar el caballo a la cuerda sin rendajes y sin montura para preparar el dorso correctamente. Es justo lo que hago yo y eso que mis caballos viven en libertad y se pasan el día con el dorso y el cuello totalmente estirados comiendo hierba. Pero aun así, como me interesa cuidar AL MÁXIMO EL DORSO de mis caballos, los caliento unos 15 minutos a la cuerda antes de montarlos.

Ejemplo 1: Copito de Nieve. Caballo de PRE, es el caballo que menos se monta de mi pequeña pandilla equina, casi todo su trabajo es a la cuerda para preservar su dorso, pero cuando le toca ser montado, su calentamiento a la cuerda es imperdonable.

Ejemplo 2. Mi yegua, Caballo de Deporte Español. En su trabajo se incluye un mínimo de dos sesiones de trabajo a la cuerda a la semana, pero antes de ser montada, el precalentamiento se basa en un trabajo a la cuerda de unos 12-15 minutos. La imagen pertenece a uno de los temas del Curso on-line sobre trabajo a la cuerda, en el que se explican detalladamente todos estos aspectos.


MOTIVO 2_En ese tiempo de espera que el caballo está amarrado (que en muchos lugares puede ser mucho tiempo,incluso horas), impide al caballo comer heno del suelo, que es lo que debe estar haciendo durante el mayor número de horas al día, ya que de lo contrario su estómago no para de generar acidez y eso, aparte de provocar irritación, a la larga desemboca en úlceras.

Si la razón de tener al caballo es puramente estética - ya que a día de hoy nadie me da mejor explicación - , es decir, se hace para que el caballo no se ensucie, aquí os dejo un par de fotos de Zenshera, uno de los caballos de competición de Ros Canter, y que cuando está en la cuadra puede estar hecho un guarrete, pero eso no le impide salir a pista impecablemente. Además, no conozco a ningún jinete de competición actual que se le ocurra amarrar a sus caballos a la argolla durante horas, ya que saben que es totalmente contraproducente para su salud.





MOTIVO 3_NO SON MÁQUINAS. Precisamente, un caballo tan quieto es lo que menos nos interesa antes de montarlo, ya que su dorso y en general todo su cuerpo estará mucho más frío y lo que nos interesa es un cuerpo lo más movido posible y predispuesto para el trabajo. Recordemos que son caballos, que tienen corazón, pulmones, sangre...y todo su sistema fisiológico necesita de un tiempo de calentamiento para poder rendir de un modo óptimo en la clase o el paseo.

MOTIVO 4_La montura y la cincha solo deben usarse en el momento de montar. Ya sabemos hoy por numerosos estudios que la montura impide el movimiento de ciertos grupos musculares. Como hemos comentado más arriba, lo más recomendable es calentar aquellos caballos que sobre todo viven en box, a la cuerda, y después ya, añadir montura y cabezada.

Claro que estas sugerencias, conllevan muchas cosas: más tiempo, más esfuerzo...cambio en definitiva. Pero si el 2019 ha llegado para el ser humano, debería suceder igual para el caballo, y no que mientras nosotros los humanos disfrutamos de todos los avances que nuestra época nos permite, haya caballos que sigan siendo manejados con prácticas propias de siglos pasados. Además, y como siempre digo, si no se quiere hacer por empatía y respeto, se puede hacer por el bolsillo, pues serán menos las lesiones y se tendrán caballos más motivados por su trabajo.

Seguiremos en próximos artículos hablando de todo aquello que la hípica española ya debería haber erradicado hace tiempo: la serreta, la obsesión por llevar el cuello recogido en todo momento, etc.

4 comentarios:

  1. Qué te parece la solución (perdida) del peso al otro lado de la argolla para que pueda tener la cuerda suficiente mente larga como para llegar al suelo y moverse y no se embarque (meter una mano en el cabestro) ?

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    1. Hola, Jose. La verdad que no soy nada partidario de estos sistemas, sean del tipo que sean. Si se tiene en un prado o en un box, el caballo debe poder moverse todo lo libremente que su cuerpo le pida, por si además les apetece revolcarse o cualquier otra cosa, que nunca será por capricho, sino por verdadera necesidad.

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  2. Buenos días Tomás.
    Llevas mucha razón, en que desde pequeño hemos visto a nuestros mayores realizar prácticas ecuestres no muy ortodoxas, pero hay que situarse en sus tiempos, en sus necesidades, en sus trabajos, en su educación hípica, etc. etc. Para nuestros mayores, al menos los míos, los caballos, mulos y burros, eran elementos de trabajo diario y no había esa educación del bienestar del caballo, como hoy se hace y estudia, pero si se le tenía un respeto, al menos en mi casa, pero siempre se decía, que los animales hay que tratarlos bien pero sin mimos, los caballos en la cuadra y los perros cerca de ellos, nada de entrar en la casa.
    Mi padre no consentía que montáramos a un caballo sin antes cepillarlo y cuidar todas sus necesidades y detalles.
    Y lo de las argollas, era cuestión de espacio, en una casa con cuadras y muchos caballos, no hay otra manera de tenerlos a mano, era impensable boxes en aquellos tiempos y en aquellas casas dentro del pueblo.
    Todo está muy bien en los libros y en la mente, pero llega el diario hacer y nos encontrábamos con unos impedimentos insalvables, para los caballos.
    Otro cantar en lo de las hípica, creo que poco a poco las cosas irán mejorando, pero la falta de personal y las dificultades económicas, impiden muchas mejoras en la vida cotidiana de los caballos de estos centros.
    De todas formas, los que nos dedicamos al mundo del caballo, de una u otra manera, creo que se van consiguiendo metas que hace tiempo eran impensables.
    Que entre todos mejoremos la vida de nuestros caballos que se merecen el mejor de los tratos, pero siempre dentro de unos cauces normales, no exagerados de un trato excesivo y antinatural.
    El ofrecimiento de Rafa Caparros, creo que es una buena cosa, para alimentar y cuidar los cascos de nuestros caballos. Caballo descalzo, que puede realizar todo tipo de trabajos en cualquier superficie y no lo digo porque lo he leído, es que lo llevo a la práctica diaria y mantengo a mi yegua descalza y sin hierros en la boca.
    En mi artículo del caballo descalzo y estabulado en box, sabiendo que no es el mejor sitio para tenerlo, podéis leer que se puede tener a un caballo descalzo y estabulado en un box.
    Saludos de Gabriel.
    http://blogelraid.com/fin-de-mi-estudio-del-caballo-descalzo-estabulado-box/
    Éxito de mi Estudio del Caballo Descalzo Estabulado en Box.
    http://blogelraid.com/

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    1. Hola, Gabriel. Gracias por tu comentario. Efectivamente, los tiempos van cambiando, y es por eso que ciertas prácticas deben ir quedando desterradas. Igual sucede con los humanos: recuerdo cuando de pequeños los niños íbamos en los asientos traseros de los coches sin cinturón, o era común ver por las calles de las ciudades gente conduciendo motos sin casco o fumadores fumando en el tren, en un autobús, etc. Todas esas prácticas se eliminaron por insanas y peligrosas. Igual debe suceder con los caballos. Yo no pretendo culpar a nadie del pasado por cosas que en su época eran normales y entendibles, pero si hemos avanzado en mucho, hemos de seguir avanzando aun más y sobre todo en cómo manejamos al caballo de hoy día. Un saludo.

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