lunes, 5 de noviembre de 2018

La importancia del DESCANSO de CALIDAD en un CABALLO

Los caballos llevaban unos días bastante incómodos debidos al elevado porcentaje de humedad que había en el ambiente, lo cual, unido al calor que aun hacía, provocaba un nivel de moscas como yo, he de reconocer, nunca antes había visto. En esos días les bajo el trabajo a lo mínimo porque están realmente incómodos, pero incluso sin estar trabajando, sueltos en el prado, los ves moverse de aquí a allá, cabeceando y sacudiendo la cola sin cesar.

Las moscas empiezan a dar su particular guerra a los caballos desde los primeros a los últimos rayos del sol, y aunque les ponga máscaras, mantas antimosquitos y ungüentos varios, está habiendo tanta mosca que los caballos acaban agotados de no poder tener sus ratos de descanso tranquilos.
¿Y qué paso ayer? Que al fin ha entrado algo de frío, el suficiente para que las moscas dejen de salir en tropel. Los caballos lo agradecieron enormemente, y cuando llegó la hora de ponerles la segunda toma de forraje del día, no los veía por ningún lado… y resultó que estaban los tres, totalmente tumbados, dormidos profundamente, como nunca los había visto.
Supuse que de verdad necesitaban ese descanso y me esperé para dejarlos descansar, y en la misma guisa permanecían cada vez que me asomaba. En una de estas, Copito de nieve ya se puso en pie y la yegua aunque seguía tumbada, al menos levantó la cabeza. El que seguía totalmente deep era Atómico, al que nunca hasta ahora había visto pegarse una siesta de las profundas por tanto tiempo. Debían estar agotados. La foto está muy pixelada porque le metí mucho zoom para no despertarlos al acercarme.
Al rato se levantaron, fueron al pilar a beber, y ahí ya les saqué el forraje. Bien, este hecho, que puede parecer normal en caballos que viven en el campo, no es siempre posible en caballos estabulados, y me conecta con unos estudios que leía hace poco sobre la importancia de brindar a los caballos condiciones apropiadas para que descansen y entren en las fases profundas del sueño, ya que de ese modo, su cerebro descansa, se repara y se regenera, y con dicho proceso, ciertos tejidos del cuerpo. Y no tenemos más que imaginarnos lo que pasaría con una persona a la que se le priva de sueño y de descanso de calidad, cosa que ya sabemos hoy día, mina su salud a todos los niveles.
El caballo, tiene sus propias necesidades en esta materia, y si no se le proporcionan, su salud, su humor y su predisposición al trabajo se van deteriorando. Estas necesidades de descanso son tan importantes O MÁS que el propio entrenamiento. Recuerdo los años en los que entrenaba fuerte en el gimnasio y aprendí una máxima que marcó la diferencia en cuanto la tuve en cuenta:
“El cuerpo mejora en el descanso”
Y que cierto era. Y se refiere a mejorar en músculo, en calidad de tejidos, etc. Cuando empecé a relacionarme con gente que llevaba mucho tiempo en esto, observé que seguían este principio a rajatabla: entrenamientos no muy largos pero de calidad, buena alimentación, y mucho descanso.
Para terminar, como siempre digo, ¿quieres fortalecer tu caballo? No te centres en el entrenamiento, y primero revisa su calidad de vida, si se relaciona con otros caballos, su nutrición, si puede revolcarse y dormir cómodamente, su alimentación, etc. Si vas a empezar a entrenar un caballo pero no puedes darle el resto de elementos necesarios, lo más probable es que empieces a minar su salud, en vez de fortalecerlo.

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