lunes, 16 de julio de 2018

Jornadas de verano

Repetimos la experiencia del verano pasado con distintas jornadas formativas, todas limitadas a cinco plazas.



lunes, 9 de julio de 2018

¿Qué es el descanso de un caballo?

Habitualmente oimos la expresión "dar descanso" a un caballo, y lo que la mayoría hace es dejar al caballo encerrado en el box. Con tal cosa, lejos de dar un descanso, lo que hacemos es deteriorar la salud del caballo.
Los que seguís mis publicaciones, habeis podido ver la evolución de Atómico, caballo que llegó hace un par de meses y al que precisamente tenía claro que iba a darle un periodo de descanso. ¿Significa eso que ha de dejársele encerrado y quieto? Todo lo contrario. Significa que hay que brindarle las condiciones oportunas para que ÉL MISMO SE EJERCITE.
Dejar parado totalmente a un caballo nunca es bueno (solo en caso de roturas graves de huesos), y si se trata de darle descanso, que sea de modo que siga moviéndose y adoptando posturas que le favorezcan.


martes, 3 de julio de 2018

Episodio 4 del Podcast: Los valores de la Equitación

¿Te parece normal que un caballo con 6 años haya sido infiltrado varias veces?

¿A dónde van a parar muchos de los caballos que se venden para comprar otro supuestamente mejor?

¿Tu profesor te enseña a ganar o a ser mejor persona y a hacerte las preguntas adecuadas?

¿Todo vale con tal de seguir progresando?

“La hípica transmite valores”, es lo que siempre oímos, pero ¿qué valores?


Esta y otras preguntas son las que me hago en un podcast que no ha sido fácil grabar y que si escucháis, me gustaría saber vuestras opiniones sobre este tema tan manido pero tan poco tratado a fondo.


Hidratación de cascos

Ni cremas ni aceites, la verdadera hidratación del casco se produce desde dentro, con una buena alimentación que provea de los nutrientes necesarios al casco, agua siempre a discrección y de buena calidad y movimiento para activar el riego sanguíneo del casco.
Si además de todo eso, ofrecemos a los caballos entornos en los que puedan pisar agua o zonas arcillosas, le estaremos dando un excelente complemento a los cascos y de un modo totalmente natural, que como en todos los casos, es lo que mejor les sienta.


Tener claro qué es dar cuerda

Dar cuerda no es quedarte quieto mientras tu caballo gira sin sentido alrededor de ti. Hay que moverse, acompañar al caballo, buscar espacios en los que el caballo suba y baje cuestas y pise distintos terrenos. Dar cuerda no es quitar la energía que le sobra a un caballo, DAR CUERDA ES parte del ENTRENAMIENTO de un caballo y requiere espacio, ganas y continuidad.


El caballo y el tiempo

Cuando me preguntan los motivos por los que decidí dedicarme a trabajar con caballos, respondo que uno de ellos, es sin duda, el tiempo. ¿Pero en qué sentido? En dos, principalmente.
Foto Carmen Manzano/Doma Ética
El primero, se refiere, a que hay que manejar una noción del tiempo que en nada se parece a la que manejamos en la vida humana de hoy, en la que todo se hace de prisa y se exigen resultados inmediatos. Con el caballo, nada de eso es posible, y si dichas pautas se aplican, los malos resultados, son los que pronto llegarán. Hay que estar dispuesto si se va a estar con un caballo, a no mirar el reloj y a no tener prisa. El caballo requiere en no pocas ocasiones de repeticiones de aquellos conceptos que queremos aprendan, y la prisa y los atajos, pueden ser malos compañeros de camino junto a un caballo. Repeticiones de cosas básicas, pero claras, y que pueden ir subiendo de nivel, pero que precisamente, sin prisa, hemos de estar dispuestos a repetirle una y otra vez. Sin perder la paciencia, sin entrar en ese afán de resultados inmediatos. Ese es el primero de los sentidos del tiempo con los que hay que estar dispuesto a trabajar al lado de un caballo. Siendo consciente de esto, supe que seguir teniendo el caballo como una simple afición, dedicando un par de horas por las tardes, era imposible poder mejorar todo aquello que me interesaba con un caballo. No hablemos ya si como es mi caso además, estás dispuesto a preparar cada comida de cada caballo de un modo totalmente personalizado, le miras a cada uno sus cascos, etc. El tiempo que se requiere, es mucho, y como digo, totalmente incompatible con un enfoque de prisa.
La otra acepción de tiempo con un caballo se refiere a familiarizarse con el largo plazo. No tener prisa por montar un caballo que sabes que tiene tocado el dorso. Saber ver lo que ocurrirá unos meses después de trabajo continuado. No querer hacerlo todo en pocos días, como sucede a tantos jinetes, que quieren tener al caballo reunido o saltando o haciendo cualquier cosa exigente, en muy poco tiempo. Saber esperar, y sobre todo, aprender a disfrutar en esa espera, regodeándote en el detalle de cada día, en el que sabes que paso a paso, llegarás esa meta que has fijado a largo plazo. Después, a la hora de montar o de trabajar pie a tierra, en muchas ocasiones, mejor poco y bueno que no largo, cansino y tedioso. He aquí la dificultad de saber entrar en estos baremos de los que hablo. Saber dónde hay que poner la mirada del largo plazo, y saber cuándo con 20 minutos, estamos listos.
En la foto, con mi nuevo compañero equino, Atómico, en uno de nuestros paseos en duro. Me sirve esta imagen para ilustrar esto de lo que os hablo. Caballo con el que no miro el reloj en el trabajo tedioso de cada día pero con el que a la vez, solo pienso en el largo plazo. Ha llegado hace algo más de un mes y su única función es disfrutar de unas merecidas vacaciones. El tiempo que le dedico, que no es poco, es para repasar sus cascos, prepararle sus comidas, cepillarle y quitarle el pelo de invierno, ponerle la manta relajante de dorso, pasearlo cada cierto tiempo en duro para ir mejorando sus tendones y articulaciones, y sobre todo, me dedico a observarlo en el prado, pensando en eso que quiero conseguir en el largo plazo, y que se, que cuando empecemos a trabajar, será a base de ir poco a poco (PD: las ganas de montarme en el caballo, me comen por dentro, y todas las noches me acuesto pensando en cómo serán las sensaciones que me transmita al montarlo, pero precisamente, el saber gestionar estas ganas y enfocarlas en el trabajo diario que realmente necesita, es creo, una de mis mayores victorias personales, y que sin duda, los caballos con los que trabajo, más agradecen).

La importancia de caminar en duro.

Este es uno de los elementos más importantes que debemos hacer con nuestros caballos, y que es de gran importancia en la prevención de lesiones. Los tejidos duros responden positivamente al caminar en firmes duros, que ha de hacerse al paso, pie a tierra y montado.
Mucha gente, especialmente del ámbito de la Doma Clásica, se preguntan por qué sus caballos se lesionan tanto, si solo trabajan en pista y apenas hacen esfuerzos.
La respuesta está en precisamente esto, en la carencia de estímulos importantes a los tejidos que soportan el peso del caballo. Los caballos, TODOS, deben pisar toda clase de terrenos, subir y bajar cuestas, etc.
Si lo añades a tu entrenamiento semanal, no solo estarás haciendo un caballo más fuerte, sino más capaz de desenvolverse con soltura en toda clase de terrenos.



Frustraciones "a la cuerda"

Una de las cosas más frustrantes de este trabajo es tener frente a tí a un caballo al que tienes que trabajar pie a tierra para mejorar su dorso, y a pesar de dedicarle toda la paciencia y cariño del mundo, no hace más que huir y correr.
Ves claramente que el trabajo pie a tierra significa para él muy malas experiencias.
Sueño con que llegue el día en el que a todos aquellos "profesionales" que doman caballos, les hagan un test de aptitud, y que una de las materias más exigentes para obtener el titulo de "domador de caballos" sea la del trabajo a la cuerda.



No siempre tengo la suerte de encontrarme caballos para los que el trabajo a la cuerda es una buena experiencia

Flechazos equinos.

Solo quien los ha "sufrido" sabe a lo que me refiero. Ves un caballo frente a tí, que te atrae y te pide querer saber más de su vida, sus orígenes, su caracter. Empiezas a pegarte a él y se te olvida el entorno, toda tu atención es para él.

¿Y qué ocurre si te dejan ejercitarlo? Eso me pasó a mi hace poco. Lo estuve moviendo a la cuerda un poco y ya me enganché. Me imaginaba sesiones increíbles a la cuerda a su lado, lo visualizaba con el paso del tiempo poniendo su dorso como el de un potro y su grupa llena de músculo.

¿Pero y si encima después lo montas? Entonces es el acabóse. Sientes esa unión que es instantánea, y notas que tu cerebro y el suyo han enganchado. No hay órdenes, son sugerencias que apenas han salido de tu mente él ya las ha entendido. No hay nada más potente en el mundo, quien no lo ha sentido no puede entender lo que significa esa sensación.

Predador y hervíboro unidos en un solo cuerpo, dos mentes fundidas en una. Un caballo que sientes que es algo más, un compañero, un amigo fiel que te entiende como ni los de tu especie lo hacen.

El caballo por cierto, era un árabe, pequeño sí, si lo comparamos con los monstruos centroeuropeos que monto otras veces, pero sobre su dorso, yo me sentía sobre un ser muy grande, enorme.



Deporte hípico y amor por el caballo...¿compatibles?

Esta pregunta, cuya respuesta puede parecer evidente para muchos (unos dirán que sí, otros que no), da para mucho e iba a ser el título de mi ponencia en las jornadas Horse and Human de este año. Y digo iba porque debido a un cambio en las fechas de las jornadas, no voy a poder asistir a las mismas.
Pero el tema es creo muy importante y hablaré de él en los próximos días desde aquí. Todos sabéis que desde ciertos sectores del animalismo se está demonizando y atacando a la hípica deportiva. Yo claramente defiendo la idea de que deporte y amor por el caballo pueden ir de la mano. Pero es cierto que desde determinados sectores de la hípica, el caballo es, digámoslo claramente, el último mono.
Estamos viviendo tiempos de polarización extrema, y parece que muchas personas, más que defender el bienestar del caballo, simplemente quieren defender a toda costa su postura, negando que más allá de su opción pueda haber algo bueno, y esto vale para unos y otros, para animalistas y anti-animalistas.
En la foto, Mark Todd, y Leónidas, dos grandes deportistas, dos grandes representantes del deporte hípico de alto nivel.