jueves, 15 de febrero de 2018

¿Conoces los 4 grandes beneficios del movimiento equino? Si tienes caballos, te interesa.


De los diferentes pilares imprescindibles que sustentan la salud y el bienestar del caballo, hay uno de ellos, que se me antoja como fundamental: EL MOVIMIENTO. Los otros, ya los sabemos: la compañía de otros caballos, el aporte de forraje continuo, etc. En este breve texto me voy a centrar en algo tan importante pero que es obviado por una enorme mayoría de hípicas y propietarios, con la esperanza de que esto les anime a promover el máximo movimiento posible en sus caballos.

Mi obsesión por el movimiento me ha llevado a ponerle a mis caballos un GPS para ver cuántos kilómetros hacen al día. Los resultados son sorprendentes y hablaré de ello en otro artículo.


El movimiento es el mejor modo de prevenir lesiones y tener un caballo sano por muchos años. Un movimiento, lento pero constante, que es ni más ni menos, el que los mismos caballos llevan a cabo si se les da la oportunidad de tenerlos en lugares donde puedan hacerlo.
Este tipo de movimiento, previene lesiones y fortalece a su vez a todo el caballo porque moviliza los principales grupos de tejidos duros y blandos del caballo pero sin fatiga ni desgaste, justo lo contrario de lo que suponen los trabajos de intensidad y que se hacen por breves periodos de tiempo en el trabajo de pista.

El movimiento, es además en el caso de los caballos que reciben un entrenamiento duro y de alta intensidad, el mejor remedio para aliviar las secuelas que deja el ácido láctico (agujetas) y nada mejor que tener a un caballo en movimiento al paso después de un trabajo duro, para que con ese movimiento, la circulación haga su trabajo y limpie los desechos metabólicos que quedan en los músculos. Movimiento que hay que tener en cuenta justo después del trabajo y el día después y los siguientes. Siempre movimiento. Si se ha entrenado fuerte, movimiento al canto justo después y los días posteriores. Si no se está entrenando, movimiento también precisamente para mantener el cuerpo activo y tonificado. En definitiva, sea un caballo de ocio o deporte, se trate de un caballo joven o uno senior, siempre y a diario, el caballo ha de moverse, mucho y lentamente. Si no disponemos de las condiciones que posibiliten al caballo moverse por si mismo, tendremos nosotros que proporcionar ese movimiento.

Otra de las enormes ventajas del movimiento equino es que evita la aparición de estereotipias y comportamientos erráticos. Un caballo que se mueve continuamente o al menos durante un buen número de horas al día, es muy difícil que presente este tipo de problemas. Si desgraciadamente ya los tuviera, el moverlo ayudaría en la medida de lo posible a que se minimizara el problema, y lo que es seguro, es que mientras estuviera en movimiento, el comportamiento errático no se produciría, pues el cerebro del caballo estaría enfocado en ese movimiento, y si este lo hiciera además libremente, por un prado en el que hubiera algo de pasto o hierba, toda su atención de centraría en ir mordisqueando la hierba. Un caballo que traga aire en el box, si lo sueltas en un prado grande (no un minipaddock), es muy probable que se concentre en otras cosas y deje de tragar aire mientras está en dicho prado.

Movimiento lento y continuo, forraje y compañía. La receta de un caballo sano y equilibrado mentalmente.

Tengamos en cuenta que estos patrones “anormales” que se dan en caballos como tragar aire o el baile del oso, mientras más los va produciendo el caballo, más fuertes y más continuos serán, ya que dichos patrones están arraigados en la conexión neuronal correspondiente que se creó en su momento el cerebro, y que a medida que se va repitiendo esa conducta, dicha conexión neuronal se va haciendo más grande y poderosa. El único modo de erradicar dicho comportamiento consiste en ofrecer alternativas al caballo para que desarrolle conexiones neuronales que se hagan cada vez más poderosas y al final terminen desbancando a las que sostienen a los comportamientos que no nos interesan. Recordemos que una conexión neuronal que no se usa, va cerrándose y “apagándose” con el tiempo, mientras que con la que se usa, sucede justo lo contrario.

Un tercer pero no menos importante beneficio que otorga el movimiento al cuerpo equino, es el incremento de la motilidad, es decir, la actividad del tránsito intestinal. El caballo que se mueve promueve la acción de sus intestinos, algo de inestimable ayuda para la prevención de cólicos e impactaciones, y que además, le hace sentirse bien en general. Un caballo con sus tripas en movimiento, es un caballo tranquilo y colaborativo. Pensemos en nosotros mismos. ¿Cómo nos sentiríamos si nuestra barriga no estuviera regulada y nos pusieran a dar una clase de educación física?


Y un cuarto e importantísimo beneficio del movimiento, es que hace que el caballo no tenga exceso de energía, esté más predispuesto física y mentalmente para el trabajo, con lo que nos tenemos que ahorrar sesiones de “desgaste” de energía a la cuerda, que lo único que hacen es fatigar al caballo y a nosotros hacernos perder tiempo. El caballo que se mueve varias horas al día, no solo está más sano física y mentalmente, sino que desde el momento en el que lo cogemos para trabajar, está receptivo desde el primer minuto.

Bien, y ahora llega la parte complicada, en la que una gran mayoría me decís que “todo esto está muy bien, pero tengo mi caballo en box y en mi hípica no hay ningún sitio para soltar a mi caballo o ni siquiera hay caminador…”. Bien, a este respecto, hay que ser rotundos. Una hípica que carece de prados o lugares de suelta y en definitiva de zonas de esparcimiento para los caballos, claramente, no ofrece algo que es básico y de cajón para el bienestar mínimo de los caballos. La cuestión es ¿quieres tener a tu caballo en un lugar que imposibilita algo tan básico y tan necesario para el caballo como el movimiento? Ha llegado la hora de que los clientes exijan a las hípicas la creación de estas zonas. Igual que los trabajadores han evolucionado en sus derechos desde la Revolución Industrial hasta nuestros días, ahora hemos de ir evolucionando en cuanto a necesidades mínimas equinas se refiere. Si nunca te has parado a pensar en la cantidad de horas que puede pasarse un caballo en el box a lo largo de un año, te recomiendo leas este artículo que publiqué hace unos meses en el que salía como resultado este cuadrante. El mejor modo de tener a un caballo sano por muchos añoshttp://www.tomasmateo.com/2017/05/el-mejor-modo-de-tener-un-caballo-sano.html



Hay soluciones sin revoluciones, no hay que alarmarse. El concepto de establo activo es más sencillo de lo que parece. En España, Ingequus es pionera en la implantación de este concepto, y que prima el movimiento del caballo en superficies a priori pequeñas. Os dejo algunas imágenes del concepto establo activo, algo más que interesante y a tener en cuenta desde ya si queremos que nuestros caballos se nutran de los beneficios del movimiento.




También está la opción del caminador, pero nunca debe ser la única, ya que supone girar en círculo continuamente, y eso además de ser aburrido para el caballo, castiga ciertos tejidos tendinosos. Siempre será mejor que tener el caballo en el box, pero nunca la única alternativa.




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