martes, 24 de octubre de 2017

Reflexiones: Qué es mi trabajo y qué no lo es

Indudablemente, lo mejor de mi trabajo son las incontables horas junto a los caballos. También, el trabajar con personas que quieren aprender métodos de entrenamiento para hacer más fuertes y sanos a sus caballos, es algo muy gratificante.



 Cosas que motivan: trabajar caballos de gente con ganas de aprender a que sus caballos se hagan más fuertes y sanos. Curso en Valencia el pasado mayo.


El lado más duro, cuando un caballo al que le he dedicado tiempo, empeño y cariño, se va porque su dueño lo vende. Esa es, sin duda, la parte más difícil y la que peor llevo. Y después, está la que ya se está convirtiendo en la más desagradable, aburrida y pesada: la de repetir una y otra vez lo mismo de siempre:

-          El exceso de avena y de cereales es malo en cualquier caballo pero pésimo en potros y en caballos PRE
-          El sobrepeso es nefasto
-          Escatimar en forraje es igual de nefasto
-          LA PAJA NO ES FORRAJE DE CALIDAD
-          Hay que desparasitar cambiando principios activos
-          Hay que trabajar los caballos pie a tierra y no solo montados
-          Hay que saber qué clases de rendajes usar, cómo usarlos y cuándo
-          Las pérdidas de crecimiento en potros por mala o escasa alimentación son IRRECUPERABLES
-          Etc., etc…

Y resulta, que si bien mi trabajo es precisamente trabajar caballos, hay semanas que me las paso repitiendo estos conceptos tan básicos hasta la extenuación y en vez de dedicarme a la preparación del caballo, me tengo que pasar el tiempo revisando prados, boxes, almacenes de forraje y pienso, pesando las raciones de pienso, etc., etc.

La lista de caballos que dejo sin trabajar, porque me niego a preparar un caballo que esté mal alimentado, mal herrado o mal recortado, o que no salga de su box nunca, por poner algunos ejemplos comunes, es cada vez más larga. Primero, porque mi trabajo no luce si el caballo no goza de bienestar el resto del tiempo, y segundo, por una cuestión de principios.

Después, hay propietarios que están dispuestos a escuchar y mejorar en todos los aspectos en lo concerniente al manejo de sus caballos. Con esos, por lo menos, aunque lentamente, vamos avanzando y poco a poco podemos ir mejorando sus caballos. Pero por lo general, esta no suele ser la tónica.

Como digo, mi especialidad es el entrenamiento equino, pero me esfuerzo por aprender ciertas pautas sobre nutrición, manejo de cascos, etología, y en definitiva, todo aquello que rodea al caballo, ya que el entrenamiento es solo una parte mínima de la ecuación del resultado total del caballo. A todo el mundo le gusta ver a su caballo fuerte, con el pelo brillante y en buena disposición, pero se obsesionan con el entrenamiento –que suele ser además intenso y no regular además de arcaico – y se olvidan del resto de detalles, que son los que realmente marcan la diferencia.

Mucha gente desconoce que un caballo puede adquirir un buen grado de forma entrenándolo tres veces por semana, sin necesidad de machacarlo, pero claro, debe pasar fuera del box varias horas al día y moviéndose, debe contar con el correcto aporte de forraje (NO PAJA) y un pienso adecuado en cantidad y calidad a su raza, edad, condición física, nivel de entrenamiento, etc.

Es por eso que al final de la semana me paso más tiempo ocupándome de que los caballos cuenten con esos detalles que con el entrenamiento en sí.

El día que todos los caballos de España cuenten con esos mínimos de bienestar, podremos enfocarnos en los detalles de su entrenamiento y podremos subir de nivel. Tenemos un país idóneo para eso mismo, pero como siempre, nos empeñamos en enterrar nosotros mismos nuestras ventajas. Así nos va.




jueves, 19 de octubre de 2017

La ventaja del jinete económicamente débil, pero con capital de conocimientos y perseverancia

Hoy de nuevo comparto con vosotros algunas de las reflexiones que mi maestro me regala cada vez que nos juntamos. Espero que la de hoy os motive tanto como a mí:


A todos los jinetes les gusta saber, pero a poquísimos el aprender: estudio, reflexión y cambio, no entran dentro del esquema de la mayoría. Por eso, la hípica se está tecnificando mucho en lo que concierne al entorno del jinete: cinchas, protectores, monturas… que parezca que cambia todo sin que el jinete cambie, más que en aquello que no le suponga esfuerzo. Lo cual, es una ventaja para el jinete económicamente débil, pero con un buen capital de conocimientos y perseverancia


domingo, 15 de octubre de 2017

Cómo combatir los parásitos que afloran con un verano que no se acaba

Si octubre es normalmente el mes de las moscas, este año está resultando especialmente malo en este sentido, sobre todo, con la presencia masiva de la Mosca del Rezno, la mosca más molesta para muchos caballos, ya que el picotazo que dan para dejar sus huevos les irrita profundamente, y este otoño, seco y caluroso, es especialmente propenso para este insecto que al depositar sus huevos en determinadas zonas de los caballos, no hace sino iniciar un ciclo de carga parasitaria que debemos combatir para que el pienso que le demos a nuestro caballo, no vaya destinado a la cría y engorde de estos parásitos.

Armas para combatir a los bots: ajos en la comida y una legra para raspar los huevos

Este parásito, también llamado gastrófilo (Gasterophilus, y dentro de los cuales hay varios géneros, y conocido en inglés como Bots), cómo pone sus huevos en zonas en las que sabe el caballo tenderá a lamerse al notarse la irritación en su pelo, pasa a la lengua y de ahí a las mucosas del caballo, en las zonas de los carrillos, donde pasará un tiempo cercano al mes al amparo del calor y la humedad que proporciona la boca de un caballo.

Caballo con una severa carga de huevos de bots cuyo propietario no elimina los huevos. Esta foto la hice la semana pasada y nunca he visto atacar estas moscas como lo están haciendo este año.

Tras pasar un tiempo madurando en la boca, van al estómago, donde pueden ocasionar daños más serios, ya que en cuanto las larvas maduran, desarrollan una especie de collares dentados que les permiten agarrarse a las paredes del estómago, donde se nutrirán de tejidos y sangre. Si la carga parasitaria de este ser tan odiado por los que tenemos caballos es elevada, el caballo puede acusar varios síntomas, desde molestias de estómagos hasta cosas peores, como pérdida del rendimiento, etc.

Cara externa de uno de los miembros del mismo caballo, que está plagado de huevos.

Lo peor de estas larvas es que se pasan meses enteros dentro del caballo, normalmente de diez a doce, hasta que se descuelgan del estómago, pasando después por los intestinos y saliendo con el estiércol. Las larvas son grandes y se ven claramente en el estiércol, y se quedan en el suelo aunque no cobran forma de mosca hasta que pasan unos 5-6 meses.


larva y mosca del rezno o bot



¿Cómo combatir a esta plaga?

-          _En cuanto veamos un caballo con huevos amarillos, rasparlos y eliminarlos del caballo. Nosotros, después de probar varios sistemas como diferentes tipos de cuchillas de afeitar, hemos encontrado en una legra que no corte apenas, una fiel aliada con la que raspamos DIARIAMENTE las zonas en las que las moscas ponen los huevos, para que así, lleguen a la boca el menor número de huevos.

-         _ Limpieza y gestión del estiércol y manteniendo la higiene de cuadras, paddocks, etc.

-          _Suministrar en estos meses especialmente, varios dientes de ajo en las comidas de los caballos. Nosotros damos ajo en todas las épocas del año, pero ahora triplico la cantidad para atacar especialmente a los huevos que puedan acabar en las mucosas del caballo, ya que la desparasitación elimina las larvas que pueda haber en el estómago, pero no las de la boca.

-          _Hacer una desparasitación coherente, es decir, tres/cuatro veces al año, cambiando los principios activos en cada ocasión. Es cierto que desparasitar supone una “paliza” metabólica importante para el caballo, pero mucho peor es que su cuerpo aloje parásitos, que no solo le robarán la comida, sino que le causarán importantes daños.


Si todos hiciéramos esto, muchas menos moscas y larvas habría. Con los insectos nunca ganaremos la batalla, pero mientras más nos concienciemos, más controlados los podremos tener.

¿No tienes tiempo de pelar varios dientes de ajo diariamente para tu caballo? St Hyppolit te lo pone fácil y te lo vende envasado junto a hierbas aromáticas que son altamente beneficiosas para el caballo en su conjunto.

Visita este enlace si quieres conocer los enormes beneficios del ajo cuando se lo das regularmente a un caballohttps://www.st-hippolyt.de/index.php/es/conozca-mas/nuevas/330-el-ajo-maravilloso-tuberculo-blanco

miércoles, 4 de octubre de 2017

Cría irresponsable o la dudosa suerte de una yegua en España

Este es el segundo artículo de la serie que inicié para hablar de los cuatro grupos de caballos que suelen ser los más perjudicados de la hípica deportiva y de ocio en España: los caballos mayores, las yeguas, los caballos enteros y los caballos de escuela. Este en concreto, está centrado en potras y yeguas y va dirigido especialmente a cualquier persona que esté pensando en criar o ya lo esté haciendo.



Es muy de agradecer cuando las Asociaciones grandes y poderosas, aquellas que reúnen a multitud de personas con un mismo interés, se definen claramente ante los problemas actuales de un sector, como en nuestro caso es el ecuestre, abandonando la comodidad de la inercia en un intento de prevenir y adelantarse a los acontecimientos.

Esto es lo que ha ocurrido en Inglaterra con la todopoderosa British Horse Society (BHS), que ha tomado posiciones ante la tremenda crisis general que nos ha dejado tiritando a todos y en especial al sector ecuestre. Para esto ha iniciado una fuerte campaña para informar a los criadores de que es muy aconsejable que la cría de caballos sea responsable. Bajo el lema de que antes de criar irresponsablemente un caballo, adóptalo, ha iniciado una serie de vías para concienciar y ayudar al criador, incluyendo una campaña de castración de machos a precios muy reducidos, y otra vía para favorecer la adopción. Tienes más info en este enlace de la propia BHS: http://www.bhs.org.uk/welfare-and-care/our-campaigns/think-before-you-breed

E igualmente, en algunas de las revistas y webs más prestigiosas de habla inglesa:




Aunque en nuestro país la mayoría de asociaciones vana ritmos diferentes de lo que se hace en los países de referencia, creo que no sería justo meter a todas en el mismo saco, y en este sentido me gustaría destacar positivamente la labor de la AECCAá, fomentando una cría responsable, al estilo francés, con pocas yeguas y de contrastada calidad y siempre apostando por el deporte y la funcionalidad, mientras que en el paradigma de la cría irresponsable en España lo tenemos en la ANCCE, asociación que lleva gestionando durante años concursos morfológicos de yeguas que además de padecer una obesidad que les impide estar sanas y que hace imposible evaluarlas con criterio, ya que la grasa no deja ver la conformación real, no promueven en absoluto que dichas yeguas se domen y compitan aunque sea a un nivel bajo, por lo que entre la obesidad desmedida y que están sin domar, es imposible saber la calidad real ni por supuesto deportiva de dichas yeguas, con las que claro, los ganaderos siguen criando. Contrasta enormemente con lo que por ejemplo se hace en Inglaterra, donde cualquier criador de caballos de carreras, lo primero que se fija es en los resultados COMPETITIVOS DE la línea materna, la madre, la abuela materna, la madre de esta, etc. En cambio, si nos salimos del círculo de los ganaderos que aspiran a ganar los concursos morfológicos de yeguas PRE, lo que vemos es una cantidad de yeguas pasando hambre en el campo. ¿Por qué? Porque nadie las quiere ya que no están domadas ni tienen valor en el mercado. Por lo que además de la responsabilidad subsidiaria de algunas asociaciones, en definitiva el principal y último responsable o irresponsable de la cría es el propio ganadero, pequeño o grande, y pertenezca a una asociación o no, o críe una raza u otra.

Está claro que la cría de caballos irresponsable es aquella en la que se producen caballos de muy baja o baja calidad. El ganadero se deja llevar por la misma cómoda inercia de no renovar su plantel de yeguas de baja calidad. El planteamiento del ganadero es: ya que tengo las yeguas "¿cómo las voy a dejar vacías? ¿Sin que produzcan nada?"

 Yeguas de Pura raza Española en SICAB.  Están por lo general tan obesas que es imposible saber qué clase de conformación esconden bajo la grasa, y además, rara vez se doman ni se montan. ¿Cómo valorar entonces la calidad de una madre si no se puede ver su conformación ni se conocen sus aptitudes montadas o para el deporte? 

En España, a día de hoy, aun llena de excedentes de producción - recordemos la cantidad de caballos y yeguas, especialmente PRE que han ido al matadero en los últimos años - , es frecuente encontrar anuncios en los que se regalan sobre todo yeguas




En cualquier caso, es muy fácil comprar una yegua o una potra por 500 € o menos, que es exactamente lo mismo que si la adoptas, o si te la regalan. Todavía muchos ganaderos no encuentran más salida para su producción, sobre todo de hembras, que la tristeza del matadero.




Dos anuncios tomados rápidamente justo en el momento de publicar este artículo de dos puntos diferentes de España (se han borrado las localizaciones, pero una es del sur y otra del centro de la Península) que evidencian las circunstancias que enumeramos aquí.


En este asunto hay dos problemas, por un lado el puramente humanitario que es el de criar caballos para que simplemente vayan al matadero. Eso no le gusta a nadie. Duele mucho. En España, que es un país en el que se consumen mínimas cantidades de carne de caballo, esta claro que los caballos son considerados mucho más un animal de compañía que de abasto. Pero está claro que las que peor lo tienen son las hembras. Aquellas potras, que suponen el 50% de la producción, de las que los criadores se hartan de decir: “¡no valen nada, no hay quien las compre ni pregunte por las hembras!”.

 A muchas de ellas con esta excusa, no las cuidan, ni las desparasitan con una frecuencia razonable, ni las vacunan, ni las tocan, ni hay veterinario que las atienda, y ni siquiera están bien alimentadas arrastrando un importante subdesarrollo. Simplemente nacieron y están allí pasándolo muy mal. Frente a ellas sólo hay un futuro muy incierto, negro y tenebroso.

También abundan las yeguas que están en el campo a “matajambre”. Es imposible que una yegua que pasa hambre, aunque sea la mejor del mundo y esté preñada del mejor semental, produzca un potro con calidad.


Por el otro lado está el aspecto puramente económico, la cría irresponsable sólo agrava la crisis del sector, alargándola. Todos estos animales nacidos de crías irresponsables, de muy baja calidad, son en el mejor de los casos vendidos y sacados de la ganadería en que nacieron por escasos centenares de euros. Pero una vez que el criador ha logrado librarse de ellos, o mejor dicho de ellas, y perderlas de vista, ¿qué ocurre?. El ganadero está contento, puesto que se ha librado de un montón de bocas con las que simplemente ha perdido dinero, y suelen ser vendidas a tratantes. De aquí muchas irán al matadero, pero otras muchas serán vendidas todavía en precios irrisorios, ganando el tratante cincuenta, cien o doscientos euros con ellas. Serán compradas por aficionados, o tal vez ni siquiera aficionados, simplemente por gente que tenga un campo vacío donde poder tenerlas. Éste, que ya es el tercer comprador, al cabo de un año o de dos está también hasta las narices -por los gastos-, puesto que las potras al tener muy baja calidad no le interesan a nadie. Y ya harto de ellas, que han crecido y son demasiado fuertes y peligrosas por estar completamente salvajes puesto que nadie se ha molestado ni en tocarlas, las vuelve a vender a otro tratante en cien euros arriba o abajo del precio de compra, volviendo a perder dinero con ellas (ya que en el tiempo en que han estado con él algunos costes han tenido, pocos, pero si algunos). Y este tratante, la cuarta venta de las potras, las vuelve a colocar a otro señor despistado e ignorante, pero que tiene un campo vacío –quinta venta-, volviendo a ganar otros cien o doscientos euros, y así sucesivamente. La conclusión es que estas potras de baja calidad no sólo tienen una venta, la que ve su criador, sino que a lo largo de su vida tienen muchas ventas encima, ¿cuatro, cinco, seis?, que generan unos saldos de movimiento de dinero irrisorios, pudiendo ganar o perder con ellas en su balance  muy escasos centenares de euros. A veces esto se agrava, cuando uno de los compradores, de los que tienen un campo, y con el único objetivo de que tener un potrito en un prado “queda bonito”, incluso se atreve a criar con éstas potras ya hechas yeguas jóvenes, lo cual agrava más el problema.

El caso es que cuando se produce un animal de baja calidad, éste tiene encima muchas ventas, que no generan ninguna riqueza, sino que al contrario empobrecen quitando posibles compradores que deberían arrancar en el sector ecuestre con animales de más calidad, lo cual supondría una inversión de mayor dinero en el sector, y de animales que al ganadero le merecen ser cuidados apropiadamente para defender la inversión realizada lo que implica el mantenimiento o la generación de puestos de trabajo en el sector.

En este caso, la BHS lo ha tenido claro y se ha adelantado avisando a los criadores de los peligros que supone una cría irresponsable a corto, medio y largo plazo.  La cría de animales de muy baja y baja calidad hace que la crisis se alargue dentro del sector ecuestre.

Y ahora recapacitemos y hagámonos las siguientes preguntas:

-¿Quién no ha oído eso de “esta yegua, aunque no sea buena, la dejo preñada, que un potro dará”?

-¿Cuántas yeguas están criando sin que además de ser morfológicamente aceptables, estén domadas? ¿Cómo saber entonces qué carácter o cualidades internas tienen?

-¿Cuántas yeguas conocemos que están alimentadas simplemente con “lo que de el campo”? MUCHAS. ¿Cómo pretender que de yeguas que pasan hambre salgan potros medianamente aceptables? ¿Y si encima son yeguas mediocres de por sí? De mala genética y mala alimentación, es imposible que salgan potros buenos.

-¿Cuántas potras (incluso de deporte) vemos venderse al destete cuyo futuro pasa a ser el de madres a “matajambre”?

Todos nosotros, absolutamente todos, hemos oído estas frases y otras similares, cuyo denominador común es el de potras y yeguas que no harán más que engrosar la larga lista de hembras que no se doman, que malcrían, que pasan de mano en mano, y que en definitiva, tienen ese futuro negro del que hablábamos antes y que tienen el origen en una solo factor: LA CRÍA IRRESPONSABLE.

En Francia, Inglaterra o cualquier otro país donde hay una verdadera cultura ecuestre – la de España, es, y soy el primero al que duele decirlo, una incultura ecuestre – una buena yegua es un tesoro que se cuida de principio a fin y antes de poner una yegua a criar, valoran mucho no solo su físico, sino su carácter y aptitudes y sus resultados en competición. Es decir, se siguen pautas de cría responsable. Quizás eso tenga bastante que ver con el hecho de que los sectores ecuestres e hípicos de dichos países están a la cabeza de los motores de las economías de dichos países y en definitiva están mucho más profesionalizados.


Por eso, si estás pensando en criar o ya lo estás haciendo, te pido que recapacites. Si tenemos en cuenta estas premisas básicas y que con acierto se están imponiendo en Inglaterra (insisto, país que sabe de caballos mucho más que nosotros, aunque a los ganaderos de aquí les cueste reconocerlo), no solo evitaremos un negro futuro a muchas potras y yeguas, sino que tus números serán mejores, tus potros estarán más considerados, y en definitiva, tanto tú como criador como el sector ecuestre en España, ira a mejor.



 Escatimar en la alimentación de la yegua, es menguar la calidad del potro. Un criador responsable proporciona la mejor alimentación para sus yeguas y potros. EQUILAC es un pienso formulado especialmente para cubrir las necesidades de las yeguas en un momento tan especial como el de la gestación y cría. Más info en este enlace: https://st-hippolyt.de/Spain/index.php/es/cria/95/equilac-pellets-detail