lunes, 28 de agosto de 2017

¿Y si las botas para caballos son anteriores a las herraduras?

Lejos de querer entrar en la clásica, aburrida e inútil discusión sobre si el caballo está mejor herrado o descalzo – para mí, esta polémica es totalmente estéril – me gustaría compartir algunos datos que probablemente desconoce la mayoría, y que yo hasta hace poco, también. La respuesta a si son más antiguas las botas que las herraduras no me atrevo a darla porque realmente no hay pruebas exactas. La lógica me dice que sí (puesto que envolver un casco con un cuero curtido y amarrarlo con una cuerda es más fácil que forjar una herradura y clavarla), pero pruebas de peso no hay, y por eso simplemente podemos decir que las botas, antiguas son, y que surgieron siglos atrás.



La Evo Boot es la más reciente bota para caballos, ideal tanto para actividades deportivas como para hípica de ocio. Más info en:  http://www.evohorse.com/es/evo-boot-1-0/

Pero son muchas las veces en las que he tenido que oír, que el casco descalzo y las botas para caballos, no son más que una novedad pasajera, que el herraje es lo que se ha hecho de toda la vida, y que nada podrá sustituir al acero. Y aunque creo que en los próximos años, vamos a asistir a una evolución enorme en las botas para caballos, será bueno que también echemos una mirada al pasado de siglos atrás y comprobemos que las botas no son ni mucho menos algo pasajero ni novedoso, sino que tienen también siglos de historia.

Los que habitualmente leéis mis publicaciones sabéis que mi obsesión, además del entrenamiento equino, es la historia del caballo y todo lo que le ha rodeado. Es por eso, que creo importante bucear no solo en los orígenes de las razas, sino en los atalajes, métodos de entrenamiento y todo aquello que ha rodeado al caballo desde su domesticación.

Así que en torno a la cuestión que se plantea que si la herradura es muy antigua, que si las botas para caballos y el barefoot es una moda pasajera y que nada podrá sustituir al acero, hemos de aclarar que la bota es como mínimo, igual de antigua que la herradura, aunque en según qué casos (es decir, según en qué civilizaciones), incluso más antigua



Tengas a tu caballo descalzo o herrado, ante cascos débiles o agrietados o si bien crecen menos de lo que deben, Ungulat, de St Hippolyt es de gran ayuda. Este es un producto que estoy usando personalmente con mucho interés con una yegua con la que otros productos de otras marcas no han dado funcionado y el resultado está siendo muy satisfactorio. Si quieres conocer el producto con más detalle, ve a: https://st-hippolyt.de/Spain/index.php/es/horsecare/201/ungulat-1-detail

Como digo, lejos de querer entrar en polémicas, se trata aquí de que tengamos claro que lo que creemos se ha hecho de "toda la vida" (la eterna frase que hemos de oír una y otra vez en el mundo ecuestre), no tiene tanta tradición como pueda creerse. Indudablemente, las herraduras cuentan con siglos de historia, pero ni mucho menos, van aparejadas a la domesticación del caballo . La cuestión de las herraduras gira siempre en torno al manejo que los celtas hicieron del hierro y que cabe creer que pudieron aplicarlo a sus caballerías. Pero pruebas como tales, no he podido encontrar libros que las aporten. Es decir, se cree que las herraduras pudieron ser ya usadas por los celtas, pero no hay vestigios de las mismas (o al menos yo no he podido encontrar manuales que aporten documentación al respecto). Sí en cambio, hay vestigios de otros artilugios de hierro que usaron y que han aparecido en yacimientos. En cambio, si que sabemos del uso, y en siglos atrás, de las hiposandalias, que como decimos, no son ni mas ni menos que primigenios modelos de lo que hoy conocemos como botas para caballos.

Lo que ocurrió, es que por entonces, se carecía de la tecnología como para producir botas duraderas, y sobre todo, que fueran cómodas para el caballo, no produjeran rozaduras, y no se salieran al poco de poner el caballo en movimiento. Pero que ya se produjeron botas para caballos hace siglos, es indudable. Cosa totalmente lógica por cierto, ya que si nos fijamos en las ilustraciones con las que acompaño este artículo que nos muestran las hiposandalias, no se tratan más que de sencillas y rudas adaptaciones de lo que debió ser el calzado primigenio del ser humano. Pero para la tecnología de siglos atrás, la herradura resultó ser una opción más factible a la hora de colocar un elemento de protección para el casco y que no supusiera muchos quebraderos de cabeza.

Es un asunto puramente de fijación al casco. Me imagino que durante no poco tiempo se harían infinidad de probaturas, hasta que se dieron cuenta, que los clavos, era lo único que podía asegurar un cierto nivel de seguridad en la fijación de un elemento que protegiera el casco de un excesivo desgaste al mover los caballos por firmes duros y abrasivos. Claro que entonces no existían los plásticos, los velcros, las correas de nylon, el neopreno, cierres de precisión con clips, etc.


Modelos de hiposandalias o botas para caballos de la Antigüedad
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Cómo muchos sabrán, la necesidad de proteger los cascos de los caballos surge en cuanto el caballo empieza a moverse por calzadas empedradas y firmes para los que el casco del caballo no está preparado. En sus primeros siglos de domesticación, al no existir caminos empedrados el caballo podía desplazarse por caminos de tierra y campo a través sin mayores dificultades. Es en cambio, en particular con la expansión de la civilización romana, la cual crea una redes de caminos impresionantes que cruzan media Europa, parte del norte de África y Oriente Medio, todos de piedra, y en la que los caballos, tanto de monta como de tiro, se moverán continuamente y para los que necesitarán una protección en sus cascos puesto que hacer kilómetros y kilómetros sobre piedra con una persona montada o tirando de un carro, es un sobre-esfuerzo para el que la evolución natural del casco del caballo, no estaba – ni está – preparado.

Además, el caballo debía hacer frente no solo a esta situación, sino a subidas y bajadas por firmes que en la naturaleza no se encontraba, y los resbalones y la adherencia, fueron otra causa de preocupación para el que entonces era el principal medio de transporte.

Lejos queda de este artículo hablar de las soluciones que ya por entonces en China,civilización pionera en todo lo ecuestre, empleaban, o de prototipos de “suelas” para caballos de distintas civilizaciones y que indudablemente las hay. Pero el motivo de este artículo es mostrar que la inquietud por las botas equinas es bien antigua, y que además, es la que nos pilla más cerca, pues hablamos precisamente de la Europa de Roma, y cuyas calzadas, cruzaban nuestra Hispania, y de las que aun quedan considerables restos por cierto. Roma y Grecia, por lo tanto, usaron para sus caballos, botas, y de muy diferentes tipos. Para saber más sobre la Hiposandalia o Hiposolea, me permito citar la explicación que da el portal de Arqueología Antiquitatem:

"hiposolea es un término técnico utilizado en arqueología o Historia Antigua para denominar a las “sandalias”, suelas o protecciones que los antiguos griegos y romanos colocaban a los équidos, caballos o mulas, en sus pezuñas o patas.

El término está formado a partir de la palabra griega ἱππὁς, que significa “caballo” y la latina “”solea”, que significa “sandalia”.
“solea”  a su vez deriva de “solum”, suelo, y en general parte inferior de algo. De este término deriva el español “suela”, parte del calzado que está en contacto con el “suelo”. 

Diversos textos y algunas pruebas arqueológicas y artísticas revelan la existencia de unas protecciones para las pezuñas o pies de los équidos. Las había de metal, generalmente hierro, y también de esparto, cuero, mimbre  o junco. Quedaban sujetas con unas cintas o cuerdas a las patas, por lo que su colocación o supresión debía resultar fácil, como se deduce de un texto de Suetonio, Vida de Vespasiano, 23,2  en que cuenta cómo  un mulero se detiene en pleno viaje a calzar las mulas de la yunta imperial.

Cito dos textos que nos hablan de estas “hiposoleas”  y de la extravagancia del emperador Nerón y de sus esposa Popea. Dice Plinio, Naturalis Historia, XXXIII,49, 140
… en nuestra propia época Popea, la esposa del emperador   Nerón, ordenó también que sus mulas favoritas fueran calzadas con unas sandalias de oro
… nostraque aetate Poppaea coniunx Neronis principis soleas delicatioribus iumentis suis ex auro quoque induere iussit.
Y Suetonio, Nerón, 30, 3:
Se dice que nunca viajó con menos de mil carruajes, con las mulas con sandalias de plata y muleros vestidos con lana de Canosa y con una multitud de mazacos (pueblo de jinetes de Mauritania) y acompañantes adornados con brazaletes y collares.
Numquam minus mille carrucis fecisse iter traditur, soleis mularum argentéis, canusinatis mulionibus, armillata phalerataque Mazacum turba atque cursorum."


Si alguien quiere profundizar en el tema, puede leer el libro El caballo en la Antigua Iberia, disponible parcialmente en Google Books y que dejo insertado:

 


-        Para finalizar, esperando que este texto ayude a entender que las botas para caballos pueden ser también "de toda la vida", y cómo es un tema recurrente que me preguntan constantemente, os diré lo que siempre digo sobre la ya para mí obsoleta comparación barefoot y botas vs herraduras:

       
No estoy en contra de las herraduras, simplemente tengo claro que el caballo funciona mejor descalzo y con botas cuando las requiera.

       Además, gracias a la tecnología y los materiales del siglo XXI, hoy disponemos de modelos de botas muy evolucionados que nos permiten trabajar por toda clase de superficies con total comodidad para el caballo. Estamos en el 2017 y hemos de estar abiertos a todo aquello que suponga una mejora en la calidad de vida de nuestros caballos, y hoy por suerte, disponemos de muchas opciones para proporcionar protección frente al desgaste de los cascos sin que ello suponga tener que herrar. 


      En la foto, mis Equine Fusion All Terrain. Con este par de botas (en los pies la yegua no lleva nada), puedo salir a entrenar por toda clase de terrenos sin que por ello los cascos sufran un desgaste excesivo. Galope, trote, salto, caminos duros y blandos, cuestas...Mi trabajo consiste en entrenar caballos, por lo que mis exigencias van más allá de la mayoría de caballos de ocio y de deporte a nivel amateur, y hago lo mismo con mis caballos descalzos que cualquier caballo herrado. 

Si aun tienes alguna duda de lo que puedes hacer con las botas de hoy en día, o si quizás estás pensando en calzar botas para tu caballo pero no estás seguro de cómo hacerlo y qué modelo elegir, pásate por mi sección de contacto y mándame tus dudas, y si estás por Sevilla, Cádiz o Huelva, podemos vernos personalmente y estudiar la opción más adecuada para tu caballo: http://www.tomasmateo.com/p/sobre-mi.html


viernes, 18 de agosto de 2017

Razones de peso por las que deberías pesar lo que come tu caballo

Curiosamente, una de las herramientas que más uso en mi trabajo, es una báscula de cocina. Lleva conmigo tres años y pico, y es de gran ayuda. ¿Y por qué alguien que se dedica a entrenar caballos se apoya tanto en una báscula?

SENCILLO: ME DICE CON EXACTITUD LA CANTIDAD DE PIENSO QUE COMEN LOS CABALLOS CON LOS QUE TRABAJO.




Si bien la compré para tener control de lo que comían mis caballos, en poco tiempo empecé a usarla también para saber qué cantidades comían los caballos de mis clientes. ¿Y por qué me pongo a pesar lo que comen sus caballos? PORQUE CADA GRAMO DE PIENSO QUE INGIERE EL CABALLO ESTÁ INTIMAMENTE LIGADO A SU RENDIMIENTO Y COMPORTAMIENTO EN GENERAL.

Esto, que se dice en una sola frase, es obviado por una gran mayoría de jinetes profesionales Y propietarios de caballos. Por desgracia, me sigo encontrando con caballos que comen mucha cantidad de cereal y ninguna o poca cantidad de pienso de calidad. El resultado: caballos obesos, caballos con problemas metabólicos, con lesiones derivadas del sobrepeso y de la falta de huesos y tejidos duros de calidad, problemas de comportamiento, etc. UNA BUENA ALIMENTACIÓN NO CONSISTE EN TENER AL CABALLO GORDO, SINO EN TENER UN CABALLO EN SU PESO ADECUADO Y CON UN SISTEMA MÚSCULO-ESQUELÉTICO SANO Y UNA MENTE DISPUESTA AL TRABAJO.

Al principio, como os decía, la báscula la tenía solo para pesar las raciones de mis caballos, ya que cada uno come cantidades y tipos de pienso diferentes. Y puede que también os preguntéis, ¿por qué comen distinto? Pues porque hay que adecuar a cada caballo lo que necesita comer en base a sus necesidades, y estas pueden venir determinadas principalmente por:

Edad
Raza
Estado de peso/musculación
Fase de trabajo en la que se encuentre
Si vive en paddock o en libertad total
Historial delesiones o patologías como laminitis, lesiones articulares…
Etc

Es MUY IMPORTANTE QUE DEMOS TANTO LA CALIDAD COMO LA CANTIDAD ADECUADA DE PIENSO A CADA CABALLO. Nunca tendrá las mismas necesidades un potro de 4 años que un caballo de 12, un PRE que un PSI, un caballo de raid o uno de paseo, etc. Y por supuesto, las raciones, además de tener en cuenta todo lo anterior, deben basarse en el régimen de trabajo en el que se encuentre el caballo.

Por lo tanto, dar de comer lo mismo cuando el caballo que solo sale del box para trabajar suave en la pista que cuando trabaja a tope el fin de semana, es contraproducente.

Esto por desgracia se ve a diario en miles de caballos repartidos por diferentes hípicas de España: caballos que no salen de sus boxes en todas la semana, a los que se les da de comer dos raciones diarias, por lo general de avena, lo cual le causa graves perjuicios, ya que su cuerpo no puede quemar toda la energía que consume con la comida, y desemboca en forma de trastornos metabólicos,y por supuesto, de ansiedad y comportamiento, así como en exceso de fuerza el día que salen de la cuadra al fin.

Este tipo de caballos que no trabaja en varios días, no deben recibir comidas con tanto almidón, y sí en cambio un heno suave y pienso bajo en calorías. Igualmente, esta alimentación típica basada en avena, será a todas luces insuficiente en calidad en caballos que vayan de concurso o que trabajen el fin de semana cuando sus propietarios tienen tiempo, ya que la avena aporta energía y poco más, pero pocos nutrientes, los que precisamente necesitará el cuerpo para reponerse de los esfuerzos.

En definitiva, dar de comer la misma cantidad a caballos distintos y con regímenes de trabajo diferentes, solo nos llevará a problemas físicos y de comportamiento más temprano que tarde. Recuerda que muchos de los supuestos problemas que surgen a los caballos, se arreglan con un cambio de alimentación, adaptándola a sus necesidades reales.

Entre las muchas opciones para alimentar caballos que hay hoy, yo personalmente elijo St Hippolyt, debido a la formulación de sus piensos, avalada por una experiencia de 25 años, y con una gama amplia y enfocada en necesidades muy específicas y que me permite darle a cada caballo lo que realmente necesita.


SI ESTÁS INTERESADO EN SABER SI TU CABALLO COME la CANTIDAD Y CALIDAD ADECUADA  A SU EDAD, RAZA, CONDICIÓN Y NIVEL DE TRABAJO, puedes contactar conmigo a través de mi e-mail, y junto con St. Hippolyt España evaluaremos si su relación trabajo/alimentación es el adecuado.

viernes, 11 de agosto de 2017

Puesta en forma de un PRE obeso y con varios problemas añadidos

Este es en un caso muy especial, ya que se trata del reencuentro con un viejo amigo al que ya en otras ocasiones, he puesto en forma. Se trata de un PRE de 14 a, castrado, y lleva un año y medio viviendo en libertad, lo cual le ha permitido mantener un cierto grado de forma, su propiocepción alta y un carácter dispuesto, pero al ser un caballo algo delicado, me encuentro con varios problemas que atajar:

-          Obesidad. Me enfrento a un caballo deformado, con acumulaciones de grasa por diferentes zonas del cuerpo. Como todos los PRE, su metabolismo les predispone a la obesidad. Si aun no conoces las nefastas consecuencias que el sobrepeso puede acarrearle a un caballo, te recomiendo leas este artículo: Obesidad humana y obesidad equina.


El caballo justo antes de retomar el trabajo (17 julio del 17). Se observan las acumulaciones de grasa y el dorso hundido.


-        Dorso hundido. Al no trabajar los abdominales – que ayudan a sostener el dorso-  y tener una barriga enorme, el dorso está bastante hundido, debido al sobrepeso que tiene que soportar, ya que la barriga tira del dorso hacia abajo, y como decimos, los abdominales, carecen de tono muscular para soportarlo.

-          Forma física baja. Dentro de cada raza de caballos, hay individuos que se mueven más en el prado que otros, y este es de natural tranquilo. Sus compañeros de prado, por ejemplo, presentan un aspecto mucho más musculado y en forma que él.

-          Digestiones malas, diarreas. Este siempre ha sido un caballo al que la clásica dieta de avena y paja no le sienta bien. El almidón, mal admitido en general por todos los caballos, a este le sienta peor aun. La paja por otro lado, al ser un forraje de mala calidad, no ayuda a este problema e incluso lo empeora. El caballo tiene desde los glúteos hasta los corvejones y los menudillos, los chorreones de la diarrea propia de estos casos.





Cascos y línea blanca. Los cascos estaban bastante largos, lo cual no ha revertido mayor problema que el de un recorte apropiado, lo que ocurre es que al haber estado largo tanto tiempo, las lumbres han soportado una presión excesiva lo cual lleva a la distensión de la línea blanca, problema empeorado una vez más por las alteraciones metabólicas que producen los picos de insulina que da la avena en grandes cantidades. Recordemos que todos los trastornos metabólicos se suelen reflejar en los cascos, y el de la obesidad y las dietas altas en carbohidratos especialmente.







-          Picores y heridas. En anteriores ocasiones, este caballo había presentado el mismo problema, si bien en esta ocasión, se ha manifestado con más virulencia, probablemente acrecentado por la causa de que su dieta es pobre en aportes nutricionales y su sistema digestivo está por los suelos, lo cual hace que su sistema inmunológico apenas pueda defenderse de estas situaciones de alergia.


¿Cómo empezar entonces con un caballo al que le sobran unos 80 kilos de grasa repartidas por todo el cuerpo, con el dorso peligrosamente hundido y que además está visiblemente molesto por sus problemas digestivos e intestinales?

1_Con una puesta en forma en fase inicial solo pie a tierra que si bien pensaba darle una duración de 15 días, he prolongado casi hasta el mes, debido a que no he visto el dorso con garantías en el tiempo previsto.

2_Con un cambio de dieta. Se le elimina la avena y la paja y se cambia por heno de pradera, a la par que se le suplementan unas vitaminas y varios dientes de ajo repartidos a lo largo del día para fortalecer su sistema inmunológico a la par que ahuyentar a insectos. Ahora además que empieza la segunda fase de su entrenamiento y empezaremos a exigirle más trabajo, le daremos un pienso especial para caballos que tienen tendencia a engordar pero que necesitan un pienso completo que les aporte los nutrientes necesarios. Se trata de Equigard, de St Hyppolit. En este enlace tienes más info sobre este pienso y la opción de comprarlo: https://st-hippolyt.de/Spain/index.php/es/comida-basica/77/equigard-detail



3_Un cambio en el manejo y modo de vida del caballo. De estar en un prado en el que se rasca con diferentes árboles y zarzas que le producen cortes, pasa a estar unas horas al día en box y otras suelto.

Las cuatro primeras semanas, el trabajo de recuperación cardiovascular y de puesta en forma general las he hecho exclusivamente pie a tierra para preservar su dorso a la par que lo vamos fortaleciendo. 

Y os preguntaréis: ¿Por qué esperar tanto para subirse? Por supuesto, para ir fortaleciendo el dorso y que el caballo vaya ganando forma en general hasta que me suba, pero todo ello se resume en una frase magistral de mi maestro (José Manuel Sales Pons “El Cura”):

“PARA QUE UN CABALLO NOS LLEVE BIEN, PRIMERO ÉL HA DE LLEVARSE BIEN A SÍ MISMO”.

Así que empiezo a trabajarlo sin montarme con dos objetivos prioritarios:

1-      Forma física: perder grasa, ganar músculo y capacidad cardiovascular (al haber estado  viviendo en un prado grande, conserva un mínimo de forma que me permite empezar mejor de lo que esperaba)

2-      Dorso: No podemos dejarnos engañar por la grasa que inunda su cuerpo (y el de otros tantos caballos) y creer por eso que está fuerte. Además, el exceso de panza que tiene “tira” del dorso hacia abajo, por lo que esta primera fase la hago solo pie a tierra para no sobrecargar con mi peso una zona ya de por sí falta de musculatura por un lado y debilitada por la barriga que lo tira hacia abajo. Por lo tanto, no me arriesgo y los primeros 30 días, todo el trabajo es pie a tierra, que me permitirá ayudarle a que pierda barriga y que fortalezca dorso . Si se tratara de un caballo que ha estado estabulado aun me plantearía más semanas de pie a tierra hasta montarme. Una vez me monte, lo haré 3 veces por semana, en sesiones cortas (20 min) y principalmente al paso, con una montura y una cincha adecuados a su conformación, y progresivamente iré pidiéndole minutos de galope. Otros tres días serán de TPaT y uno de descanso.

Problema y solución:

Obesidad:  ejercicio + eliminar avena y sustituirlo por Equigard de St Hyppolit

Dorso hundido: eliminar barriga, trabajo PaT especial para fortalecer dorso

Digestiones malas, gases, diarrea: avena free, pienso nuevo

Alergias, picores: nueva alimentación (sistema inm bajo, ajos, pienso…), higiene, en vez de libertad total, box + prado

 4 de Agosto: el caballo ha perdido peso pero el dorso aun presenta un aspecto hundido

11 de agosto: mayor pérdida de peso y el dorso ya empieza a mostrar mejor aspecto