lunes, 29 de abril de 2013

Cómo las Artes Marciales me ayudan en la Equitación



No son pocos los jinetes y amazonas que me preguntan por esos beneficios que tanto predico y que me otorgan las artes marciales a la hora de la práctica de la Equitación. Por lo general, siempre creen que se tratan de ventajas puramente físicas, y siempre les digo que en efecto, las físicas son indudables, pero más importantes son las mentales.

Pero ya que para la gran mayoría es el factor físico el primero de la lista, entraremos brevemente a analizarlo, pues en eso estaremos todos de acuerdo, es fundamental. Observo con cierta sorpresa como hay un gran número de jinetes y amazonas, de diferentes disciplinas, que no le dedican ni una hora a la semana, al ejercicio físico o entrenamiento del cuerpo en su estado puro, independientemente del trabajo que hagan a caballo. Todos hablan de que quieren mejorar su Equitación, pero es curioso, que muy pocos son los que se plantean el añadir el entrenamiento físico a su rutina semanal. Es como si solo los jinetes profesionales fuesen los que debiesen hacerlo. Sin duda, muchos argumentan que carecen de tiempo, y que el que tienen libre, quieren dedicárselo a su caballo. Es comprensible, pero si de verdad quieren mejorar su asiento, su contacto, su resistencia física, su flexibilidad y elasticidad, lo cual todo ello redundará en que puedan estar más y mejor sobre el caballo, han de incorporar a su vida, el entrenamiento físico. Este no ha de ser el un deportista olímpico, y puede consistir, por ejemplo, en tres sencillas sesiones a la semana de cuarenta y cinco minutos cada una en la que se van a hacer ejercicios de elasticidad y estiramientos, un pequeño trabajo con pesas de pocos kilos, y poco más. Esas tres sesiones os pueden proporcionar grandes beneficios cuando os subáis al caballo (y en vuestra vida en general).

Esta es una de las ventajas que obtengo con la práctica del arte marcial, ya que entreno elasticidad, fuerza, resistencia y potencia de lunes a viernes, aunque aun hay más ventajas en el plano físico, y de las que hablaré más adelante. Y si mi recomendación no es suficiente para animaros, tal vez, la de un gran maestro os de el empujón definitivo: " un buen consejo a todos los que quieran montar bien y que deseen adquirir una buena posición, es hacer gimnasia, para que tengan flexibilidad, tranquilidad y seguridad montando". Nuno Oliveira dixit.

PD: Mientras preparo mi propio vídeo con el que grabaré una serie de ejercicios recomendados, dejo con este de una amazona americana que contiene una serie de ejercicios totalmente asequibles y que pueden ser puestos por cualquiera desde ya:


          

miércoles, 24 de abril de 2013

HIJOS DEL VIENTO Nº11:YEGUADA CÓRDOBA LA VIEJA

Hemos hablado con Enrique San Miguel, de la Yeguada Córdoba la Vieja, una de las ganaderías de angloárabes más antiguas de España. 

lunes, 22 de abril de 2013

UNOS DÍAS EN CASA DEL MAESTRO



Tras estos días en Valencia, en casa del Maestro, saco las siguientes conclusiones:

- Que lo primero debe ser controlar nuestro cuerpo, antes que controlar al caballo. Esto además, nos sirve para cualquier aspecto de nuestra vida, y es de hecho, lo que recogen las tradiciones orientales: primero hemos de preocuparnos por mejorar nosotros, y solo así, mejorará lo demás. Por suerte, mi trabajo con las artes marciales aquí me es de gran ayuda.

- Que la edad es solo algo que puedes deducir si miras el DNI, pero nada más.  El maestro, se acuesta a las 3:00 de la mañana, dedicando varias horas al día al estudio y práctica de la equitación. Por la mañana se levanta empujando, te contagia su ilusión y literalmente, no para. Monta varios caballos al día, y en las clases que da se desvive porque tanto el caballo como la persona que va arriba estén lo más a gusto posible y mejoren continuamente.

- Que la ilusión humana es el más poderoso combustible con el que podemos alimentar mente y cuerpo. El equipo que ha formado el Cura con Juan Dominguez Manjón y la nueva yegua, son prueba palpable de ello. Los que hablen de que no pueden hacer tal o cual cosa por la crisis, por esto o lo otro, deberían ver la ilusión y las ganas con las que habla Juan Domínguez Manjón, todo un jinete cuando está montado a caballo o va en su silla de ruedas.

- Que las buenas personas son reconocidas. Imposible avanzar en una Hípica más de diez metros sin que alguien salude y pare al Maestro a pedirle consejo o a agradecerle el que le dio la última vez. Ayer en el Campeonato de España de Salto, en Barcelona, íbamos caminando más lentos que si nos hallásemos en medio de la jungla.

- Que los grandes maestros, predican, pero sobre todo, con el ejemplo. Lo he visto subirse a caballos que venían como locos, dando tirones, sudando, caballos que habían entrado en una actitud defensiva y veían al ser humano como un animal que les provocaba daño y temor. Se sube y en menos de dos minutos ya ha relajado al caballo, este deja abierta la posibilidad de que no todas las personas sean unos seres que piden cosas imposibles y de malos modos. En tres minutos, ya confían en él, y antes de llegar al cuarto, están al paso, al trote y al galope realizando los ejercicios con corrección y sobre todo, hace ver al caballo que es un amigo y no un enemigo.


- El poder de transformación. Esto lo he visto con los maestros de artes marciales, desde mi querido Miguel Ángel García Passaro hasta otros tantos. Son personas que si te las encuentras por las calles, jamás imaginarías que poseen una experiencia de décadas en artes marciales, pues tienen el aspecto de personas tranquilas, nobles y bondadosas...porque realmente lo son. Pues el Cura es lo mismo. Cualquiera que lo ve imagina a un hombre de familia, que disfruta de las cosas sencillas como una buena comida o una conversación, como de hecho, así ocurre. Pero en el momento que se pone el pantalón de montar y las polainas y sube a caballo, ves en su rostro una capacidad de concentración que en nada tiene que envidiar al de un experimentado karateka o aikidoka. Notas como conecta enseguida con el caballo y sobre todo, despliega una sutilidad que hace que haya magia en la pista y se convierte en todo un jinete, un auténtico hombre de a caballo.

- Que los grandes de verdad, siempre quieren aprender y seguir mejorando, de todo y de todos. Me pregunta sobre Karate, yoga y hasta quiere que le deje una tabla de ejercicios para hacerlos todos los días.

- ¡Que en Valencia hay una Feria Andaluza de Abril! Por irme a Valencia solo pude ir un día a la feria de Sevilla, pero resulta que en Valencia hacen una feria de Abril al estilo del sur, y encima, me invitaron a la caseta de la Hermandad del Rocío de Valencia. El Viernes por la noche, con sevillanas de fondo, mujeres vestidas de gitana, y fotos del camino...vamos, como en casa.

- Que por algún motivo, algo he debido hacer y soy afortunado. El otro día me decía un jinete profesional, cuando me preguntaba que hacía en Valencia y le contestaba que estaba pasando unos días en casa del Cura: "macho, considérate afortunado porque vas con uno de los más grandes de la Hípica en España..."

¡¡GRACIAS, MAESTRO!!





viernes, 19 de abril de 2013

HIJOS DEL VIENTO Nº10:YEGUADA WESTFALIA

En el programa Nº10 hemos hablado con Eduardo García-Otero, de la Yeguada Westfalia, donde han decidido intr oducirse en la doma clásica y en el enganche de competición, además de seguir apostando por el salto, disciplina en la que han cosechado numerosos éxitos. También hemos hablado de libros con María José Fernández y hemos contado con el resto de secciones habituales de nuestro programa.


lunes, 15 de abril de 2013

sábado, 13 de abril de 2013

IMPRESCINDIBLE PARA LOS JINETES Y PROFESORES DE EQUITACIÓN DEL SIGLO XXI



El programa de radio, mis investigaciones para los artículos que escribo en Galope, y en definitiva, el estar metido en tantos fregaos ecuestres, me lleva a una conclusión, que es compartida con muchos de los ganaderos y toda serie de profesionales de la Equitación con los que hablo, cuando nos planteamos los requisitos necesarios para el jinete o técnico de Equitación del siglo XXI, es decir, el siglo en el que nos encontramos desde hace trece años, si bien, parece que muchos aun no se han dado cuenta de esto.

Y todo esto surge cuando te encuentras frente a una pista, y ves montar cierto jinete o amazona y ves que sin duda posee buenas maneras, una gran afición y capacidad de sacrificio para dedicarle horas y días a su profesión. Ves que le espera un buen futuro por delante, pero sabes que si a esos ingredientes, esa persona le añadiera un par de condimentos, podría ser un excelente jinete o profesor de Equitación. Y esos extras, no son más que lo siguiente:

- Afán continuo de formarse. Hoy día hay clinics, cursos y seminarios, a los que hay acudir en función de lo que tiempo y economía permitan, sin duda, pero además, poseemos dos complementos maravillosos y económicos: internet y los libros. Hay que leer muchos libros sobre técnica, morfología y todo aquello que concierne al caballo, pues cuanto más sepamos del animal con el que se trata, mejor lo conoceremos, y mejor será nuestra comunicación con él, es decir, nuestra Equitación. Igualmente, hay que dedicar un tiempo semanal a la búsqueda y visionado en la red de lo que hacen otros jinetes, de sus entrenamientos y reprisses, de seminarios, etc. En el momento que una persona no se está formando continuamente, se estanca, y eso imposibilita la mejora, así que nunca podrá ser el mejor. Y además, otros si se preocupan de mejorar continuamente, por lo que el que no se suba a este carro de la formación permanente, se quedará atrás.

- Idiomas. El jinete o amazona debe saber hablar y leer inglés, si no, nunca llegará todo lo lejos que podría. Inglés como mínimo, aunque me atrevería a decir que casi también el francés.  A través de estos idiomas, podrá acceder a la literatura hípica más avanzada del mundo, y de nuevo, poder ver - y entender - vídeos en estas dos lenguas. Y ello además, le permitirá formarse en el extranjero. Pasar uno o dos años como mínimo en Francia, Alemania, Holanda o Estados Unidos es el mejor complemento para un jinete de hoy. Sonará extraño, pero en el mundo actual, es mucho mejor dominar estos dos idiomas que tener una carrera universitaria, sobre todo, si se es profesional de la Equitación a nivel de doma, monta o entrenamiento. Hay miles de licenciados universitarios con másters y seminarios a sus espaldas en paro, por lo que esa formación universitaria hoy, no es garante de nada. En cambio, una sólida experiencia como jinete, en una persona que domina idiomas y por ello sale de España a formarse con los mejores profesionales del mundo, y que demuestra un continuo afán por aprender y seguir estudiando y mejorando en su campo, es seguro, que tendrá un lugar privilegiado en la Hípica.

Y ahora, hemos de preguntarnos, ¿Cuántos hacen esto? ¿Cuántos de los profesionales de la Equitación dedican un tiempo a la semana a su mejora continua, a su formación intelectual? Lo digo porque me muevo continuamente en hípicas, ganaderías y concursos, y algunos chavales, cuando me dicen: "Tomás, tú que estás todo el día pa'rriba y pa'bajo, a ver si te enteras de alguna ganadería o un sitio que den un buen trabajo montando caballos...". A lo que yo les respondo, "claro, pero antes dime una cosa: ¿qué ofreces de especial?". Y entonces, extrañados, me miran como diciendo, "¿Cómo?". Y entonces, se lo vuelvo a repetir, y para que me entiendan, les añado, que gente que monte caballos, sin más, las hay a porrillo, pero si de verdad quieren labrarse una carrera como jinete, como un buen domador, si de verdad quieren entrar en una ganadería que les permita aspirar a estar arriba, tienen que aportar valor. Y ese valor, viene de la formación. Y la formación, está en manos de cada uno. Hoy más que nunca, es imprescindible el valor añadido en cualquier profesión. Todos buscamos al mejor si necesitamos un abogado, un dentista o un mecánico. Así que los jinetes y amazonas que de verdad quieran labrarse una carrera hípica, así como los profesores de Equitación, tendrán que adoptar un camino de formación que no debe acabar nunca. No son pocos los que lo están haciendo en nuestro país, formándose tanto aquí como en otros países, pero deberán ser más, y olvidarse de las viejas costumbres, que por desgracia, aquí, en Andalucía siguen pesando mucho. 

Acompaño esta reflexión con una foto que hice en un clinic de Joaquín Olivera.


viernes, 12 de abril de 2013

Dossier de prensa de Hijos del Viento

He creado un dossier de prensa que contiene el resumen de la línea de nuestro programa, y a su vez, incluye un índice indicativo con los enlaces a cada emisión, que permiten redirigirnos a la que nos interese.


miércoles, 10 de abril de 2013

HIJOS DEL VIENTO Nº9

En este programa hemos tenido como tema central el Derecho Ecuestre, para lo cual hemos entrevistado a Fernando Acedo, aogado especialista en la materia. A continuación, un incauto asno es el protagonista de la enseñanza ecuestre de la semana, y para cerrar, hemos hablado de la reacción de determinadas personas ante un comportamiento natural de perros y caballos.

                                                

lunes, 8 de abril de 2013

CABALLOS+ALAMBRES=DESASTRE




Era muy pequeño cuando vi una película del oeste en la que el cowboy protagonista, se declaraba acérrimo enemigo de los alambres que en la época que le tocó vivir, empezaron a poblar los grandes ranchos de los Estados Unidos. No entendía por qué, hasta que llegó una escena en la que el vaquero, llorando, tenía que acabar de un tiro, con la vida de un becerro que se había enganchado en la alambrada.

Desde entonces, me mostré distante con tal modo de mantener las lindes, y por desgracia, años más tarde, me tocó vivir lo mismo, pero en lugar de ser un becerro, fue un potro el que quedó tan mal parado por un enganche en la alambrada. Como pudimos lo llevamos a la cuadra, donde su corazón de potro joven y fuerte de apenas dos años, que sabía que le quedaba mucha vida por delante, latió con fuerza los dos días siguientes. Pasábamos día y noche a su lado, dándole calor y ánimos, y que él, agradecía relinchando cuando le llevábamos pasto y se lo acercábamos a su boca, ya que ni podía levantarse, hasta que hubimos de anestesiarlo con una dosis que detuvo ese corazón de potro impetuoso, pues el veterinario nos dijo que le esperaba una vida de sufrimiento.

No era tampoco la primera vez que los alambres se mostraban en mi camino, pues años antes, tuve que ayudar a un amigo a soltar su caballo de otra alambrada dichosa. Estuvimos dos horas cortando alambres y apaciguando a un caballo que no paraba de querer zafarse y cada vez liarse más y más.

Y ayer, mientras me encontraba en los tranquilos quehaceres camperos de un domingo soleado, escuché ese maldito ruido una vez más. Oía a lo lejos ese soniquete característico de las alambradas cuando se agitan, y su insistencia tenía toda la pinta de estar siendo provocada por un caballo. Dejé lo que estaba haciendo y localicé de dónde venía el sonido, y me puse a caminar. Tuve que saltar a la finca del vecino, pues de allí salía aquel nefasto sonido, y no tuve que caminar mucho, hasta que vi de lejos lo que podéis ver en las fotos: un caballo enganchado en una alambrada.
Al llegar, vi que por suerte solo era una pata la implicada, aunque la cosa se complicó, pues uno de los alambres se había metido entre el casco y la herradura. Por suerte, este caballo fue un gran colaborador y no se puso a dar manotazos ni me puso las cosas difíciles. Es más, os diría que supo desde el primer momento que yo iba para sacarle de aquello y que sabía que lo mejor que podía hacer era estar relajado y dejar que le fuese moviendo la pata aquí y allá hasta sacarla.
Cuando lo solté, le revisé las dos manos y apenas tenía unos cortes superficiales en una y otra, lo acaricié, y como pude, dejé la zona conflictiva de modo que el problema tuviese menos probabilidades de repetirse, ya que todo provino de que el caballo quiso comerse el forraje que hay sembrado en la cerca de al lado, como puede apreciarse en las fotos.

Así que me ratifico en lo que siempre he dicho: caballos + alambre = muchas probabilidades de daño ecuestre.



miércoles, 3 de abril de 2013

HIJOS DEL VIENTO Nº8: VIAJES ECUESTRES

En el octavo programa de Hijos del Viento hemos hablado de viajes ecuestres con Carles López, de Horse and Nature.
Asimismo, hemos contado con la recomendación de lectura de María José Fernández del Grupo Lettera.
Y además, nuestras habituales secciones, con una reflexión final sobre el riesgo de montar a caballo a raiz de lo comentado por el psicofarmacólogo David Nutt, quien dice que los deportes ecuestres pueden ser peor que...las drogas.


                                                   

lunes, 1 de abril de 2013

Cómo el Kárate y la Equitación nos enseñan a caminar por la vida


Hoy no hablo basándome en estudios científicos ni en lo que leo en libros ni ninguna otra fuente externa, por más fiable que sea, hoy hablo de algo que todos seguro recuerdan. Y es que el otro dia escuché una palabra que me puso la carne de gallina al oirla, pues hasta hace no mucho era una de las palabras más usadas por los jóvenes y adultos de este país, y que por suerte, ya va quedando en el olvido: Pelotazo.

Sí, el pelotazo era aquello que todos debíamos perseguir, y daba igual que se tratase de funcionarios o empresarios, jóvenes o mayores: si no pegabas el pelotazo, es que no te lo montabas bien, y curiosamente, siempre había algún conocido en la reunión en la que te encontrabas que había pegado ya su pelotazo. Este solía venir además, de la clásica compra de un local, piso o solar, que en poco tiempo, era revendido por un cantidad sensiblemente superior a la que se compró.
Por eso, todos querían jugar a la construcción. Los que compraban para vender por un lado, y por otro, y esto creo que fue lo más triste, miles de chavales que estaban deseando cumplir la edad mínima para poder trabajar en la construcción, como otros tantos habían hecho ya.
Ahora, los políticos dicen estar asustados con lo que se han encontrado, pero entre ellos y los bancos, fomentaron este clima de todos al palustre o a vender ladrillo. Nadie habló del verdadero camino en la vida: lento pero seguro, sacrificado y constante.
Y ahora todos estos, se hayan deprimidos, porque claro, solo esperan volver a una época que nunca volverá. No hay que culparles tampoco a ellos, sino a los que permitieron que se formaran en estos valores de inmediatez y logros rápidos.

En cambio,  los que tenemos la suerte de practicar un arte marcial, o haber trabajado con un caballo, tenemos claro que aquí no existen pelotazos.
En un dojo, no puedes pretender llegar y en tres meses querer ser cinturón negro. Con un caballo, sabes que no hay atajos posibles, y que las prisas en equitación solo traen malos resultados.
Estos valores, me los enseñan mis deportes, estos dos modos de vida que más que ninguna otra disciplina, te forman como persona. Por eso, cuando alguien me pregunta que cómo es posible que a pesar de toda la que está cayendo y toda la que me ha caído, siga cada día madrugando y empujando en la vida con ilusión, siempre digo lo mismo: "me lo enseñan los caballos y las artes marciales".