jueves, 29 de noviembre de 2012

Esa estantería de la Casa del Libro

Hace tiempo que no comento nada respecto a las lecturas. Entre el Salón del Caballo de Marruecos, el SICAB y otras cosas del montón, no es que no siga leyendo, lo que ocurre es que no me da tiempo a comentarlo.

Pero hoy retomo esa buena costumbre, tras una visita a la tercera planta de la Casa del Libro de Sevilla. En dicha planta parece que hubiera sido yo quien hubiese decidido el orden de la temática de los libros, y es que tienen la sección de artes marciales junto a la de Equitación. Y he ahí que un servidor podría pasarse días seleccionando libros. De los clásicos de Funakoshi y Morihei Ueshiba me he ido a los de Podhasky - deseando que estoy de hincarle el diente al de Mis Caballos, mis maestros - y al Sentir Ecuestre de Luis Ramos-Paul, otro que no tardará en venirse a casa.

Y en todos ellos encuentro principios con los que regir la vida. De todos ellos se pueden sacar unas enseñanzas de valor incalculable, y todos nos muestran el camino de la persistencia, del respeto, de la vocación y la pasión.

Por cierto, las compras han sido Los Veinte Principios Rectores del Kárate de Funakoshi (que ya tocaba), y  una joyita llamada Leyendas de los maestros de artes marciales, aunque este es para regalo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario