martes, 2 de octubre de 2012

Grandes Tradiciones ecuestres

Habitualmente, en Europa, solemos centrarnos en todo aquello que es cosecha propia, y desde el Renacimiento, Grecia y Roma son considerados los pilares del progreso y la civilización. Pero ello nos ha llevado a obviar otras tradiciones, culturas y civilizaciones mucho más antiguas. No es mi intención entrar en la clásica disputa de si unas u otras son superiores en tal o cual cosa. Cada sociedad produce y crea según su conocimiento, y nuestra obligación es, pasado el tiempo, ser analíticos y asépticos, y extraer de ellas lo que mejor nos sirva.

A nuestro alcance están los manuales de Podhasky, La Guérniere y Fillis, entre otros, los cuales deberían encontrarse en la estantería de todos aquellos aficionados a la equitación con un mínimo de inquietudes, pues son de un valor incalculable. Ahora bien, yendo más allá de nuestro orbe ecuestre conocido, hay otras tradiciones ecuestres de una gran riqueza. En mi caso, presto especial atención a la cultura ecuestre del mundo árabe, directamente ligada al PRÁ. Pero hay otras, que no le van a la zaga y bien merecerían más atención por nuestra parte. Mongolia, sin duda, desde donde los mongoles conquistaron buena parte del mundo conocido gracias a la especialísima relación - pocos casos similares se han dado en la Historia - que tenían con sus caballos. Y en otros lugares del mundo, a poco que profundicemos, encontraremos interesantes sorpresas ecuestres.



Aunque reconozco que la que más me llama la atención últimamente, es la tradición ecuestre japonesa, íntimamente ligada al samurái y a sus obligaciones como soldado. Para el samurái, la equitación era una de las seis artes marciales que debía dominar. Con ella combinaba el uso del arco y de la katana. En mi estudio de las artes marciales, he encontrado referencias a la equitación en escritos de samuráis, pero aún no he podido encontrar tratados específicos propiamente, en los que se hable de la doma, el tipo de caballos, etc. En Europa, y en España, tenemos este tipo de obras desde hace siglos, e igualmente los hubo en el mundo árabe (también se escribieron algunos en al-Andalus), llamados tratados de Furusiyya. Dejo unas ilustraciones japonesas que nos dan muchas pistas del concepto de equitación del Japón tradicional.




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