martes, 24 de octubre de 2017

Reflexiones: Qué es mi trabajo y qué no lo es

Indudablemente, lo mejor de mi trabajo son las incontables horas junto a los caballos. También, el trabajar con personas que quieren aprender métodos de entrenamiento para hacer más fuertes y sanos a sus caballos, es algo muy gratificante.



 Cosas que motivan: trabajar caballos de gente con ganas de aprender a que sus caballos se hagan más fuertes y sanos. Curso en Valencia el pasado mayo.


El lado más duro, cuando un caballo al que le he dedicado tiempo, empeño y cariño, se va porque su dueño lo vende. Esa es, sin duda, la parte más difícil y la que peor llevo. Y después, está la que ya se está convirtiendo en la más desagradable, aburrida y pesada: la de repetir una y otra vez lo mismo de siempre:

-          El exceso de avena y de cereales es malo en cualquier caballo pero pésimo en potros y en caballos PRE
-          El sobrepeso es nefasto
-          Escatimar en forraje es igual de nefasto
-          LA PAJA NO ES FORRAJE DE CALIDAD
-          Hay que desparasitar cambiando principios activos
-          Hay que trabajar los caballos pie a tierra y no solo montados
-          Hay que saber qué clases de rendajes usar, cómo usarlos y cuándo
-          Las pérdidas de crecimiento en potros por mala o escasa alimentación son IRRECUPERABLES
-          Etc., etc…

Y resulta, que si bien mi trabajo es precisamente trabajar caballos, hay semanas que me las paso repitiendo estos conceptos tan básicos hasta la extenuación y en vez de dedicarme a la preparación del caballo, me tengo que pasar el tiempo revisando prados, boxes, almacenes de forraje y pienso, pesando las raciones de pienso, etc., etc.

La lista de caballos que dejo sin trabajar, porque me niego a preparar un caballo que esté mal alimentado, mal herrado o mal recortado, o que no salga de su box nunca, por poner algunos ejemplos comunes, es cada vez más larga. Primero, porque mi trabajo no luce si el caballo no goza de bienestar el resto del tiempo, y segundo, por una cuestión de principios.

Después, hay propietarios que están dispuestos a escuchar y mejorar en todos los aspectos en lo concerniente al manejo de sus caballos. Con esos, por lo menos, aunque lentamente, vamos avanzando y poco a poco podemos ir mejorando sus caballos. Pero por lo general, esta no suele ser la tónica.

Como digo, mi especialidad es el entrenamiento equino, pero me esfuerzo por aprender ciertas pautas sobre nutrición, manejo de cascos, etología, y en definitiva, todo aquello que rodea al caballo, ya que el entrenamiento es solo una parte mínima de la ecuación del resultado total del caballo. A todo el mundo le gusta ver a su caballo fuerte, con el pelo brillante y en buena disposición, pero se obsesionan con el entrenamiento –que suele ser además intenso y no regular además de arcaico – y se olvidan del resto de detalles, que son los que realmente marcan la diferencia.

Mucha gente desconoce que un caballo puede adquirir un buen grado de forma entrenándolo tres veces por semana, sin necesidad de machacarlo, pero claro, debe pasar fuera del box varias horas al día y moviéndose, debe contar con el correcto aporte de forraje (NO PAJA) y un pienso adecuado en cantidad y calidad a su raza, edad, condición física, nivel de entrenamiento, etc.

Es por eso que al final de la semana me paso más tiempo ocupándome de que los caballos cuenten con esos detalles que con el entrenamiento en sí.

El día que todos los caballos de España cuenten con esos mínimos de bienestar, podremos enfocarnos en los detalles de su entrenamiento y podremos subir de nivel. Tenemos un país idóneo para eso mismo, pero como siempre, nos empeñamos en enterrar nosotros mismos nuestras ventajas. Así nos va.




jueves, 19 de octubre de 2017

La ventaja del jinete económicamente débil, pero con capital de conocimientos y perseverancia

Hoy de nuevo comparto con vosotros algunas de las reflexiones que mi maestro me regala cada vez que nos juntamos. Espero que la de hoy os motive tanto como a mí:


A todos los jinetes les gusta saber, pero a poquísimos el aprender: estudio, reflexión y cambio, no entran dentro del esquema de la mayoría. Por eso, la hípica se está tecnificando mucho en lo que concierne al entorno del jinete: cinchas, protectores, monturas… que parezca que cambia todo sin que el jinete cambie, más que en aquello que no le suponga esfuerzo. Lo cual, es una ventaja para el jinete económicamente débil, pero con un buen capital de conocimientos y perseverancia


domingo, 15 de octubre de 2017

Cómo combatir los parásitos que afloran con un verano que no se acaba

Si octubre es normalmente el mes de las moscas, este año está resultando especialmente malo en este sentido, sobre todo, con la presencia masiva de la Mosca del Rezno, la mosca más molesta para muchos caballos, ya que el picotazo que dan para dejar sus huevos les irrita profundamente, y este otoño, seco y caluroso, es especialmente propenso para este insecto que al depositar sus huevos en determinadas zonas de los caballos, no hace sino iniciar un ciclo de carga parasitaria que debemos combatir para que el pienso que le demos a nuestro caballo, no vaya destinado a la cría y engorde de estos parásitos.

Armas para combatir a los bots: ajos en la comida y una legra para raspar los huevos

Este parásito, también llamado gastrófilo (Gasterophilus, y dentro de los cuales hay varios géneros, y conocido en inglés como Bots), cómo pone sus huevos en zonas en las que sabe el caballo tenderá a lamerse al notarse la irritación en su pelo, pasa a la lengua y de ahí a las mucosas del caballo, en las zonas de los carrillos, donde pasará un tiempo cercano al mes al amparo del calor y la humedad que proporciona la boca de un caballo.

Caballo con una severa carga de huevos de bots cuyo propietario no elimina los huevos. Esta foto la hice la semana pasada y nunca he visto atacar estas moscas como lo están haciendo este año.

Tras pasar un tiempo madurando en la boca, van al estómago, donde pueden ocasionar daños más serios, ya que en cuanto las larvas maduran, desarrollan una especie de collares dentados que les permiten agarrarse a las paredes del estómago, donde se nutrirán de tejidos y sangre. Si la carga parasitaria de este ser tan odiado por los que tenemos caballos es elevada, el caballo puede acusar varios síntomas, desde molestias de estómagos hasta cosas peores, como pérdida del rendimiento, etc.

Cara externa de uno de los miembros del mismo caballo, que está plagado de huevos.

Lo peor de estas larvas es que se pasan meses enteros dentro del caballo, normalmente de diez a doce, hasta que se descuelgan del estómago, pasando después por los intestinos y saliendo con el estiércol. Las larvas son grandes y se ven claramente en el estiércol, y se quedan en el suelo aunque no cobran forma de mosca hasta que pasan unos 5-6 meses.


larva y mosca del rezno o bot



¿Cómo combatir a esta plaga?

-          _En cuanto veamos un caballo con huevos amarillos, rasparlos y eliminarlos del caballo. Nosotros, después de probar varios sistemas como diferentes tipos de cuchillas de afeitar, hemos encontrado en una legra que no corte apenas, una fiel aliada con la que raspamos DIARIAMENTE las zonas en las que las moscas ponen los huevos, para que así, lleguen a la boca el menor número de huevos.

-         _ Limpieza y gestión del estiércol y manteniendo la higiene de cuadras, paddocks, etc.

-          _Suministrar en estos meses especialmente, varios dientes de ajo en las comidas de los caballos. Nosotros damos ajo en todas las épocas del año, pero ahora triplico la cantidad para atacar especialmente a los huevos que puedan acabar en las mucosas del caballo, ya que la desparasitación elimina las larvas que pueda haber en el estómago, pero no las de la boca.

-          _Hacer una desparasitación coherente, es decir, tres/cuatro veces al año, cambiando los principios activos en cada ocasión. Es cierto que desparasitar supone una “paliza” metabólica importante para el caballo, pero mucho peor es que su cuerpo aloje parásitos, que no solo le robarán la comida, sino que le causarán importantes daños.


Si todos hiciéramos esto, muchas menos moscas y larvas habría. Con los insectos nunca ganaremos la batalla, pero mientras más nos concienciemos, más controlados los podremos tener.

¿No tienes tiempo de pelar varios dientes de ajo diariamente para tu caballo? St Hyppolit te lo pone fácil y te lo vende envasado junto a hierbas aromáticas que son altamente beneficiosas para el caballo en su conjunto.

Visita este enlace si quieres conocer los enormes beneficios del ajo cuando se lo das regularmente a un caballohttps://www.st-hippolyt.de/index.php/es/conozca-mas/nuevas/330-el-ajo-maravilloso-tuberculo-blanco

miércoles, 4 de octubre de 2017

Cría irresponsable o la dudosa suerte de una yegua en España

Este es el segundo artículo de la serie que inicié para hablar de los cuatro grupos de caballos que suelen ser los más perjudicados de la hípica deportiva y de ocio en España: los caballos mayores, las yeguas, los caballos enteros y los caballos de escuela. Este en concreto, está centrado en potras y yeguas y va dirigido especialmente a cualquier persona que esté pensando en criar o ya lo esté haciendo.



Es muy de agradecer cuando las Asociaciones grandes y poderosas, aquellas que reúnen a multitud de personas con un mismo interés, se definen claramente ante los problemas actuales de un sector, como en nuestro caso es el ecuestre, abandonando la comodidad de la inercia en un intento de prevenir y adelantarse a los acontecimientos.

Esto es lo que ha ocurrido en Inglaterra con la todopoderosa British Horse Society (BHS), que ha tomado posiciones ante la tremenda crisis general que nos ha dejado tiritando a todos y en especial al sector ecuestre. Para esto ha iniciado una fuerte campaña para informar a los criadores de que es muy aconsejable que la cría de caballos sea responsable. Bajo el lema de que antes de criar irresponsablemente un caballo, adóptalo, ha iniciado una serie de vías para concienciar y ayudar al criador, incluyendo una campaña de castración de machos a precios muy reducidos, y otra vía para favorecer la adopción. Tienes más info en este enlace de la propia BHS: http://www.bhs.org.uk/welfare-and-care/our-campaigns/think-before-you-breed

E igualmente, en algunas de las revistas y webs más prestigiosas de habla inglesa:




Aunque en nuestro país la mayoría de asociaciones vana ritmos diferentes de lo que se hace en los países de referencia, creo que no sería justo meter a todas en el mismo saco, y en este sentido me gustaría destacar positivamente la labor de la AECCAá, fomentando una cría responsable, al estilo francés, con pocas yeguas y de contrastada calidad y siempre apostando por el deporte y la funcionalidad, mientras que en el paradigma de la cría irresponsable en España lo tenemos en la ANCCE, asociación que lleva gestionando durante años concursos morfológicos de yeguas que además de padecer una obesidad que les impide estar sanas y que hace imposible evaluarlas con criterio, ya que la grasa no deja ver la conformación real, no promueven en absoluto que dichas yeguas se domen y compitan aunque sea a un nivel bajo, por lo que entre la obesidad desmedida y que están sin domar, es imposible saber la calidad real ni por supuesto deportiva de dichas yeguas, con las que claro, los ganaderos siguen criando. Contrasta enormemente con lo que por ejemplo se hace en Inglaterra, donde cualquier criador de caballos de carreras, lo primero que se fija es en los resultados COMPETITIVOS DE la línea materna, la madre, la abuela materna, la madre de esta, etc. En cambio, si nos salimos del círculo de los ganaderos que aspiran a ganar los concursos morfológicos de yeguas PRE, lo que vemos es una cantidad de yeguas pasando hambre en el campo. ¿Por qué? Porque nadie las quiere ya que no están domadas ni tienen valor en el mercado. Por lo que además de la responsabilidad subsidiaria de algunas asociaciones, en definitiva el principal y último responsable o irresponsable de la cría es el propio ganadero, pequeño o grande, y pertenezca a una asociación o no, o críe una raza u otra.

Está claro que la cría de caballos irresponsable es aquella en la que se producen caballos de muy baja o baja calidad. El ganadero se deja llevar por la misma cómoda inercia de no renovar su plantel de yeguas de baja calidad. El planteamiento del ganadero es: ya que tengo las yeguas "¿cómo las voy a dejar vacías? ¿Sin que produzcan nada?"

 Yeguas de Pura raza Española en SICAB.  Están por lo general tan obesas que es imposible saber qué clase de conformación esconden bajo la grasa, y además, rara vez se doman ni se montan. ¿Cómo valorar entonces la calidad de una madre si no se puede ver su conformación ni se conocen sus aptitudes montadas o para el deporte? 

En España, a día de hoy, aun llena de excedentes de producción - recordemos la cantidad de caballos y yeguas, especialmente PRE que han ido al matadero en los últimos años - , es frecuente encontrar anuncios en los que se regalan sobre todo yeguas




En cualquier caso, es muy fácil comprar una yegua o una potra por 500 € o menos, que es exactamente lo mismo que si la adoptas, o si te la regalan. Todavía muchos ganaderos no encuentran más salida para su producción, sobre todo de hembras, que la tristeza del matadero.




Dos anuncios tomados rápidamente justo en el momento de publicar este artículo de dos puntos diferentes de España (se han borrado las localizaciones, pero una es del sur y otra del centro de la Península) que evidencian las circunstancias que enumeramos aquí.


En este asunto hay dos problemas, por un lado el puramente humanitario que es el de criar caballos para que simplemente vayan al matadero. Eso no le gusta a nadie. Duele mucho. En España, que es un país en el que se consumen mínimas cantidades de carne de caballo, esta claro que los caballos son considerados mucho más un animal de compañía que de abasto. Pero está claro que las que peor lo tienen son las hembras. Aquellas potras, que suponen el 50% de la producción, de las que los criadores se hartan de decir: “¡no valen nada, no hay quien las compre ni pregunte por las hembras!”.

 A muchas de ellas con esta excusa, no las cuidan, ni las desparasitan con una frecuencia razonable, ni las vacunan, ni las tocan, ni hay veterinario que las atienda, y ni siquiera están bien alimentadas arrastrando un importante subdesarrollo. Simplemente nacieron y están allí pasándolo muy mal. Frente a ellas sólo hay un futuro muy incierto, negro y tenebroso.

También abundan las yeguas que están en el campo a “matajambre”. Es imposible que una yegua que pasa hambre, aunque sea la mejor del mundo y esté preñada del mejor semental, produzca un potro con calidad.


Por el otro lado está el aspecto puramente económico, la cría irresponsable sólo agrava la crisis del sector, alargándola. Todos estos animales nacidos de crías irresponsables, de muy baja calidad, son en el mejor de los casos vendidos y sacados de la ganadería en que nacieron por escasos centenares de euros. Pero una vez que el criador ha logrado librarse de ellos, o mejor dicho de ellas, y perderlas de vista, ¿qué ocurre?. El ganadero está contento, puesto que se ha librado de un montón de bocas con las que simplemente ha perdido dinero, y suelen ser vendidas a tratantes. De aquí muchas irán al matadero, pero otras muchas serán vendidas todavía en precios irrisorios, ganando el tratante cincuenta, cien o doscientos euros con ellas. Serán compradas por aficionados, o tal vez ni siquiera aficionados, simplemente por gente que tenga un campo vacío donde poder tenerlas. Éste, que ya es el tercer comprador, al cabo de un año o de dos está también hasta las narices -por los gastos-, puesto que las potras al tener muy baja calidad no le interesan a nadie. Y ya harto de ellas, que han crecido y son demasiado fuertes y peligrosas por estar completamente salvajes puesto que nadie se ha molestado ni en tocarlas, las vuelve a vender a otro tratante en cien euros arriba o abajo del precio de compra, volviendo a perder dinero con ellas (ya que en el tiempo en que han estado con él algunos costes han tenido, pocos, pero si algunos). Y este tratante, la cuarta venta de las potras, las vuelve a colocar a otro señor despistado e ignorante, pero que tiene un campo vacío –quinta venta-, volviendo a ganar otros cien o doscientos euros, y así sucesivamente. La conclusión es que estas potras de baja calidad no sólo tienen una venta, la que ve su criador, sino que a lo largo de su vida tienen muchas ventas encima, ¿cuatro, cinco, seis?, que generan unos saldos de movimiento de dinero irrisorios, pudiendo ganar o perder con ellas en su balance  muy escasos centenares de euros. A veces esto se agrava, cuando uno de los compradores, de los que tienen un campo, y con el único objetivo de que tener un potrito en un prado “queda bonito”, incluso se atreve a criar con éstas potras ya hechas yeguas jóvenes, lo cual agrava más el problema.

El caso es que cuando se produce un animal de baja calidad, éste tiene encima muchas ventas, que no generan ninguna riqueza, sino que al contrario empobrecen quitando posibles compradores que deberían arrancar en el sector ecuestre con animales de más calidad, lo cual supondría una inversión de mayor dinero en el sector, y de animales que al ganadero le merecen ser cuidados apropiadamente para defender la inversión realizada lo que implica el mantenimiento o la generación de puestos de trabajo en el sector.

En este caso, la BHS lo ha tenido claro y se ha adelantado avisando a los criadores de los peligros que supone una cría irresponsable a corto, medio y largo plazo.  La cría de animales de muy baja y baja calidad hace que la crisis se alargue dentro del sector ecuestre.

Y ahora recapacitemos y hagámonos las siguientes preguntas:

-¿Quién no ha oído eso de “esta yegua, aunque no sea buena, la dejo preñada, que un potro dará”?

-¿Cuántas yeguas están criando sin que además de ser morfológicamente aceptables, estén domadas? ¿Cómo saber entonces qué carácter o cualidades internas tienen?

-¿Cuántas yeguas conocemos que están alimentadas simplemente con “lo que de el campo”? MUCHAS. ¿Cómo pretender que de yeguas que pasan hambre salgan potros medianamente aceptables? ¿Y si encima son yeguas mediocres de por sí? De mala genética y mala alimentación, es imposible que salgan potros buenos.

-¿Cuántas potras (incluso de deporte) vemos venderse al destete cuyo futuro pasa a ser el de madres a “matajambre”?

Todos nosotros, absolutamente todos, hemos oído estas frases y otras similares, cuyo denominador común es el de potras y yeguas que no harán más que engrosar la larga lista de hembras que no se doman, que malcrían, que pasan de mano en mano, y que en definitiva, tienen ese futuro negro del que hablábamos antes y que tienen el origen en una solo factor: LA CRÍA IRRESPONSABLE.

En Francia, Inglaterra o cualquier otro país donde hay una verdadera cultura ecuestre – la de España, es, y soy el primero al que duele decirlo, una incultura ecuestre – una buena yegua es un tesoro que se cuida de principio a fin y antes de poner una yegua a criar, valoran mucho no solo su físico, sino su carácter y aptitudes y sus resultados en competición. Es decir, se siguen pautas de cría responsable. Quizás eso tenga bastante que ver con el hecho de que los sectores ecuestres e hípicos de dichos países están a la cabeza de los motores de las economías de dichos países y en definitiva están mucho más profesionalizados.


Por eso, si estás pensando en criar o ya lo estás haciendo, te pido que recapacites. Si tenemos en cuenta estas premisas básicas y que con acierto se están imponiendo en Inglaterra (insisto, país que sabe de caballos mucho más que nosotros, aunque a los ganaderos de aquí les cueste reconocerlo), no solo evitaremos un negro futuro a muchas potras y yeguas, sino que tus números serán mejores, tus potros estarán más considerados, y en definitiva, tanto tú como criador como el sector ecuestre en España, ira a mejor.



 Escatimar en la alimentación de la yegua, es menguar la calidad del potro. Un criador responsable proporciona la mejor alimentación para sus yeguas y potros. EQUILAC es un pienso formulado especialmente para cubrir las necesidades de las yeguas en un momento tan especial como el de la gestación y cría. Más info en este enlace: https://st-hippolyt.de/Spain/index.php/es/cria/95/equilac-pellets-detail



martes, 12 de septiembre de 2017

Cómo combinar vacaciones para el caballo y mejorar su forma física

Llega el fin del verano y toca hacer balance de estos dos meses en los que trato de que los caballos hagan una auténtica vida de caballo sin que por ello pierdan la forma física e incluso la mejoren en algunos aspectos. Así que tras pasar la temporada de invierno y primavera en el entorno de Vejer de la Frontera, Cádiz, mi pequeña familia equina y yo pusimos rumbo a la finca familiar en la Sierra de Aracena como viene siendo costumbre en los últimos veranos.


 La idea es que tanto los caballos como yo descansen del trabajo diario propio de las hípicas y de cara a la competición pero sin olvidarnos de entrenar y a la vez ir preparando una sólida base de forma de cara a que en septiembre/octubre los caballos puedan retomar el trabajo con la mente totalmente despejada pero con su cuerpo preparado para los próximos retos deportivos. Las pautas que he seguido para conseguir ambos objetivos son:

-          Vida en libertad 24h/día durante los 7 días de la semana

-          Trabajo de gimnasia hípica combinado con trabajo pie a tierra como principales pilares de su entrenamiento

-          Forraje y pasto natural a libre disposición

-          Y sin olvidar detalles como duchas de agua fresca en las extremidades siempre después de trabajar, zonas expresamente preparadas para que se revuelquen siempre que quieran pero especialmente después del trabajo (la ducha les motiva a revolcarse), estiramientos, sesiones de masaje con el pad Equilibrium Therapy, etc.


Media hora al día de masaje con el pad Equilibrium es algo que les encanta y les relaja el dorso


Si bien intento que mis caballos y los de aquellas personas con las que trabajo más regularmente estén todo el año viviendo una vida equina lo más plena posible dentro de lo que supone ser un caballo de deporte, en verano intento siempre hacer una pausa que los caballos indudablemente, van a agradecer.

Al contar además con tanto pasto, el caballo se pasa todo el día con el hocico pegado al suelo, lo cual le proporciona innumerables beneficios físicos y mentales:

-          El dorso está estirado durante la mayor parte del día

-          El caballo, al masticar forraje tanto tiempo, segrega mucha saliva, lo cual regula el Ph del estómago y sacia posible acidez generada por el estrés de la competición, vida en box, viajes y comidas menos duraderas cuando no vive en zonas abiertas de pasto

-          La dentadura del caballo sufre un desgaste natural, ya que no solo mastican forraje, sino ramas y otras plantas de tallo más gordo y con las que se pasan minutos

-          El movimiento en busca de comida y de agua cuando les apetece, es lento pero continuo, lo cual fomenta la salud de tendones y articulaciones

-          El tener pasto a libre disposición, me permite quitarles casi por completo el pienso, y damos un descanso al hígado, riñones, etc. Es una especie de dieta détox.

Otros beneficios de la vida en libertad  son:
                                                                                                     
-          La vida en el campo les despierta la atención que parecían haber perdido. Esto lo he notado especialmente en caballos que vienen de estar en cuadras desde muy jóvenes. En su día a día de la hípica parecen dormidos y salen a pista como autómatas, y al llegar al campo, en poco tiempo, sufren un “despertar” y se llenan de vida y hasta rejuvenecen.

-          El caballo que vive en el campo te muestra cómo es realmente: no hay exceso de energía, no hay automatismos…es con la vida en el campo cómo mejor comprobamos que clase de caballo tenemos, sus puntos fuertes y sus carencias

-          Mejoran su agilidad, equilibrio, coordinación

-          Y así podríamos seguir, enumerando infinitas ventajas más.



Todo ello permite que los tengamos que trabajar por menos tiempo y con menos énfasis, ya que son ellos los que se están ejercitando solos continuamente. Por lo tanto, y de cara a encontrarme un caballo en óptima forma en septiembre - cuidado porque si lo dejamos a su libre albedrío sin trabajar nada de nada lo más probable es que adquiera sobrepeso y si no ha hecho nada de ejercicio será más costoso el volver a darle un mínimo de forma – me centro en dos tipos de trabajo aunque cada una tiene sus variantes:

-          Gimnasia Hípica. Ejercicios específicos para fortalecer todo el sistema músculo-esquelético. Este tipo de trabajo lo hago tanto pie a tierra como montado, según el caballo (edad, estado muscular, etc) y según la disciplina hípica a la que lo destine su propietario 




-      Trabajo Pie a Tierra con rendajes específicos como el Equicore. Aquí solo me centro en trabajo en plano, específico para abdominales y dorso.

Desde el invierno pasado he incorporado el sistema Equicore para el trabajo pie a tierra con excelentes resultados
d
La combinación de este ritmo de vida equino, junto al trabajo de forma física y la alimentación, hace que para el final del verano, los caballos se encuentren con una base de forma física muy sólida, una mente limpia y despejada dispuesta para el trabajo, y en plenas condiciones para recibir con fuerza la temporada que entra.

No obstante, este proceso puede evidentemente realizarse en cualquier época del año, y con cualquier tipo de caballo, sea de ocio o deporte, que indudablemente le beneficiará. Un plazo de dos a tres meses es más que suficiente (y necesario para caballos que llevan años en hípicas) para darle unas vacaciones a cualquier caballo que necesite despejarse de una vida clásica de box y pista, y que además, le servirán de fortalecimiento físico.

¿Tienes un caballo al que quieras darle vacaciones y que a la vez se ponga en forma de un modo sano y libre del estrés de una hípica tradicional? En este momento dispongo de dos plazas libres. Si te interesa, contacta conmigo a través de mi e-mail o del tlf 654_02_55_10. Las condiciones son:

-          Precio/mes: 550 euros

-          Pago del 1 al 5 de cada mes siempre por adelantado

-          1 mes de fianza

-          Incluye: entrenamiento diario/ piensos St Hyppolit/ forrajes de primera calidad. El caballo duerme en corral de 9x9 metros con cama de viruta. (Opción de dormir en box  de 3,6 x 3,6 disponible, pero con un coste añadido de 125 euros más)

-          El caballo si está herrado debe venir correctamente herrado y con un herraje reciente. Si está descalzo, contar con el recorte apropiado.

-          El cliente recibe un informe semanal con el trabajo realizado por el caballo, su progresión y otros detalles junto con fotos y vídeos.











lunes, 28 de agosto de 2017

¿Y si las botas para caballos son anteriores a las herraduras?

Lejos de querer entrar en la clásica, aburrida e inútil discusión sobre si el caballo está mejor herrado o descalzo – para mí, esta polémica es totalmente estéril – me gustaría compartir algunos datos que probablemente desconoce la mayoría, y que yo hasta hace poco, también. La respuesta a si son más antiguas las botas que las herraduras no me atrevo a darla porque realmente no hay pruebas exactas. La lógica me dice que sí (puesto que envolver un casco con un cuero curtido y amarrarlo con una cuerda es más fácil que forjar una herradura y clavarla), pero pruebas de peso no hay, y por eso simplemente podemos decir que las botas, antiguas son, y que surgieron siglos atrás.



La Evo Boot es la más reciente bota para caballos, ideal tanto para actividades deportivas como para hípica de ocio. Más info en:  http://www.evohorse.com/es/evo-boot-1-0/

Pero son muchas las veces en las que he tenido que oír, que el casco descalzo y las botas para caballos, no son más que una novedad pasajera, que el herraje es lo que se ha hecho de toda la vida, y que nada podrá sustituir al acero. Y aunque creo que en los próximos años, vamos a asistir a una evolución enorme en las botas para caballos, será bueno que también echemos una mirada al pasado de siglos atrás y comprobemos que las botas no son ni mucho menos algo pasajero ni novedoso, sino que tienen también siglos de historia.

Los que habitualmente leéis mis publicaciones sabéis que mi obsesión, además del entrenamiento equino, es la historia del caballo y todo lo que le ha rodeado. Es por eso, que creo importante bucear no solo en los orígenes de las razas, sino en los atalajes, métodos de entrenamiento y todo aquello que ha rodeado al caballo desde su domesticación.

Así que en torno a la cuestión que se plantea que si la herradura es muy antigua, que si las botas para caballos y el barefoot es una moda pasajera y que nada podrá sustituir al acero, hemos de aclarar que la bota es como mínimo, igual de antigua que la herradura, aunque en según qué casos (es decir, según en qué civilizaciones), incluso más antigua



Tengas a tu caballo descalzo o herrado, ante cascos débiles o agrietados o si bien crecen menos de lo que deben, Ungulat, de St Hippolyt es de gran ayuda. Este es un producto que estoy usando personalmente con mucho interés con una yegua con la que otros productos de otras marcas no han dado funcionado y el resultado está siendo muy satisfactorio. Si quieres conocer el producto con más detalle, ve a: https://st-hippolyt.de/Spain/index.php/es/horsecare/201/ungulat-1-detail

Como digo, lejos de querer entrar en polémicas, se trata aquí de que tengamos claro que lo que creemos se ha hecho de "toda la vida" (la eterna frase que hemos de oír una y otra vez en el mundo ecuestre), no tiene tanta tradición como pueda creerse. Indudablemente, las herraduras cuentan con siglos de historia, pero ni mucho menos, van aparejadas a la domesticación del caballo . La cuestión de las herraduras gira siempre en torno al manejo que los celtas hicieron del hierro y que cabe creer que pudieron aplicarlo a sus caballerías. Pero pruebas como tales, no he podido encontrar libros que las aporten. Es decir, se cree que las herraduras pudieron ser ya usadas por los celtas, pero no hay vestigios de las mismas (o al menos yo no he podido encontrar manuales que aporten documentación al respecto). Sí en cambio, hay vestigios de otros artilugios de hierro que usaron y que han aparecido en yacimientos. En cambio, si que sabemos del uso, y en siglos atrás, de las hiposandalias, que como decimos, no son ni mas ni menos que primigenios modelos de lo que hoy conocemos como botas para caballos.

Lo que ocurrió, es que por entonces, se carecía de la tecnología como para producir botas duraderas, y sobre todo, que fueran cómodas para el caballo, no produjeran rozaduras, y no se salieran al poco de poner el caballo en movimiento. Pero que ya se produjeron botas para caballos hace siglos, es indudable. Cosa totalmente lógica por cierto, ya que si nos fijamos en las ilustraciones con las que acompaño este artículo que nos muestran las hiposandalias, no se tratan más que de sencillas y rudas adaptaciones de lo que debió ser el calzado primigenio del ser humano. Pero para la tecnología de siglos atrás, la herradura resultó ser una opción más factible a la hora de colocar un elemento de protección para el casco y que no supusiera muchos quebraderos de cabeza.

Es un asunto puramente de fijación al casco. Me imagino que durante no poco tiempo se harían infinidad de probaturas, hasta que se dieron cuenta, que los clavos, era lo único que podía asegurar un cierto nivel de seguridad en la fijación de un elemento que protegiera el casco de un excesivo desgaste al mover los caballos por firmes duros y abrasivos. Claro que entonces no existían los plásticos, los velcros, las correas de nylon, el neopreno, cierres de precisión con clips, etc.


Modelos de hiposandalias o botas para caballos de la Antigüedad
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Cómo muchos sabrán, la necesidad de proteger los cascos de los caballos surge en cuanto el caballo empieza a moverse por calzadas empedradas y firmes para los que el casco del caballo no está preparado. En sus primeros siglos de domesticación, al no existir caminos empedrados el caballo podía desplazarse por caminos de tierra y campo a través sin mayores dificultades. Es en cambio, en particular con la expansión de la civilización romana, la cual crea una redes de caminos impresionantes que cruzan media Europa, parte del norte de África y Oriente Medio, todos de piedra, y en la que los caballos, tanto de monta como de tiro, se moverán continuamente y para los que necesitarán una protección en sus cascos puesto que hacer kilómetros y kilómetros sobre piedra con una persona montada o tirando de un carro, es un sobre-esfuerzo para el que la evolución natural del casco del caballo, no estaba – ni está – preparado.

Además, el caballo debía hacer frente no solo a esta situación, sino a subidas y bajadas por firmes que en la naturaleza no se encontraba, y los resbalones y la adherencia, fueron otra causa de preocupación para el que entonces era el principal medio de transporte.

Lejos queda de este artículo hablar de las soluciones que ya por entonces en China,civilización pionera en todo lo ecuestre, empleaban, o de prototipos de “suelas” para caballos de distintas civilizaciones y que indudablemente las hay. Pero el motivo de este artículo es mostrar que la inquietud por las botas equinas es bien antigua, y que además, es la que nos pilla más cerca, pues hablamos precisamente de la Europa de Roma, y cuyas calzadas, cruzaban nuestra Hispania, y de las que aun quedan considerables restos por cierto. Roma y Grecia, por lo tanto, usaron para sus caballos, botas, y de muy diferentes tipos. Para saber más sobre la Hiposandalia o Hiposolea, me permito citar la explicación que da el portal de Arqueología Antiquitatem:

"hiposolea es un término técnico utilizado en arqueología o Historia Antigua para denominar a las “sandalias”, suelas o protecciones que los antiguos griegos y romanos colocaban a los équidos, caballos o mulas, en sus pezuñas o patas.

El término está formado a partir de la palabra griega ἱππὁς, que significa “caballo” y la latina “”solea”, que significa “sandalia”.
“solea”  a su vez deriva de “solum”, suelo, y en general parte inferior de algo. De este término deriva el español “suela”, parte del calzado que está en contacto con el “suelo”. 

Diversos textos y algunas pruebas arqueológicas y artísticas revelan la existencia de unas protecciones para las pezuñas o pies de los équidos. Las había de metal, generalmente hierro, y también de esparto, cuero, mimbre  o junco. Quedaban sujetas con unas cintas o cuerdas a las patas, por lo que su colocación o supresión debía resultar fácil, como se deduce de un texto de Suetonio, Vida de Vespasiano, 23,2  en que cuenta cómo  un mulero se detiene en pleno viaje a calzar las mulas de la yunta imperial.

Cito dos textos que nos hablan de estas “hiposoleas”  y de la extravagancia del emperador Nerón y de sus esposa Popea. Dice Plinio, Naturalis Historia, XXXIII,49, 140
… en nuestra propia época Popea, la esposa del emperador   Nerón, ordenó también que sus mulas favoritas fueran calzadas con unas sandalias de oro
… nostraque aetate Poppaea coniunx Neronis principis soleas delicatioribus iumentis suis ex auro quoque induere iussit.
Y Suetonio, Nerón, 30, 3:
Se dice que nunca viajó con menos de mil carruajes, con las mulas con sandalias de plata y muleros vestidos con lana de Canosa y con una multitud de mazacos (pueblo de jinetes de Mauritania) y acompañantes adornados con brazaletes y collares.
Numquam minus mille carrucis fecisse iter traditur, soleis mularum argentéis, canusinatis mulionibus, armillata phalerataque Mazacum turba atque cursorum."


Si alguien quiere profundizar en el tema, puede leer el libro El caballo en la Antigua Iberia, disponible parcialmente en Google Books y que dejo insertado:

 


-        Para finalizar, esperando que este texto ayude a entender que las botas para caballos pueden ser también "de toda la vida", y cómo es un tema recurrente que me preguntan constantemente, os diré lo que siempre digo sobre la ya para mí obsoleta comparación barefoot y botas vs herraduras:

       
No estoy en contra de las herraduras, simplemente tengo claro que el caballo funciona mejor descalzo y con botas cuando las requiera.

       Además, gracias a la tecnología y los materiales del siglo XXI, hoy disponemos de modelos de botas muy evolucionados que nos permiten trabajar por toda clase de superficies con total comodidad para el caballo. Estamos en el 2017 y hemos de estar abiertos a todo aquello que suponga una mejora en la calidad de vida de nuestros caballos, y hoy por suerte, disponemos de muchas opciones para proporcionar protección frente al desgaste de los cascos sin que ello suponga tener que herrar. 


      En la foto, mis Equine Fusion All Terrain. Con este par de botas (en los pies la yegua no lleva nada), puedo salir a entrenar por toda clase de terrenos sin que por ello los cascos sufran un desgaste excesivo. Galope, trote, salto, caminos duros y blandos, cuestas...Mi trabajo consiste en entrenar caballos, por lo que mis exigencias van más allá de la mayoría de caballos de ocio y de deporte a nivel amateur, y hago lo mismo con mis caballos descalzos que cualquier caballo herrado. 

Si aun tienes alguna duda de lo que puedes hacer con las botas de hoy en día, o si quizás estás pensando en calzar botas para tu caballo pero no estás seguro de cómo hacerlo y qué modelo elegir, pásate por mi sección de contacto y mándame tus dudas, y si estás por Sevilla, Cádiz o Huelva, podemos vernos personalmente y estudiar la opción más adecuada para tu caballo: http://www.tomasmateo.com/p/sobre-mi.html


viernes, 18 de agosto de 2017

Razones de peso por las que deberías pesar lo que come tu caballo

Curiosamente, una de las herramientas que más uso en mi trabajo, es una báscula de cocina. Lleva conmigo tres años y pico, y es de gran ayuda. ¿Y por qué alguien que se dedica a entrenar caballos se apoya tanto en una báscula?

SENCILLO: ME DICE CON EXACTITUD LA CANTIDAD DE PIENSO QUE COMEN LOS CABALLOS CON LOS QUE TRABAJO.




Si bien la compré para tener control de lo que comían mis caballos, en poco tiempo empecé a usarla también para saber qué cantidades comían los caballos de mis clientes. ¿Y por qué me pongo a pesar lo que comen sus caballos? PORQUE CADA GRAMO DE PIENSO QUE INGIERE EL CABALLO ESTÁ INTIMAMENTE LIGADO A SU RENDIMIENTO Y COMPORTAMIENTO EN GENERAL.

Esto, que se dice en una sola frase, es obviado por una gran mayoría de jinetes profesionales Y propietarios de caballos. Por desgracia, me sigo encontrando con caballos que comen mucha cantidad de cereal y ninguna o poca cantidad de pienso de calidad. El resultado: caballos obesos, caballos con problemas metabólicos, con lesiones derivadas del sobrepeso y de la falta de huesos y tejidos duros de calidad, problemas de comportamiento, etc. UNA BUENA ALIMENTACIÓN NO CONSISTE EN TENER AL CABALLO GORDO, SINO EN TENER UN CABALLO EN SU PESO ADECUADO Y CON UN SISTEMA MÚSCULO-ESQUELÉTICO SANO Y UNA MENTE DISPUESTA AL TRABAJO.

Al principio, como os decía, la báscula la tenía solo para pesar las raciones de mis caballos, ya que cada uno come cantidades y tipos de pienso diferentes. Y puede que también os preguntéis, ¿por qué comen distinto? Pues porque hay que adecuar a cada caballo lo que necesita comer en base a sus necesidades, y estas pueden venir determinadas principalmente por:

Edad
Raza
Estado de peso/musculación
Fase de trabajo en la que se encuentre
Si vive en paddock o en libertad total
Historial delesiones o patologías como laminitis, lesiones articulares…
Etc

Es MUY IMPORTANTE QUE DEMOS TANTO LA CALIDAD COMO LA CANTIDAD ADECUADA DE PIENSO A CADA CABALLO. Nunca tendrá las mismas necesidades un potro de 4 años que un caballo de 12, un PRE que un PSI, un caballo de raid o uno de paseo, etc. Y por supuesto, las raciones, además de tener en cuenta todo lo anterior, deben basarse en el régimen de trabajo en el que se encuentre el caballo.

Por lo tanto, dar de comer lo mismo cuando el caballo que solo sale del box para trabajar suave en la pista que cuando trabaja a tope el fin de semana, es contraproducente.

Esto por desgracia se ve a diario en miles de caballos repartidos por diferentes hípicas de España: caballos que no salen de sus boxes en todas la semana, a los que se les da de comer dos raciones diarias, por lo general de avena, lo cual le causa graves perjuicios, ya que su cuerpo no puede quemar toda la energía que consume con la comida, y desemboca en forma de trastornos metabólicos,y por supuesto, de ansiedad y comportamiento, así como en exceso de fuerza el día que salen de la cuadra al fin.

Este tipo de caballos que no trabaja en varios días, no deben recibir comidas con tanto almidón, y sí en cambio un heno suave y pienso bajo en calorías. Igualmente, esta alimentación típica basada en avena, será a todas luces insuficiente en calidad en caballos que vayan de concurso o que trabajen el fin de semana cuando sus propietarios tienen tiempo, ya que la avena aporta energía y poco más, pero pocos nutrientes, los que precisamente necesitará el cuerpo para reponerse de los esfuerzos.

En definitiva, dar de comer la misma cantidad a caballos distintos y con regímenes de trabajo diferentes, solo nos llevará a problemas físicos y de comportamiento más temprano que tarde. Recuerda que muchos de los supuestos problemas que surgen a los caballos, se arreglan con un cambio de alimentación, adaptándola a sus necesidades reales.

Entre las muchas opciones para alimentar caballos que hay hoy, yo personalmente elijo St Hippolyt, debido a la formulación de sus piensos, avalada por una experiencia de 25 años, y con una gama amplia y enfocada en necesidades muy específicas y que me permite darle a cada caballo lo que realmente necesita.


SI ESTÁS INTERESADO EN SABER SI TU CABALLO COME la CANTIDAD Y CALIDAD ADECUADA  A SU EDAD, RAZA, CONDICIÓN Y NIVEL DE TRABAJO, puedes contactar conmigo a través de mi e-mail, y junto con St. Hippolyt España evaluaremos si su relación trabajo/alimentación es el adecuado.