viernes, 5 de enero de 2018

Foto-reflexiones

Cosas que voy pensando en el día a día con mis caballos:


martes, 2 de enero de 2018

5 motivos por los que debes entrenar a tu caballo fuera de pista


Estoy seguro que  si preguntamos a todos los propietarios de caballos del mundo qué es lo que quieren para sus caballos, todos responderán que “sean fuertes, felices y sanos”. Esas son precisamente las palabras con las que resumo mi objetivo diario con el tipo de entrenamiento que les doy a mis caballos y a todos aquellos con los que trabajo. Así, cuando me preguntan: “Pero entonces, qué haces realmente: ¿salto, doma, resistencia…?”. Les respondo que mi principal premisa es, efectivamente, que con el entrenamiento y el ritmo de vida que se les proporcione, los caballos se hagan cada día más fuertes física y mentalmente. Y para ello, parte fundamental del entrenamiento de cualquier caballo, además de combinar elementos de todas las disciplinas, debe ser el entrenar fuera de una pista llana. Hay que salir con todos los caballos fuera de las pistas y muy a menudo, y dentro de las diferentes opciones que podamos encontrar, aprovecharlas todas: cuestas, caminos de arena, terrenos duros, etc.

En este artículo he querido subir muchas fotos, todas propias realizadas en mis instalaciones con las que me gustaría que nos diésemos cuenta de que ninguna de las posturas que vemos en las fotos puede adoptarlas un caballo en una pista plana típica de hípica. Y estas posturas que vemos en las fotos, subiendo, bajando, colocando articulaciones y músculos de modos poco habituales, son los que le dan al caballo un entrenamiento completo.

En cambio, siento decir que la mayoría de entrenamientos de caballos en la mayoría de las cuadras e hípicas a las que voy, están muy anticuados y encorsetados en un sistemático y machacón trabajo de pista. Veo una constante en gran cantidad de jinetes: comprar lo último en equipamiento (protectores, botas, etc.) y una obsesión por el trabajo de pista, pero nada de incorporar entrenamientos completos para sus caballos. Y si a eso añadimos que esos caballos tienen como único ecosistema un box, mucho me temo que el efecto que pudieran hacer esos entrenamientos machacones y sistemáticos, sirven menos aún, ya que un caballo que no está mínimamente feliz ni dispone de un mínimo de horas aunque sea de pequeña libertad (recordemos que libertad es igual a movimiento y esto equivale a mayor salud), es imposible que rinda a tope. Es responsabilidad de los propietarios, exigir a las hípicas que en lugar de tanta cafetería, zona social y otras comodidades pensadas para los propietarios y alumnos, se planteen crear zonas de esparcimiento para el bienestar de los caballos.

Pero centrándonos en el entrenamiento, hoy sabemos sobradamente, que si el entrenamiento de un caballo se realiza exclusivamente en plano, y encima ese plano es una pista de impecable geotextil, nunca será un entrenamiento completo. Más bien, será bastante incompleto, y ojo, puede producir lesiones debido a que el caballo no llega a fortalecerse de un modo total, ya que el firme fácil del geotextil no exige demasiado esfuerzo, por lo que los caballos trabajados exclusivamente en geotextil y que además ni siquiera saltan y apenas galopan, no desarrollan importantes grupos musculares de su cuerpo, con lo que estos se van quedando entumecidos y atrofiados, a la par que los tejidos duros nunca se hacen realmente consistentes. Es por eso, que cada vez vemos caballos con atrofias de unos grupos musculares e hipertrofias de otros, puesto que un desarrollo muscular completo se consigue trabajando en superficies desiguales y que reviertan cierta dificultad, y sobre todo, lo que resulta preocupante, que caballos que a priori deberían estar sanos y libres de lesiones, pues no hacen un trabajo muy duro, tienen siempre lesiones tontas, como tendinopatías, cojeras intermitentes, etc, y esto es debido a que simplemente van de su box a la pista y de la pista a su box.



El trabajo de pista es solo una parte del esquema de entrenamiento
La pista es el lugar donde practicamos por un lado las nociones básicas (parada, transiciones, cesiones…) o sea, el lugar donde ensayamos el lenguaje de comunicación básico con nuestro caballo, así como ejercicios de doma para los que necesitamos ciertas referencias como una diagonal y un lugar plano y controlado en el que trabajar determinados ejercicios. Es fundamental y necesario dedicar un tiempo a este trabajo, pero donde verdad completamos el entrenamiento y  ponemos en forma un caballo, es en el campo, el verdadero GIMNASIO natural de un caballo, ya que no solo le FORTALECE, sino que le ESTIMULA mentalmente, algo muy importante y que repercutirá indudablemente en su mejora física global, ya que podemos trabajar mucho en pista, incluso con cavalettis y saltos, pero si el caballo no sale al campo, llegará un momento que estará totalmente desmotivado.

Además, un caballo que solo trabaja en pista, nunca estará domado realmente. Simplemente estará amaestrado y condicionado para que su cuerpo ejecute una serie de movimientos ante las diferentes presiones/peticiones del jinete. ¿Qué ocurriría con muchos de los caballos de Doma Clásica de competición si salieran un día al campo y tuvieran que enfrentarse a una bici de montaña que pasa por el lado, a un senderista con una chaqueta fluorescente o a una moto de enduro que se escucha desde decenas de metros? A veces, en concursos de doma o de salto, se ven caballos que fuera del cuadrilongo o de la pista de saltos, son inmontables o ingobernables.
Lo que me llama poderosamente la atención, es que en los últimos años he estado en varias cuadras e hípicas en las que entrenaban algunos jinetes profesionales de DC, y no he visto a ninguno de ellos ir más allá del camino que lleva del box a la pista. Ojo, que a muchos jinetes de salto también les veo rutinas parecidas. Y eso, tiene dos consecuencias claras y directas, y es que se trata de:

-          Caballos domados en falso

-          Caballos frágiles y propensos a lesionarse


Motivos por los que DEBES entrenar tu caballo fuera de pista:

-          1: El caballo recibe muchos más estímulos mentales. Su ánimo crece, y esto lo he visto en caballos que por el motivo que sea, están apagados de ánimo, como aquellos que han salido de lesiones o enfermedades o venían de largos periodos de reclusión en boxes. Los caballos más mayores al salir al campo rejuvenecen, se ponen más alerta y despliegan una energía que ya parecía apagada. Todos esos beneficios se producen porque los sacamos de la rutina y eso les estimula el sistema nervioso, sobre todo si les hacemos recorridos diferentes y no hacemos siempre el mismo camino.

-          2: Al ser un terreno desigual el caballo tiene q hacer más esfuerzo y emplear su musculatura de un modo óptimo, por lo que estamos previniendo lesiones y fortaleciendo el caballo. En resumen, estaremos mejorando su equilibrio, su coordinación y su propiocepción y su bienestar general.


-          3: Fomenta la salud cardiovascular del caballo. Aunque las salidas se hagan al paso, se obtienen grandes beneficios cardiovasculares, y sin necesidad de galopar incesantemente. Una salida al paso de 45-50 minutos al paso, es muy saludable para cualquier caballo. Si el terreno y la forma del caballo lo permiten, una trotadita y una galopadita corta, pondrán la guinda a un pastel que sentará de maravilla a cualquier caballo.

-          4: Incrementa y mejora la capacidad pulmonar del caballo. Sobre todo para caballos que viven en hípicas o cuadras con mucho caballo, que no suelen respirar en entornos de oxígeno puro. En las cuadras además, el orín desprende amoníaco que es perjudicial para los pulmones. Igualmente hay pajas o virutas muy polvorientas, e incluso muchas pistas levantan mucho polvo al trabajar. El sacarlos por el campo y que con el movimiento abran los ollares y demanden más oxígeno, es altamente beneficioso.


-          5: Su doma y su preparación mental es más real: un caballo que solo va de la pista al box y del box a la pista, no sabrá lo que es enfrentarse a situaciones de la vida real. En las salidas, el caballo se enfrenta al mundo y aprende a desenvolverse en él.



Es decir, la pista es un apoyo, pero nunca debe ser el trabajo exclusivo del caballo, ni el de doma, salto ni el de ocio. Todos los caballos, TODOS, se beneficiarán de las enormes ventajas que supone el entrenar fuera de pista. Recuerda además que esto es igualmente aplicable y posible a trabajo a la cuerda y pie a tierra y que puedes hacer fuera de pista. 
Muchas personas me dicen que es imposible que salgan al campo porque en la hípica en la que tienen el caballo no hay salidas al campo y la hípica solo dispone de pista. Bien en ese caso, la solución es buscar una nueva hípica lo antes posible. ¿O alguien matricularía a sus hijos en un colegio en el que no hubiera patios para jugar ni sitio para correr, jugar o pasear? ¿O quizás nos apuntaríamos a un gimnasio en el que solo hubiera máquinas para ejercitar pectoral y bíceps, pero no para otros músculos? ¿O que tal vez no tuviera cintas caminadores ni bicis estáticas? Pues esto mismo es una hípica sin salidas al campo. A la hora de elegir una cuadra para nuestro caballo, busquemos aquella que puede satisfacer sus necesidades básicas, no exclusivamente las nuestras. Eso le hará un caballo más feliz, más pleno y más sano, y todo eso redundará en que nosotros también lo estaremos, ya que eso supone menos gasto en lesiones y otros problemas de salud, y sobre todo, poder disfrutar más y mejor de nuestro caballo.

Recordemos que no solo se trata de estar en una hípica para trabajar montando a nuestros caballos, sino de darle la posibilidad de darle un paseo del ronzal, llevarlo a que coma pasto que crece del suelo, disponer de prados en los que pueda pasar varias horas al día suelto, etc., todo ello cosas muy positivas para él.


Tener un caballo implica muchas responsabilidades. En Andalucía, hay cuadras y picaderos de los toda la vida que aún siguen con un modus vivendi basado en el pupilaje de caballos que se pasan meses en una cuadra, hasta que llega la feria o la romería de turno. Pero ojo, que situaciones parecidas se dan en otros tantos lugares. Ni son caballos felices, evidentemente, ni están sanos, y además, es lógico que después sufran lesiones y otros problemas incluso más graves cuando los sacan a estos eventos para los que no están preparados. Este ya sería otro tema, pero creo necesario recalcar la importancia y los enormes beneficios de trabajar a los caballos fuera de pista. Espero haberte convencido en caso de que aun no lo hicieras.
















lunes, 18 de diciembre de 2017

SIESTAS EQUINAS

Uno de los grandes regalos de cada día al convivir con tus caballos, es poder observarlos en muchos de los detalles que nos ofrecen si les damos la posibilidad. Particularmente me fascinan las siestas equinas que mi pequeña manada se pega cada día. Hay veces, que pueden ser hasta tres en un día, buscando a veces el sol, y otras, la sombra.


Suelen turnarse en cada siesta, y por lo general se quedar al menos uno de pie “vigilando”. Me hace mucha gracia cuando el Shetland es el que se queda de pie y atento, como diciendo a los otros “descansad vosotros que yo vigilo”. También hay veces, que se tumban los tres. Por lo general he observado que esto se da si yo estoy cerca haciendo algo, y entonces incluso se duermen profundamente y hay veces que los veo moverse y resoplar soñando.




martes, 12 de diciembre de 2017

Mi Balance del 2017

Antes de que las redes se inunden de temas navideños y buenos deseos para el año próximo,  me gustaría hacer balance de un año al que aún hay que seguir sacando jugo pero que ha supuesto un punto de inflexión en mi camino de trabajo con caballos.
En el último mes y medio he decidido dar un giro a mi orientación profesional ecuestre, y en el que el inminente 2018 me volcaré como hasta ahora, en cuerpo, alma y durante 7 días a la semana.



Pero es momento de mirar atrás y repasar todo lo que ha supuesto 2017. Una de las grandes experiencias del año y en general de mi carrera, fue Montenmedio. El estar desde el primer día hasta el último en el Sunshine Tour me ha permitido cosas tan increíbles como tener de vecinos de cuadras a una de las grandes parejas del completo internacional como son Tim y Jonelle Price, olímpicos además por Nueva Zelanda. Todas las mañanas me asomaba a sus boxes a ver cómo trabajaban ellos y sus mozas, con un ambiente buenísimo, pero super serios y profesionales a la vez. Recuerdo estar un día en la pista de calentamiento enfriando un caballo y a mi lado y haciendo lo mismo, después de haber hecho su recorrido, llevaba a Reed Keesler, amazona olímpica por Estados Unidos.  Podría describir experiencias similares y cercanas con otros grandes jinetes y entrenadores internacionales, todas muy enriquecedoras.  Impagable experiencia que me guardo en la mochila de los recuerdos y las enseñanzas.

Ha sido un año muy interesante a nivel de cursos y charlas en diferentes puntos de España. Eso me ha permitido conocer a propietarios de caballos con un claro afán e interés común: mejorar el bienestar y la forma de sus caballos. Lo que ellos no saben, es que muchas veces soy yo el que aprendo de ellos y en cada viaje, vuelvo con la cabeza llena de conocimientos nuevos, experiencias y puntos de vista que me aportan mucho. También ha sido un año muy interesante en el que he accedido a nuevas lecturas que han abierto nuevas perspectivas en mi camino, desde lo más puramente relacionado con la forma física equina, hasta la doma básica y la relación con el caballo más cercana.

A nivel puramente ecuestre, he trabajado caballos que me han dado mucho. He tenido la inmensa suerte de trabajar caballos de deporte superdotados, y caballos de condición tranquila pero que han conseguido sorprenderme cuando menos lo esperaba. Recuerdo especialmente el caso de un caballo que vino a un curso que hicimos con la Universidad de Sevilla. Llegó como dormido, sin querer saber nada del mundo…y acabó totalmente cambiado, desplegando alegría y ganas de vivir. Sin que la dueña se diera cuenta, se me saltaron las lágrimas al ver aquel cambio cuando aquel caballo dejó salir el potro que aun llevaba dentro.

He pasado también momentos complicados al tener que despedirme de caballos a los que dediqué tiempo, ganas y cariño. Algunos los tuve que dejar en sus cuadras porque ya me tocaba irme. Otros se fueron con sus dueños. De todos me acuerdo cada semana. De lo que me enseñaron. De lo que me dieron. Solo espero haber estado a su altura.
Ha sido un año más de cursos y sesiones de trabajo junto a mi maestro, la persona que cambió mi Equitación y otras muchas cosas. Un año más de noches interminables, a veces en persona, y a veces en la distancia a través de mensajería telefónica, con debates en los que podemos pasar mucho tiempo intentando alcanzar una conclusión que nunca llega. Lo que no se si podré sacarle algún día es el secreto de su eterna juventud, pues sigue viviendo cada día con una intensidad que ya quisieran muchos adolescentes para sí.

También he de agradecer la confianza que ha depositado en mi St Hyppolit, ya que siempre suelo andar metiéndome a recuperar caballos que vienen con problemas de salud y para eso necesito una marca tan contrastada y solvente y que además está gestionada en España por una persona que no solo conoce la nutrición equina sino que entrena y compite con caballos de deporte.

En definitiva, tengo mucho que agradecer a este año que ya va cerrándose, pero no quiero tampoco ocultar el otro lado y ponerlo todo de color de rosa, como suele hacerse en las redes sociales.  Hay una parte que no se ve en las fotos que subo, pero eso no significa que no exista.

Mi trabajo es duro, muy duro. No se desde hace varios años lo que es cogerme un solo día de vacaciones. Si viajo, es para trabajar con caballos o hacer actividades en torno al caballo. En casa, me toca no solo trabajar con caballos, sino hacer de agricultor, a veces de albañil, de fontanero  y de mil cosas más que requiere el campo.
Y también he conocido la maldad humana muy de cerca este año.  Personas altamente tóxicas y maliciosas que intentan arrastrarte a su pozo de oscuridad a través de sucias artimañas bajo un escaparate ecuestre con el que se esconden, pero que estalla debido a la propia ira que les consume por dentro, dejando claramente ver, que no están en los caballos por amor a esta profesión, la más bonita y noble del mundo, sino para intentar revestir su verdadera esencia.

Todo ello, absolutamente todo, ha supuesto aprendizaje y por ello no estoy más que AGRADECIDO. Aún quedan unos días por delante antes de cerrar el 2017, y voy a exprimirlos con las mismas ganas que los once meses anteriores, y así, para cuando entre el 2018, me pillará en forma, y pase lo que pase el año que viene, una cosa puedo asegurar: pondré el cien por cien de mis ganas en cada cosa que haga, por pequeña que sea.


A vosotros, amigos y lectores, os deseo lo mismo y que podamos compartirlo y seguir creciendo juntos al lado de nuestros caballos, a los que en este 2018 tenemos que querer y cuidar más aun, porque ellos son el motor de todo y la luz que nos ilumina cuando hay tinieblas. 

martes, 24 de octubre de 2017

Reflexiones: Qué es mi trabajo y qué no lo es

Indudablemente, lo mejor de mi trabajo son las incontables horas junto a los caballos. También, el trabajar con personas que quieren aprender métodos de entrenamiento para hacer más fuertes y sanos a sus caballos, es algo muy gratificante.



 Cosas que motivan: trabajar caballos de gente con ganas de aprender a que sus caballos se hagan más fuertes y sanos. Curso en Valencia el pasado mayo.


El lado más duro, cuando un caballo al que le he dedicado tiempo, empeño y cariño, se va porque su dueño lo vende. Esa es, sin duda, la parte más difícil y la que peor llevo. Y después, está la que ya se está convirtiendo en la más desagradable, aburrida y pesada: la de repetir una y otra vez lo mismo de siempre:

-          El exceso de avena y de cereales es malo en cualquier caballo pero pésimo en potros y en caballos PRE
-          El sobrepeso es nefasto
-          Escatimar en forraje es igual de nefasto
-          LA PAJA NO ES FORRAJE DE CALIDAD
-          Hay que desparasitar cambiando principios activos
-          Hay que trabajar los caballos pie a tierra y no solo montados
-          Hay que saber qué clases de rendajes usar, cómo usarlos y cuándo
-          Las pérdidas de crecimiento en potros por mala o escasa alimentación son IRRECUPERABLES
-          Etc., etc…

Y resulta, que si bien mi trabajo es precisamente trabajar caballos, hay semanas que me las paso repitiendo estos conceptos tan básicos hasta la extenuación y en vez de dedicarme a la preparación del caballo, me tengo que pasar el tiempo revisando prados, boxes, almacenes de forraje y pienso, pesando las raciones de pienso, etc., etc.

La lista de caballos que dejo sin trabajar, porque me niego a preparar un caballo que esté mal alimentado, mal herrado o mal recortado, o que no salga de su box nunca, por poner algunos ejemplos comunes, es cada vez más larga. Primero, porque mi trabajo no luce si el caballo no goza de bienestar el resto del tiempo, y segundo, por una cuestión de principios.

Después, hay propietarios que están dispuestos a escuchar y mejorar en todos los aspectos en lo concerniente al manejo de sus caballos. Con esos, por lo menos, aunque lentamente, vamos avanzando y poco a poco podemos ir mejorando sus caballos. Pero por lo general, esta no suele ser la tónica.

Como digo, mi especialidad es el entrenamiento equino, pero me esfuerzo por aprender ciertas pautas sobre nutrición, manejo de cascos, etología, y en definitiva, todo aquello que rodea al caballo, ya que el entrenamiento es solo una parte mínima de la ecuación del resultado total del caballo. A todo el mundo le gusta ver a su caballo fuerte, con el pelo brillante y en buena disposición, pero se obsesionan con el entrenamiento –que suele ser además intenso y no regular además de arcaico – y se olvidan del resto de detalles, que son los que realmente marcan la diferencia.

Mucha gente desconoce que un caballo puede adquirir un buen grado de forma entrenándolo tres veces por semana, sin necesidad de machacarlo, pero claro, debe pasar fuera del box varias horas al día y moviéndose, debe contar con el correcto aporte de forraje (NO PAJA) y un pienso adecuado en cantidad y calidad a su raza, edad, condición física, nivel de entrenamiento, etc.

Es por eso que al final de la semana me paso más tiempo ocupándome de que los caballos cuenten con esos detalles que con el entrenamiento en sí.

El día que todos los caballos de España cuenten con esos mínimos de bienestar, podremos enfocarnos en los detalles de su entrenamiento y podremos subir de nivel. Tenemos un país idóneo para eso mismo, pero como siempre, nos empeñamos en enterrar nosotros mismos nuestras ventajas. Así nos va.




jueves, 19 de octubre de 2017

La ventaja del jinete económicamente débil, pero con capital de conocimientos y perseverancia

Hoy de nuevo comparto con vosotros algunas de las reflexiones que mi maestro me regala cada vez que nos juntamos. Espero que la de hoy os motive tanto como a mí:


A todos los jinetes les gusta saber, pero a poquísimos el aprender: estudio, reflexión y cambio, no entran dentro del esquema de la mayoría. Por eso, la hípica se está tecnificando mucho en lo que concierne al entorno del jinete: cinchas, protectores, monturas… que parezca que cambia todo sin que el jinete cambie, más que en aquello que no le suponga esfuerzo. Lo cual, es una ventaja para el jinete económicamente débil, pero con un buen capital de conocimientos y perseverancia


domingo, 15 de octubre de 2017

Cómo combatir los parásitos que afloran con un verano que no se acaba

Si octubre es normalmente el mes de las moscas, este año está resultando especialmente malo en este sentido, sobre todo, con la presencia masiva de la Mosca del Rezno, la mosca más molesta para muchos caballos, ya que el picotazo que dan para dejar sus huevos les irrita profundamente, y este otoño, seco y caluroso, es especialmente propenso para este insecto que al depositar sus huevos en determinadas zonas de los caballos, no hace sino iniciar un ciclo de carga parasitaria que debemos combatir para que el pienso que le demos a nuestro caballo, no vaya destinado a la cría y engorde de estos parásitos.

Armas para combatir a los bots: ajos en la comida y una legra para raspar los huevos

Este parásito, también llamado gastrófilo (Gasterophilus, y dentro de los cuales hay varios géneros, y conocido en inglés como Bots), cómo pone sus huevos en zonas en las que sabe el caballo tenderá a lamerse al notarse la irritación en su pelo, pasa a la lengua y de ahí a las mucosas del caballo, en las zonas de los carrillos, donde pasará un tiempo cercano al mes al amparo del calor y la humedad que proporciona la boca de un caballo.

Caballo con una severa carga de huevos de bots cuyo propietario no elimina los huevos. Esta foto la hice la semana pasada y nunca he visto atacar estas moscas como lo están haciendo este año.

Tras pasar un tiempo madurando en la boca, van al estómago, donde pueden ocasionar daños más serios, ya que en cuanto las larvas maduran, desarrollan una especie de collares dentados que les permiten agarrarse a las paredes del estómago, donde se nutrirán de tejidos y sangre. Si la carga parasitaria de este ser tan odiado por los que tenemos caballos es elevada, el caballo puede acusar varios síntomas, desde molestias de estómagos hasta cosas peores, como pérdida del rendimiento, etc.

Cara externa de uno de los miembros del mismo caballo, que está plagado de huevos.

Lo peor de estas larvas es que se pasan meses enteros dentro del caballo, normalmente de diez a doce, hasta que se descuelgan del estómago, pasando después por los intestinos y saliendo con el estiércol. Las larvas son grandes y se ven claramente en el estiércol, y se quedan en el suelo aunque no cobran forma de mosca hasta que pasan unos 5-6 meses.


larva y mosca del rezno o bot



¿Cómo combatir a esta plaga?

-          _En cuanto veamos un caballo con huevos amarillos, rasparlos y eliminarlos del caballo. Nosotros, después de probar varios sistemas como diferentes tipos de cuchillas de afeitar, hemos encontrado en una legra que no corte apenas, una fiel aliada con la que raspamos DIARIAMENTE las zonas en las que las moscas ponen los huevos, para que así, lleguen a la boca el menor número de huevos.

-         _ Limpieza y gestión del estiércol y manteniendo la higiene de cuadras, paddocks, etc.

-          _Suministrar en estos meses especialmente, varios dientes de ajo en las comidas de los caballos. Nosotros damos ajo en todas las épocas del año, pero ahora triplico la cantidad para atacar especialmente a los huevos que puedan acabar en las mucosas del caballo, ya que la desparasitación elimina las larvas que pueda haber en el estómago, pero no las de la boca.

-          _Hacer una desparasitación coherente, es decir, tres/cuatro veces al año, cambiando los principios activos en cada ocasión. Es cierto que desparasitar supone una “paliza” metabólica importante para el caballo, pero mucho peor es que su cuerpo aloje parásitos, que no solo le robarán la comida, sino que le causarán importantes daños.


Si todos hiciéramos esto, muchas menos moscas y larvas habría. Con los insectos nunca ganaremos la batalla, pero mientras más nos concienciemos, más controlados los podremos tener.

¿No tienes tiempo de pelar varios dientes de ajo diariamente para tu caballo? St Hyppolit te lo pone fácil y te lo vende envasado junto a hierbas aromáticas que son altamente beneficiosas para el caballo en su conjunto.

Visita este enlace si quieres conocer los enormes beneficios del ajo cuando se lo das regularmente a un caballohttps://www.st-hippolyt.de/index.php/es/conozca-mas/nuevas/330-el-ajo-maravilloso-tuberculo-blanco