lunes, 12 de agosto de 2019

"Tratado" sobre el mal del cuello invertido y el dorso hundido y cómo actuar ante este problema


En este extenso artículo explicamos los pasos a seguir cuando nos encontramos con un caballo que invierte el cuello y hunde el dorso.



1_Introducción al mal del cuello invertido

El “mal del cuello invertido” y su consecuencia aparejada de dorso hundido, parece extenderse como la pólvora. Es en cierta medida lógico: la cabaña equina vuelve a aumentar, una vez hemos dejado atrás los años de economía de guerra en los que apenas se criaron caballos a la par que decenas de ellos fueron a parar al sitio de que nunca se vuelve.

Las hípicas vuelven a estar llenas y aumenta el número de personas que tienen caballos. Ahora bien, lo que no aumenta es la buena Equitación ni los conocimientos sobre principios básicos de entrenamiento, por lo que los problemas con los caballos, lejos de decrecer, van en aumento, pues la suma de más caballos con los mismos pobres conocimientos de siempre, solo puede arrojar como resultado un aumento de los problemas hípicos. Y de entre todos ellos, uno muy frecuente, es el de los cuellos invertidos.

Veamos brevemente qué causas son las que pueden provocar que un cuello se invierta.

2_Origen natural del cuello invertido. Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la posición de cuello invertido, aunque afecta a todo el cuerpo como después veremos, es totalmente natural en un caballo y hasta necesaria en su condición de presa, puesto que es la postura que adopta cualquier caballo al ponerse alerta ante lo que él considera como un peligro potencial. Al hundir el dorso e invertir el cuello su cabeza se coloca en el punto más alto, sus ojos y sus oídos se afinan al máximo y apuntan en la dirección en la que está ese supuesto riesgo.

Al colocarse de esta manera, el peso del caballo, que por lo general reposa en un 60/70% sobre el tercio anterior, pasa a estar más equilibrado y cargar más sobre el tercio posterior, fundamental por si hay que ponerse al galope de inmediato con buen equilibrio.

Siempre que sucede esto, el corazón empieza a latir bastante más rápido, bombeando mucha más sangre especialmente a los músculos de los posteriores por si hay que salir galopando a toda velocidad. A la par, el cerebro segrega más cantidad de cortisol para ayudar a estar más alerta aun. El caballo tiene la capacidad de activar este mecanismo de alerta en menos de un segundo, lo cual le ha servido para salvarse de numerosos peligros a lo largo de su historia evolutiva.



En esta postura y en este estado de alerta puede permanecer un tiempo determinado, y según lo que el caballo considere, decidirá huir y tomar distancia del peligro, o simplemente dar unos trancos de trote muy “passageados” hasta colocarse en un lugar en el que observar  mejor el posible peligro y entonces ya decidirá si sale corriendo o finalmente decide que el peligro no requiere huida y vuelve a la relajación.

Por lo tanto, la postura del dorso hundido con el cuello del revés, como vemos, no solo es propia del caballo como animal de presa, sino que es un excelente mecanismo de supervivencia que le permite desplegar toda su capacidad de atención y su potencia de huida en décimas de segundo. Recordemos que el caballo no ha evolucionado para hacer Equitación, sino para sobrevivir, y aunque el cuello del revés y el dorso hundido es algo que nos dificulta la Equitación, para el caballo es un mecanismo innato de supervivencia.


comprueba en este vídeo la rapidez con la que un caballo puede activar su postura de alerta invirtiendo el cuello y como eso mismo hace que los rendajes fijos en la cuerda supongan un gran riesgo


Ahora bien, como todos los mecanismos de supervivencia (los humanos por ejemplo tenemos un sistema parecido), si se mantienen por mucho tiempo, y si se repiten con frecuencia, tienen consecuencias muy negativas. A nivel fisiológico, el segregar cortisol por demasiado tiempo produce desajustes endocrinos que mantenidos en el tiempo tienen consecuencias muy graves en el organismo (debilidad del sistema inmune, desajustes metabólicos, etc.), y a nivel muscular, produciría una hipertrofia de los músculos de la base inferior del cuello y una atrofia de los músculos del dorso, es decir, nos estropea todo aquello que necesitamos para que el caballo nos permita montarle de un modo sano y en el que disfrutemos, con posturas óptimas y cómodas, y como consecuencia biomecánica, su paso se hace más corto, los pies dejan de entrar debajo de la masa, sus abdominales están tan estirados que no pueden funcionar como deben (contraídos), y en general, pasa a ser un caballo tenso, que apenas camina, y que en definitiva, es muy desagradable montar.

Si a eso le sumamos que los caballos que se pasan la vida invertidos y tensos, tienen muchas más probabilidades de lesionarse porque usan su cuerpo de un modo inadecuado, y que son mucho más propensos a sufrir enfermedades de cualquier tipo pues su sistema inmune, siempre bajo debido al estrés, no puede hacer frente con la misma fuerza a virus y bacterias, nos encontramos con un cuadro que cuanto antes atajemos, mejor para el caballo.

A eso además, hemos de añadirle otro factor, y es que el caballo que se invierte normalmente al ser montado, suele asustarse mucho más y de cosas sin importancia, que los caballos que no se invierten, por la sencilla razón de que su cuerpo siempre está en posición de alerta, lo cual manda una señal a su cerebro: “puede haber peligro por cualquier sitio”. Esto es puro condicionamiento fisiológico, es decir, en vez de ser el cerebro el que manda la orden al cuerpo de ponerse en alerta porque la vista o el oído han percibido un posible peligro, el propio cerebro interpreta que debe haber algún peligro rondando puesto que el cuerpo está  en postura de alerta. Y por eso, a un caballo que esté asustado y adopte la postura de alerta y no haya ningún peligro real al lado, si le provocamos sin coacción que estire el cuello y baje la nuca  a la altura de su cruz, se relajará inmediatamente, porque su cerebro interpreta que si el cuello está estirado y la nuca baja, no hay peligro real.


3_Causas del cuello invertido en Equitación.

A_Estrés y miedo general del caballo. Como acabamos de ver, el cuello invertido y el dorso hueco pueden obedecer a causas estresantes o al menos que el caballo interpreta como estresantes. Si tenemos un caballo al que cuando lo montamos, nosotros mismos lo estresamos por nuestra manera de montar, no nos quepa duda, de que el caballo cada vez se invertirá más. Pero de esto, hablo más en la causa B, aunque siempre debemos tener presente que el estrés y la mala monta son caminos de ida y vuelta continua, es decir, la mala monta lleva al estrés y el estrés produce un caballo invertido en la monta.

Es lo que veíamos antes del condicionamiento fisiológico. Ahora bien, igualmente, este condicionamiento puede ser una ayuda si sabemos cómo aplicarla, pues una buena monta y un buen trabajo a la cuerda, pueden conseguir que un caballo deje de trabajar invertido.

B_Monta inadecuada. Como decíamos antes, una mala Equitación puede llevar a un caballo a invertirse. Por ejemplo:

-Culadas en la montura. Personas con mal asiento que carecen de buen equilibrio, y como dan culadas (o culetazos), se hunden en la montura, y por lo tanto en el dorso, con lo que el caballo ahueca su lomo y en consecuencia, invierte su cuello. Si se permanece mucho tiempo en esta postura, el caballo cada vez se habitúa más a llevar su cuerpo de esta manera y mantenido en el tiempo nos encontramos el riesgo de que el caballo vaya modificando su musculatura de tal forma que directamente en cuanto cualquier persona se sube, ya esté invertido directamente.

_Bocados severos usados con mano rígida. Un bocado con mucho mando junto a una mano que solo hace trincarse de las riendas, provoca que el caballo en su huida de la presión que siente en la boca, lleve su cabeza todo lo atrás que pueda, y como ve que incluso así no es capaz de encontrar alivio, puesto que las manos del jinete siguen inamovibles tirando hacia atrás, empieza a adoptar la postura de inversión.



Este caballo fue víctima de un hierro grande y una mano dura y eso le dejó un cuello totalmente del revés y el dorso hundido.

_Usar sistemas bitless sin tener conocimientos de métodos de descontracción del cuello. Montar sin hierro per se no conduce a nada. Podemos montar sin hierro, pero es fundamental MONTAR BIEN. El problema es que una mala monta, con o sin hierro, no ayuda en el caso de los cuellos invertidos, y muchos propietarios creen que eliminando el hierro solucionan el problema, cuando la solución está por encima de todo, en la manera de montar. Además, ciertas cabezadas bitless, por el modo que tienen de hacer presión sobre la cara del caballo, pueden invitar al caballo a invertirse si no se usan con precisión y técnica. Sobre el asunto bitless te recomiendo este artículo que escribí.

-Usar monturas en mal estado o inadecuadas a la conformación de nuestro caballo, exceso de salvadorsos, cinchas rígidas y otros factores que incomodan o provocan daño al caballo en el dorso y en la zona torácica, abdominal (los abdominales llegan más adelante de lo que las personas creen) y lumbar.

-Bocas con puntas que harán que el caballo vaya evitando el dolor y adopte posturas antiálgicas.

-Dolor en los posteriores.

-Dolor en la región lumbosacral.

-Falta de musculatura en la grupa

Por lo tanto, es fundamental tener en cuenta el siguiente paso


4_MUY IMPORTANTE: Ayuda profesional veterinaria.

Si tenemos un caballo con el dorso hueco y el cuello del revés con hipertrofia en la zona de los braquios,  es muy probable que haya dolor no solo en el dorso, sino en otras zonas. Antes de empezar a trabajar el caballo para que deje de invertirse, es muy importante que un buen veterinario especialista en rehabilitación examine el caballo, determine su grado de dolor, y a su vez, explore el resto del cuerpo para ver qué otros puntos de dolor puede tener, y dónde puede estar el origen de esta postura del caballo, pues hemos visto que los factores desencadenantes pueden ser varios.


José Miguel Gómez, de Dorso Equino, veterinario especialista en rehabilitación.

5_Plazos para que el caballo deje de estar invertido.

Una vez tenemos un diagnóstico veterinario (¡no te saltes este paso!) y somos conscientes de cuáles son los posibles factores que pueden llevar a que una postura natural en el caballo se convierta en un mal hábito que sostenido en el tiempo puede llegar a causarle importantes daños fisiológicos y biomecánicos, tenemos que ser conscientes de que cada caballo requerirá un periodo de trabajo concreto y que dependerá del tiempo que le dediquemos y de los conocimientos que tengamos sobre las distintas técnicas que pueden ayudar a paliar este problema.

Es importante aclarar que aunque dominemos las técnicas y consigamos desinvertir un caballo en un instante, para paliar los efectos negativos que en su cuerpo ha creado la inversión de un modo prolongado, necesitaremos tiempo para revertir las consecuencias de una postura invertida mantenida en el tiempo. Por regla general, a más tiempo se haya montado un caballo de modo invertido, más necesitaremos prolongar el trabajo para eliminar las consecuencias musculares y fisiológicas que se han desarrollado en su cuerpo. Por lo tanto, una cosa es el poner solución inmediata, y otra muy distinta es crear un plan de entrenamiento específico, programado en el tiempo y encaminado a hacer que ese caballo que ha hecho un uso tan inadecuado de su cuerpo, vaya modificándolo progresivamente. Si crees que tu caballo necesita un plan específico pero no sabes por dónde empezar, puedo ayudarte con planes de entrenamiento específicos para tu caballo.

Por esto que acabamos de comentar, los rendajes “trampa” no sirven para nada. Pueden hacernos creer que han arreglado el problema pues un caballo que habitualmente trabaja invertido, si se le colocan unas riendas de atar, se pone “redondo” como por arte de magia, pero normalmente esto no hará sino encaminar al caballo a que empeore, pues lo que haces es camuflar los síntomas mediante presión en la boca y no investigar en la posible causa del problema.


6_Cómo arreglar el problema




Un caballo que se invierte, deja de emplear sus posteriores, no usa sus abdominales contraídos para sustentar al dorso, este se hunde y el cuello se invierte, por lo tanto, lo que tenemos que conseguir es justo lo contrario, es decir que el caballo trabaje con los pies entrando, los abdominales contraídos, el dorso estirado y, como consecuencia, si todo lo anterior se cumple, el cuello irá relajado y estirado.

¿Y esto cómo se consigue? 

De muchas formas, vamos a mencionar las más básicas:

6.1_Modo de vida general del caballo. Un caballo que vive en un prado en el que puede moverse libremente, que come del suelo, se revuelca, etc, va a pasar la mayor parte del día con el dorso estirado y un cuello en posición óptima. En cambio un caballo en box, sin moverse, con la cabeza en alto, con la comida en un pesebre alto, que no se puede revolcar, etc., tendrá unas condiciones poco favorables para que su físico mejore. Tened en cuenta que nosotros pasaremos con el caballo trabajándolo una hora de media al día como mucho, por lo que lo que haga en las restantes 23 son fundamentales.

6.2_Trabajos a la cuerda en cuestas, desniveles, etc. Las cuestas, montículos (por pequeños que sean), ayudan al caballo a usar su mecanismo de balancín (cuello/cabeza) de un modo óptimo para equilibrarse.


6.3_Trabajo a la cuerda con saltos especialmente fondos y troncos.




6.4_Trabajo pie a tierra con rendajes NO a la boca

6.5_Trabajo montado específico para desinvertir

6.6_Trabajo montado con rendajes auxiliares. Yo uso sistemas de riendas deslizantes tanto de un modo bitless como con filete, dependiendo del caballo y de su fase de entrenamiento. En el curso sobre rendajes explicaré este tema detalladamente.

6.7_Ayuda profesional en la rehabilitación, por parte de un buen veterinario especialista en fisioterapia u osteopatía, según el caso.

En mi opinión y por mi experiencia, lo mejor es conjugar todos estos elementos, y si se trata de un caso extremo, con el dorso muy hundido, priorizar claramente el trabajo a la cuerda y olvidarnos de montarlo, si hace falta por un periodo de tres meses o incluso más.

Si hablamos de rendajes, claramente tenemos que distinguir, los que se usan en el trabajo a la cuerda y los que usamos montados. La gran diferencia es que cuando estamos trabajando a la cuerda, no tenemos nuestra mano para dosificar, por lo que no soy partidario de nada que vaya a la boca, por lo que no creo en los arreglos de “maquillaje” que proporcionan las riendas de atar o las mismas riendas de montar amarradas a la cincha como hacen decenas de personas. El caballo se coloca “redondo”, sí, pero eso no significa que esté usando bien su dorso, pies, etc.

Hay que valorar al caballo en su conjunto, no solo en su postura de cuello


7_ Profundicemos en los rendajes:

Veamos una serie de consideraciones sobre los rendajes que fuerzan al caballo mediante presión en la boca en el trabajo a la cuerda, aunque para mi el principal problema es que la mayoría de personas que usan rendajes, sobre todo los fijos, es que solo se fijan en el cuello, y no tienen en cuenta que lo que sucede en el cuello, no es más que la consecuencia de cómo van funcionando los pies y la sinergia cuello/riñones, por lo que un caballo puede ir con el cuello más recogido del mundo, arqueado y muy estético, pero sin sus pies ni abdominales funcionar del modo correcto, con lo que el ejercicio realizado con el rendaje, pasa a ser totalmente nulo, y en la mayor de las veces, dañino. Pero además:

7.1_Si un rendaje obliga al caballo a adoptar una postura de un modo forzado pasando por la embocadura, ya no es Equitación, sino someter por la fuerza. Y la Equitación debe buscar indudablemente la implicación del caballo, pero de un modo en el que él se sienta estimulado a entregar lo mejor de sí mismo, no a sacárselo a base de elementos coercitivos. Esta segunda opción, tiene dos consecuencias en el tiempo:

7.2_ Al esconder los síntomas de la inversión y no ahondar en sus causas, pueden ayudar a la aparición de lesiones, dolor, tensión, etc.

7.3_Rechazo del caballo al trabajo por las molestias que le provoca ese rendaje.

Por lo tanto, cualquier cosa que hagamos con el caballo, debe ir basada en la estimulación, no la coacción. Yo no me posiciono en contra de los rendajes, sino que predico en favor de aquellos rendajes que el caballo entiende de manera positiva, y sobre todo, nosotros sabemos ir graduando en función de cada caballo y el momento físico y psíquico en el que se encuentre.

Esto me hace descartar sistemáticamente los rendajes a la boca en la cuerda, ya que son coercitivos 100%, tales como riendas de atar, chambones, etc. No enseñan nada bueno al caballo, ni a coger contacto ni a tomar el bocado ni nada de eso que nos han contado habitualmente. Lo único que hacen es provocar una situación contra la que el caballo lo único que puede hacer es esconderse, usando el enorme rango de movimiento que le permte el ligamento nucal. A la vista puede parecer que el caballo adopta una postura reunida o bonita, pero solo a la vista. El caballo aprende que no hay otra salida que “esconderse·, puesto que es la única solución que le queda, ya que la presión es continúa e inamovible.

Clásico uso de las riendas de atar. Se cree que por llevar el cuello encogido el caballo va trabajando el el dorso, tomando contacto y empleando el cuello de modo óptimo, pero se consigue justo lo contrario.

Hemos de saber que si un caballo no responde a un estímulo o no se coloca en una determinada posición, pueden estar sucediendo dos cosas:

A_Que su cuerpo (músculos, articulaciones, etc.) no está preparado para adoptar la postura que le pedimos y del modo en el que se lo pedimos

B_Que tiene dolor o como mínimo molestias que le impiden adoptar dicha postura.

Hay una gran cantidad de caballos con lesiones y con una enorme aversión al trabajo debido al uso indiscriminado de rendajes. Caballos que han quedado casi inservibles gracias a que las personas que los han manejado les han colocado toda clase de rendajes que pasan por la boca con una sola idea:
“Vas a moverte en esa postura, quieras o no”

Si supierais lo frustrante que es estar frente a un caballo que si no se le hubiera trabajado tan mal, tendría un buen físico y una buena actitud hacia el ejercicio. Caballos a los que no solo les han destrozado parte de su cuerpo, sino sus ganas de colaborar. He conocido demasiados caballos así, y todos en su mayoría, por lo mismo: porque cayeron en las manos de personas que creen que un caballo es como una máquina, a la que pueden forzar a su antojo sin que ello traiga consecuencias.

Por eso, todo aquel jinete que pretenda conseguir a base de rendajes determinadas posturas, y sin dicho rendaje, su caballo muestra posturas “anormales”, se está engañando a sí mismo al colocar un rendaje y creer que así el problema está solucionado. Al revés, no solo lo oculta, sino que irá agravando el problema.

Aquel profesor o hípica que de clase con un caballo que por los motivos que sea, tiende a invertirse o mostrar signos de dolor, y para esconder dichas muestras de dolor, usen gomas o rendajes fijos a la boca del tipo que sean. ¿Qué clase de Equitación corrupta están enseñando? 

Con eso no hacen sino machacar al caballo y estafar a sus alumnos además de inculcarles al camino fácil y rápido del rendaje tramposo, en lugar de enseñar a sus alumnos a preguntarse qué puede pasarle a un caballo si es incapaz de colocarse en postura óptimas de trabajo. Pero para eso, estos profesores deben por un lado ser capaz de formular dichas preguntas primero, y ser capaz de encontrar respuestas, y después, claro está, deben tener los conocimientos suficientes para preparar un caballo de manera que vaya a más con el tiempo y pueda colocarse en cualquier postura, por exigente que sea, con la simple ayuda de sus manos y sus piernas, con un sencillo filete y sin más artificios.

Por último, veamos las principales consecuencias musculares de los rendajes fijos

_A más tensión en la parte superior del cuello,  mayor tensión se crea en las regiones lumbares y pélvicas. Esa tensión termina creando rigidez al principio y dolor con el tiempo, lo que claramente predispone a los caballos a no querer trabajar, ya que en estas posturas, el caballo lo pasa mal.

_Otros problemas que ese exceso de tensión crea en el cuello es la contracción excesiva del mismo, lo cual acarrea una musculatura desigual en ambos lados del cuello, pues al final, en su propia asimetría, el caballo intenta ir aliviándose como puede de la presión a la que le somete el rendaje en la boca. Con el tiempo, si bien al principio estas posturas las adopta el caballo para aliviarse, pero mantenidas a lo largo de días y días, hace que el cuello se vaya desarrollando de un modo desigual y eso dificulta aún más un trabajo de Equitación que ya de por sí se hará bastante difícil en un caballo sometido por un rendaje

_Con el cuello tan contraído como provocan las gomas, las riendas de atar y todo aquello que obligue el caballo a ir con el cuello encogido, la faringe no puede recibir todo el aire que los pulmones demandan, por lo que el corazón tiene que trabajar a muchas más pulsaciones para poder mandar la misma cantidad de oxígeno. Esto a la larga crea enormes problemas en todo el organismo del caballo, ya que el cuerpo recibe mucho menos oxígeno del que demandan sus órganos, y el corazón tiene que dar prioridad a los músculos puesto que el jinete le va pidiendo trote o galope, por lo que el caballo, acusa la fatiga cardiovascular, e igualmente su cerebro, que demanda bastante riego sanguíneo, e igualmente otros órganos importantes que se ven privados del oxígeno que requieren. Como es lógico, al pasarlo tan mal, el caballo, además de encaminarlo a la lesión, terminará odiando el trabajo.

_Con la postura de cuello forzada, los músculos y ligamentos del dorso estarán funcionando mal y recibiendo una presión contra la que en dicha postura no pueden defenderse, por lo que las apófisis espinosas sufrirán bastante y primero aparecerá dolor de dorso y después lesión.



_Ante la tensión inamovible que el rendaje provoca en la boca y ante la que el caballo ve que no puede escapar de ningún modo, reacciona bloqueando la mandíbula y las articulaciones adyacentes, por lo que además de encaminar a una más que probable lesión y rigidez de dichas zonas, vamos a tener un caballo que será imposible que haga Equitación, puesto que para la Equitación necesitamos tener todas las articulaciones del caballo descontraídas, y la primera de todas precisamente, ha de ser la de la mandíbula.


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martes, 6 de agosto de 2019

Rendajes en el trabajo a la cuerda: siempre bitless

A la hora de dar cuerda, no soy partidario de hacerlo nunca con filete ni nada en la boca, y si hablamos de rendajes, menos aún. ¿Motivos? 1_Un rendaje a la embocadura en la cuerda siempre fuerza al caballo a adoptar una cierta postura y mi concepto del entrenamiento de un caballo se basa en la invitación a adoptar esa postura de un modo progresivo. Por eso siempre que uso rendajes NUNCA JAMÁS los paso por una embocadura, siempre los uso bitless. 2_¿Qué pasa en caso de SUSTO O REACCIÓN DEL CABALLO? Esta es la otra parte de los rendajes a la boca que no me gustan nada. ¿Qué pasa si el caballo tropieza? ¿Qué pasa si tiene un susto o reacción brusca ante algo que le llama la atención? Justo eso es lo que sucedió en el caso de este vídeo. Si te interesa el asunto de los rendajes porque tienes un caballo con el cuello invertido y el dorso hundido, porque en tu hípica o alrededores careces de estímulos como cuestas, o simplemente quieres conocer más sobre este asunto tan importante y sobre el que tanta desinformación hay, el 19 de AGOSTO comienza mi nuevo curso online: TODO LO QUE DEBES SABER SOBRE LOS RENDAJES, pie a tierra y en la monta. Más info en: http://www.tomasmateo.com/p/todo-lo-que-debes-saber-sobre-los.html

lunes, 29 de julio de 2019

Cuánto más estudias sobre Equitación, más te das cuenta de la importancia del Trabajo a la cuerda

Leía este fin de semana algunas de las conclusiones sacadas de la Conferencia Internacional del ISES (International Society for Equitation Science). La doctora Katrina Merkies habló de las consecuencias de las monturas sobre los dorsos y la muscultatura adyacente. En los tiempos actuales (y yo el primero), nos obsesionamos con tener las mejores y más modernas monturas, y por supuesto, eso incluyen que sean totalmente simétricas.




¡¡Pero es que no hay ningún caballo perfectamente simétrico!! Y aunque con el entrenamiento y ayuda profesional (fisio, osteo...) algo podremos paliar esa asimetría, el caballo siempre conservará buena parte de su asimetría natural. Y una montura perfectamente simétrica sobre un dorso asimétrico, dice la doctora Merkies, profesora en la Universidad de Guelph ( Ontario, Canadá), implica problemas en el trapecio, atrofias en latísimus dorsi, etc. Vamos, los clásicos problemas de dorso y zonas aledañas.

Es normal, el caballo no está hecho para ser montado, y en la naturaleza, el grado de asimetría, no implica riesgo de supervivencia. Un caballo con un elevado índice de asimetría puede comer perfectamente, reproducirse y huir con total normalidad de un depredador.

Si a la montura simétrica sobre un dorso asimétrico le sumamos que el jinete además también suele ser asimétrico y carga más de un lado que de otro, la consecuencia es que el caballo debe ir compensando todos estos factores que le impiden moverse como su cuerpo realmente quiere y debe.

¿Y cómo podemos paliar esos daños colaterales que producen las monturas y los jinetes? Sencillo: con trabajo a la cuerda. Pero repito: trabajo a la cuerda no es que el caballo de vueltas en círculo alrededor de tí con la montura puesta antes de que te subas. El Trabajo a la cuerda es un método de entrenamiento, que hay que conocer y que va mucho más allá de unas simples vueltas. Es además, el mejor modo de fortalecer a un caballo. Y cada día, mientras más estudio y leo, más me reafirmo en este pensamiento.

Si aun no te queda claro todo esto que acabo de comentar, piensa en esto: ¿Conoces algún deportista que siempre que entrene lo haga con una mochila llena de peso en la espalda? Imagina que cada vez que vas al gimnasio, a dar un paseo al campo, a hacer yoga o pilates, a correr o montar en bici, fueras con un peso en la espalda...¿a que te sería incómodo? Y con el tiempo, tendrías consecuencias posturales, musculares, etc. Igual al caballo. Entrenar o trabajar un caballo exclusivamente montado, es lo mismo.

Tu caballo se merece dos o tres sesiones como mínimo a la semana de trabajo a la cuerda bien hecho, para que ahí al menos pueda fortalecerse para cuando lo montes. Si solo lo trabajas montado, estarás fortaleciendo ciertos músculos, pero debilitando otros, y esos que se debilitan, son precisamente los encargados de soportar tu peso. Más aún, aquellos caballos que viven en box que no pueden ejercitarse por sí mismos en un prado y dependen de nosotros para todo el ejercicio que hagan.

Si te interesa el trabajo a la cuerda pero no tienes mucha idea de por dónde empezar, en esta página de mi web tienes bastante info sobre el tema y posibilidad de acceder a un curso específico sobre la materia: http://www.tomasmateo.com/p/curso-on-line-trabajo-la-cuerda.html



domingo, 28 de julio de 2019

¿Seguro que es caro alimentar bien a un caballo?


 “Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento”, dijo Hipócrates hace más de 2000 años. Más necesaria que nunca hoy día esta frase, en la que por cuatro perras una persona puede llenarse el estómago como nunca antes en la historia, pero eso sí, con alimentos de una calidad pésima. Con los caballos, pasa lo mismo. Un saco de 35 kg de avena cuesta entre 7 y 10 euros, y hay también un amplio abanico de piensos de varios cereales mezclados muy económicos y otros en forma de pellets también de precio muy accesible.  Con cualquiera de estos piensos baratos nuestro caballo, podrá comer varios kilos al día y estar rellenito e incluso gordo, al igual que una persona puede llenar su barriga con bollería, hamburguesa y pizza. Pero no esperemos, que con estas dietas, a priori económicas, pues después veremos que lo barato sale caro y que lo que parece caro en realidad es más barato de lo que creemos, y por otro lado, masivas en kilos, ni caballos ni personas estén sanas, rindan bien, etc.



Así, en la gran mayoría de consultas que me llegan sobre problemas con caballos, tales como que se excitan mucho al principio pero que no tienen aguante en cuanto empiezan a trabajar, inapetencia total por el ejercicio, caballos que se lesionan continuamente con lesiones “tontas”, y similares, las personas que me hacen estas consultas se siguen sorprendiendo de que en el pequeño cuestionario que les hago, les pregunto por la alimentación del caballo.

“¿Y eso que tiene qué ver con el problema de mi caballo?”. Y es que seguimos pensando que a un animal que ha evolucionado durante millones de años para moverse continuamente en busca de forraje y ciertas plantas, lo podemos encerrar y darle dos o tres veces al día un cubo de cereales, y que eso, no va a repercutir en absoluto en su rendimiento, fisiología, etc.

Vamos a dejar de lado hoy el tema del movimiento, que lo toco muy  a menudo, y vamos a centrarnos más en lo que come o no come un caballo.

Una vez les hago ver a estas personas la relación directa que hay entre lo que ingiere el caballo y su comportamiento y estado general, me preguntan: “¿y tú que le das a los tuyos?”. Mi respuesta siempre la misma: mucho forraje, variado y de la mejor calidad posible, y después, según el caballo y su fase de entrenamiento, puedo complementarle la dieta con ciertos piensos específicos

La receta mágica que obra milagros en todos los caballos: mucho movimiento continúo de baja intensidad y forraje variado a discreción 

Como ya sabéis, llevo un tiempo usando distintos productos de la marca alemana St Hippolyt, cuyo lema, alimentar como la naturaleza, es una idea que siempre debemos tener en mente. Entonces, suelo recibir la clásica respuesta de “es que esos son piensos caros”. Según la RAE, algo es caro cuando “tiene un precio alto o más alto de lo normal”.   Pero en el caso de una buena alimentación para caballos, tal cosa es una impresión errónea, y analicemos brevemente lo equivocados que podemos estar si pensamos tal cosa.

_Un buen pienso/alimento complementario no necesita darse en cantidades grandes.  Eso significa que no tendrás que dar kilos y kilos de pienso, y eso, de primeras, y si lo que quieres es mirar por tu bolsillo, te darás cuenta que no es tan caro, pues no necesitas tanto pienso al mes. Este es el gran cambio de paradigma que a muchas personas les cuesta, pues están acostumbrados a dar 6-8 kilos de pienso al día (y a veces mucho más), y se creen que si cambian a un buen pienso van a tener que seguir dando las mismas cantidades, y entonces multiplican los kilos, y claro, les sale a una burrada de euros al mes…pero esa es la cuestión: estos piensos necesitan muchos menos kilos y además funcionan mejor, por lo que la mayor de las veces, alimentar con avena puede ser hasta más caro, porque dan tantos kilos que a lo largo del mes les han dado una barbaridad. Además, la mayoría de kilos de avena que se les dan a los caballos, su cuerpo, incapaz de metabolizarlos, los expulsa, por lo que directamente, se están desperdiciando kilos y kilos de avena Y aunque la avena se muela o machaque, pasará lo mismo. No es una cuestión de masticación, sino de procesamiento del alimento. Te recomiendo además leer este artículo que escribí sobre los beneficios de pesar los kilos de lo que come tu caballo.



Pero es que además, una buena alimentación, hace que tu caballo obtenga los siguientes beneficios, que en mi opinión, SON IMPAGABLES. Y sí no, dime, cuánto vale para ti que:

-          Tu caballo rinda más y mejor, en definitiva, sea más divertido. ¿Qué precio tiene esto? ¡¡Impagable!! Todos los que estamos en Equitación es porque queremos divertirnos y pasarlo bien con nuestro caballo y que él se sienta a gusto con lo que hacemos. Tener un caballo que te responda físicamente en toda clase de situaciones es el mayor placer de un jinete. En cambio, intentar hacer Equitación con un caballo que no se siente bien, que no rinde, y que está molesto, es un auténtico suplicio para él y para nosotros.

-          Tu caballo, al trabajar más a gusto porque no tendrá el estómago lleno de kilos y kilos de avena o cereales crudos sin procesar que su metabolismo apenas puede digerir, trabajará mejor y por lo tanto cogerá mejor forma.

-          Al ir trabajando más y mejor y ponerse más en forma tendrá menos opciones de lesionarse.

-          Al suministrarle alimentos de calidad que puede sintetizar podrá optimizar los beneficios del ejercicio y reparar tejidos, construir masa muscular de calidad, etc. Es decir, se irá haciendo más fuerte.

-        Al ser menor cantidad de pienso la que das, y además de buena calidad, el caballo metaboliza los alimentos con facilidad, por lo que su cuerpo no está sometido al sobre esfuerzo continuo y dispone de más energía para el ejercicio por dos motivos: porque la digestión no le resta fuerzas y porque el alimento que digiere le da energía de más calidad.

Para ir terminando, vuelvo a ponerte ejemplos de personas. Tengo amigos que son padres de niños pequeños a los que alimentan continuamente con bollería, galletas, pasta, hamburguesas baratas, pizza, etc. Los niños están encantados con este tipo de comida puesto que tienen sabores muy potentes, y los padres más o menos contentos porque los niños "les comen bien" y están bien de peso. En cambio, protestan de lo que se gastan en tener que llevar a sus niños al médico continuamente por alergias, resfriados tontos, supuestos trastornos de conducta...no entienden que la mayoría de problemas físicos y mentales que tienen sus hijos, se los están creando ellos mismos con esa alimentación tan nefasta. Es doloroso admitir para ellos que sean los causantes de las enfermedades de sus hijos, no solo ya con esta alimentación tan poco adecuada, sino dejándoles que se pasen horas frente al móvil o la tablet, que hagan poco ejercicio, etc. Pero la naturaleza no entiende de sentimientos: si no haces el ejercicio adecuado y no te alimentas bien, aparecen los problemas físicos y mentales. Pues igual sucede con los caballos.

En resumidas cuentas, eliminar las clásicas dietas de poco forraje y mucho cereal crudo que el caballo no puede digerir, y asegurarnos un buen aporte de forraje y que si decidimos complementar con un determinado pienso específico y adecuado para nuestro caballo, le hará estar más sano, más dispuesto al ejercicio, más concentrado en todo lo que hagamos con él, lesionarse menos, y en definitiva, estar mucho mejor. 

¿Sigues pensando aún que dar de comer bien a un caballo es más caro que cebarlo con kilos y kilos de cereales?

En tal caso, como lector de mi página web puedes beneficiarte de un 10% de descuento en todas las compras que hagas a través de la página web de St Hippolyt, tan solo tendrás que introducir el código TOMMAS en tu pedido.

Con este descuento y con todo lo que hemos comentado, dar una mejor alimentación a tu caballo como verás no es tan caro como creías. En próximas entradas hablaré de qué productos de la marca son mis favoritos y porqué, pero mientras tanto espero que tú y tu caballo puedas beneficiarte de una mejor alimentación, que en combinación con las pautas de entrenamiento y ejercicio que siempre recomiendo, estoy seguro crearán un gran cambio en vuestro rendimiento general.









lunes, 22 de julio de 2019

El reflejo Semmelweis y la explicación a por qué la hípica avanza tan lentamente en España

Cosas que ahora nos parecen enormemente normales y lógicas, en su día, no lo fueron tanto. A mí, y a todos los de mi generación, de pequeños, nos tocó tragarnos el humo del tabaco durante años en bares, coches, trenes, y cualquier lugar público. Si me daba por pedirle el favor a la persona que fumaba, que lo hiciera en otra parte, me caía la bronca. 

Recreación de la consulta de Semmelweis, en Viena, antes de que fuera expulsado e incapacitado como médico

Que los niños nos tragásemos el veneno en forma de humo, era lo normal, y si tú no lo veías normal, se te tildaba de niño repipi y delicado.

A los niños se nos metía en masa en los asientos traseros de los coches, y el cinturón no es que no fuera obligatorio, es que ni siquiera venía instalado en la mayoría de coches. Los motoristas conducían sin casco, y la ley lo permitía.

Ahora, todo esto, nos parece de locos y propio de épocas muy pretéritas ya.

Bien, pues ahora vayamos a mucho más atrás aún, a 1847, a Viena, donde un médico húngaro residente en Austria llamado Ignaz Semmelweis descubrió la causa de la muerte de la mayoría de madres que daban a luz, que por entonces eran muchas, por lo que se conocía como fiebre puerperal, y cuya solución consistía en algo tan simple como que los médicos se limpiasen las manos con jabón antes de asistir a las mujeres en el parto.

Algo que hoy nos parece tan básico, entonces no lo era, y la suciedad en las manos de los médicos, durante siglos venía provocando que miles de mujeres y sus hijos murieran en el parto. ¿Pero sabéis que pasó? Que una buena parte de la comunidad médica, lejos de agradecer el descubrimiento de Semmelweis, se sintieron enormemente ofendidos. No querían admitir que estuviera en ellos la causa de tantas muertes de mujeres y niños…

A todos estos médicos, les pudo más su orgullo que la evidencia científica y se negaron a admitir la teoría de Semmelweis y siguieron sin lavarse las manos. Semmelweis en cambió logró disminuir drásticamente las muertes de sus pacientes con algo tan simple como lavarse las manos con hipoclorito cálcico. Las teorías de Semmelweis se empezaron a tener en cuenta tras su fallecimiento, cuando Luis Pasteur confirmó que los gérmenes de las manos eran los responsables y Joseph Lister desarrolló un método antiséptico para las intervenciones médicas.

Semmelweis terminó sus días en un manicomio, siendo víctima de los terribles tratamientos que por entonces se dispensaban a los supuestos “enfermos mentales”. Un final terrible para el precursor de la  asepsia en la medicina moderna.

Estatua de Semmelweis en el Hospital General de Viena. Silenciado y maldecido en su día, la medicina actual le considera uno de sus grandes personajes.

Desde entonces, se conoce como efecto Semmelweis  a toda aquella actitud que define la resistencia al cambio por parte de una comunidad, es decir, lo que sucede en la hípica, y especialmente en la hípica española, donde todavía un gran número de caballos viven en box del que apenas salen, los potros son montados con menos de tres años, los entrenamientos que se les hacen son terriblemente anticuados, se les sobrealimenta con avena y cereales, y otros despropósitos que muchos venimos clamando han de terminar, pues son propios de otras épocas, y que la evidencia científica, ha demostrado con creces, son altamente nocivos para el caballo.

Es la situación a la que muchos nos hemos tenido que enfrentar en no pocas ocasiones en una hípica, el sempiterno "de toda la vida lo hemos hecho así", y que tanto daño hace al sector ecuestre español y la hípica en general.

¿Cuánto tiempo necesitaremos para que dejemos de ver todas estas prácticas tan anticuadas? La medicina necesitó que miles y miles de madres y sus niños murieran para admitir que eran los propios médicos los causantes de dichas muertes con los gérmenes de sus manos.

¿Cuántos caballos más habrán de romperse para que ciertos jinetes, adiestradores, herradores y veterinarios admitan que ciertas prácticas son de todo punto dañinas para el caballo y las abandonen? Lo ignoro, pero seguiremos trabajando para que sea lo antes posible.



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miércoles, 17 de julio de 2019

Apuntes de Doma Vaquera con Joaquín Olivera

Rescato este texto que tenía escrito en borradores. Fue de las últimas actividades que hice vinculado a la Doma Vaquera, disciplina en la que empecé mi relación con el caballo.

Fue el del 2.008 un verano pródigo en lo ecuestre, y de él sigo rescatando pequeños tesoros escritos y fotográficos. En esta ocasión, me gustaría compartir las enseñanzas de uno de los grandes de la Doma Vaquera, a la sazón, el jinete que más veces que ha obtenido el título de Campeón de España de la disciplina que hoy nos ocupa.

A dicho clinic acudían tanto jinetes a caballo como pie a tierra. Un servidor acudió en calidad de estos últimos, un mes antes de examinarse del título de Juez de Doma Vaquera por la Federación Hípica Andaluza en El Rocío. Las instalaciones del Club Hípico Las Nieves en Arcos de la Frontera acogieron durante un inolvidable fin de semana a jinetes y caballos de diversos lugares de Andalucía, para aprender de este hombre de a caballo. No era fácil tomar las notas que aquí se ven reflejadas, pero el esfuerzo mereció la pena. Pasadas a limpio, he aquí algunas de las perlas con las que Joaquín Olivera nos fue inculcando su visión de la Equitación.

He habilitado la descarga desde la web de Issuu para quien quiera disponer del pdf.

                                   

domingo, 30 de junio de 2019

Elementos esenciales, opcionales y desaconsejables para un caballo

¿Cómo saber si lo que hago y lo que le doy a mi caballo le hace más fuerte y sano? Con esta infografía intento dar respuesta a distintas consultas que me van llegando sobre si tal cosa es mejor o peor, qué es imprescindible y qué opcional, etc.
En azul tienes lo que de verdad es esencial es imprescindible en un caballo, en verde lo que es opcional y en rojo lo que sin duda ya sabemos sobradamente acelera el deterioro de la salud física y mental del caballo.
Un caballo que disponga de todos los elementos en azul, no solo tendrá una vida más larga y libre de lesiones, sino que estará más predispuesto a cualquier actividad que le queramos pedir. Es también además más ventajoso, pues será más económico que tener un caballo que se lesiona con frecuencia, que se defiende ante el trabajo, etc.
Si le das a tu caballo los elementos en azul, salís ganando los dos.