lunes, 11 de febrero de 2019

Breve historia del Pura Sangre Inglés


Os hablo mucho del PSI y quiero compartir con vosotros una adaptación de un artículo que escribí para la revista Galope hablando del origen del Pura Sangre (en la foto, Darley Arabian, el PRá presente en la mayoría de PSI's actuales). 



Hemos de remontarnos a los comienzos del 1700, época en la que el poder ibérico, detentado por las antagonistas España y Portugal, y que se extendió a buena parte del globo, había ido declinando en pro de Francia, y sobre todo, de la potencia colonial más fuerte de todos los tiempos: Inglaterra.

En efecto, aun a pesar de que numerosas barbaries (como toda potencia expansiva, incluida España) se cometieron en la expansión y avance de los territorios de su Graciosa Majestad, siempre he creído que los logros de un país tan diminuto en comparación con otros, son impresionantes. La India, Egipto, América del norte y otros tantos lugares, ondearon la bandera inglesa durante no poco tiempo. Ello permitió, que a muchos de esos lugares, llegaran no solo soldados, sino códigos y leyes que eran pioneros en el mundo en materia de derechos civiles. Y en esta mezcla de saqueo de los territorios colonizados y de implantación de la civilización británica con más o menos acierto, había, un flujo de viajeros, comerciantes y diplomáticos que se movían o asentaban en casi todos los territorios del mundo.

En estas lides nos encontramos a mi tocayo Thomas Darley, en Alepo, Siria, en 1704. Ejercía como cónsul británico, y a su vez, pertenecía a un club de caza con el que hacía expediciones al desierto en busca de animales salvajes. En una de estas salidas, tuvo un encuentro con una tribu de beduinos, los llamados Fedán. Entre las jaimas de aquellos beduinos, Darley observó un potro que llamó su atención, y quiso comprarlo. Sobre el modo y el precio en los que se cerró el trato, hay varias versiones, pero de una cosa podemos estar seguros: en 1704, Richard Darley, hermano del cónsul, recibía en Inglaterra el potro que su hermano le había regalado y que llegaba por vía marítima desde Siria.

El nombre original del caballo, parece ser que era algo similar a Manak, lo cual tiene su lógica, pues sabemos que una de las grandes familias de caballos árabes es la llamada Muniki (En árabe, casi todas las palabras derivan de una raíz trilítera, en este caso: M-N-K). Esta tipología, si es que podemos llamarla así, es la que se distingue por su velocidad explosiva en las distancias cortas. Hemos de recordar al lector, que las tribus árabes, fueron pioneras en la selección genética, y desde mil años y algo antes, seleccionaron yeguas y caballos en función de sus necesidades: caballos de gran resistencia para las largas travesías por el desierto (Kuhaylan); caballos de velocidad inmediata para las razias o el asalto a otras tribus y caravanas (Muniki); o el caballo de la belleza excelsa (Saklaui) y del que el árabe se enorgullecía sobremanera.

Bien, pues los PRá de familia Muniki se caracterizan por tener unos cuartos traseros poderosos, y un perfil largo y algo "cuesta abajo". ¿Y esto a qué nos recuerda? En efecto, al Pura Sangre Inglés. Con tales características, no estamos sino definiendo las propias de un caballo velocista, y que sin duda, están representadas en su máxima expresión por el PSI.

Y como el buen lector imagina, en la creación de la raza del Pura Sangre de carreras (Thoroughbred llamado en inglés), este caballo árabe comprado por Thomas Darley, tuvo mucho que ver, a la sazón siendo rebautizado con el nombre de Darley Arabian. Por otra parte, hemos de tener en cuenta, que en Inglaterra, las carreras de caballos, gozaban de una gran popularidad y contaban con siglos de tradición. Para que nos hagamos una idea, en 1727, se crea un periódico dedicado exclusivamente a la temática de las carreras, el Racing Calendar.

Hasta la llegada de los primeros caballos árabes, los ingleses habían ido desarrollando una raza propia con la que pretendían obtener el mejor ejemplar posible para la carrera. Pero es en estos años, cuando se empieza a crear realmente el prodigioso caballo pura sangre que hoy todos conocemos. Antes de Darley Arabian, proveniente de Turquía había llegado otro excepcional caballo: Byerley Turk. Este caballo vivió desde 1680 a 1696, y llegó a Inglaterra tras ser capturado a un oficial del ejército otomano en la batalla de Buda, en Hungría. Y más tarde, Godolphin Barb, que vivió treinta años, desde 1724 a 1754, nacido en el Yemen, llegó a Europa como regalo para el rey Luis XV
de Francia y finalmente adquirido por el conde de Godolphin, fue también a Inglaterra.

Estos tres caballos se cruzarían con yeguas inglesas y así comienza la creación de los mejores caballos de carreras del mundo, aunque no debemos perder de vista que hay pura sangres que compiten con buenos resultados en CCE,y en su momento también en salto, si bien es una raza de enorme polivalencia. Volviendo a Darley Arabian, hemos sabido por un estudio científico del Trinity College de Dublín, que un 95% del linaje de los pura sangre machos nos lleva hasta el caballo que el cónsul compró en aquellas jaimas del desierto sirio. El 5% restante, corresponde a Byerley Turk y a Godoplphin Arabian. Yendo más allá, este mismo estudio científico estableció que toda la cabaña equina de PSI del mundo, proviene de un total de 28 caballos árabes que fueron llevados a Inglaterra. Poco más cabe decir, para hablar de la extrema importancia de la sangre árabe en esta raza tan especial como es la del PSI.

lunes, 4 de febrero de 2019

¿Cuál es el mejor caballo?


El otro día tenía una conversación con un amigo jinete que compite con frecuencia, aunque es una conversación similar a la que he tenido con otros jinetes, los cuales todos compartimos un perfil parecido, es decir, intentamos compensar con nuestro tesón, capacidad de estudio y por supuesto, nuestra desaforada pasión por lo que hacemos, frente a  la tendencia de ciertos jinetes que cambian de caballo con frecuencia en esa búsqueda que tienen del caballo perfecto que satisfaga sus ambiciones.

Con mi yegua, la que inició mi proyecto de recuperación de caballos de deporte. Tras seis años, tengo aun más ganas que cuando empezamos de seguir evolucionando. Cuanto más avanzamos, más me obliga a esforzarme por mejorar. La equitación como fuente de valores y de mejora continua.

A mí, la irrefrenable tendencia de este tipo de jinetes “insaciables” me recuerda a lo que me han enseñado las Artes Marciales y el Yoga: no busques fuera lo que tienes que encontrar dentro. Pero allá los que decidan malgastar su vida en el cambio de caballo continuo, mientras que ellos no cambian nada, pues no aprovecharán la verdadera escuela de vida que supone el caballo como camino de desarrollo personal.

Para el jinete que compite con asiduidad y que no tiene acceso a caballos de presupuestos muy elevados, o a que lo mejor, ni siquiera puede competir con más de un caballo, puede ser muy desmoralizante, pues nos guste o no, una vez llegas a ciertos niveles de competición, especialmente en Salto Hípico y en Doma Clásica -  en raid, y sobre todo en completo, los factores humanos que enunciaba al principio aún tienen un papel preponderante – la genética de un caballo, y por lo tanto el precio del mismo, juega un papel determinante.

Después, por supuesto, el entrenamiento, el manejo, etc., todo ha de hacerse a la perfección para que los resultados en competición lleguen. Pero hoy día, la selección que están haciendo los criadores centroeuropeos es tan bestial, que un caballo de mucha calidad siendo mediocremente entrenando, tiene muchas más papeletas de ganar al caballo de genética modesta y de manejo impecable (insisto, en DC especialmente y relativamente en salto). Después, ese caballo genéticamente tan bueno, se romperá más o menos tarde si su entrenamiento y manejo no son buenos, pero su superioridad en la pista será apabullante con respecto al de genética humilde. Así nos lo demuestra el panorama hípico actual, y que está haciendo que el comercio de caballos en Europa se esté moviendo a unos niveles nunca antes visto. Y lo que suele ocurrir, es que muchos de estos compradores de supercaballos, en lugar de aprender a mantener y mejorar sus caballos, lo que hacen es renovarlos continuamente, por lo que suplen a base de caballos nuevos lo que no son capaces de hacer con su esfuerzo y aprendizaje. Es decir, mejores caballos pero peor Equitación.  Puede sonar triste, pero es la realidad, y si quieres conocer con más detalle este panorama, puedes escuchar el podcast en el que hablo de esto, en este enlace: https://www.ivoox.com/valores-equitacion-seguro-son-audios-mp3_rf_26877891_1.html

Por lo tanto, llegados a este punto en el que nos topamos con la realidad de que caballos muy superiores te pasan por encima aunque sus jinetes no practiquen una buena Equitación, el jinete de presupuesto reducido, tiene además que lidiar con dos asuntos más, como si este no fuera suficiente:

-El primero, es la desmoralización en la que podemos caer

- Y segundo, el tener que oír los “consejos” de todos los que te rodean, algunos con mejor y otros con peor intención, pero todos de dicen lo mismo: “este caballo no sirve, ¿para qué pierdes tiempo con él?”. Lo cual lleva a que a continuación te digan: “¿Por qué no te deshaces de este caballo y te buscas otro mejor?”.

Pero como mis caballos vienen todos de situaciones duras y complicadas, que precisamente las crearon jinetes y propietarios con su ineptitud, si bien antes me indignaba cuando me hacían este tipo de comentarios, ahora me tomo mi tiempo y les contesto, que a lo mejor mis caballos no están al nivel de los caballos ganadores, pero sí que han servido y sirven, para muchas cosas,  de las cuales destaco las dos más importantes:

_concienciar a otros propietarios de caballos en que es más importante el cuidado y el entrenamiento diario que no tanto los orígenes y el cambio continuo de caballo. Siempre digo lo mismo: si mis caballos, que vienen de lo peor, están ahora fuertes y sanos, imaginaos lo que se puede conseguir con caballos que no hayan pasado por situaciones tan duras.

_Y sobre todo, mis caballos ME HAN AYUDADO A CRECER no solo como jinete y preparador, sino, como persona. He tenido que esforzarme tanto para ayudarles a ellos que sin darme cuenta me han hecho llegar a donde ni yo mismo me imaginaba.

Así que, ¿CUÁL ES EL MEJOR CABALLO? Yo lo tengo bien claro: EL QUE TENGAS, EL TUYO.

Ese es mi planteamiento, y si me presento en una competición con uno de mis caballos “reciclados”, el simple hecho de haberlo podido entrenar durante meses o años, y meterlo en el remolque para ir a concursar, ya supondrá la mejor de las victorias.  El haber conseguido que caballos que llegaron a estar en situaciones bastante penosas, hayan conseguido recuperar su salud y a raíz de ahí, poder ponerlos en forma, ya es un éxito total. El proceso, el día a día de esta historia que reescribimos juntos ese caballo y yo cuando ya parecía que lo que le esperaba era un final trágico, es el mejor premio que como jinete y preparador, al que se puede aspirar. ¿Hay acaso mejor trofeo que un caballo de estas características se fortalezca y confíe en mí?

Si como yo, has oído eso de “¿a dónde vas con ese caballo?”, te recomiendo que no pienses en que hasta dónde podrías llegar si compraras un nuevo caballo supuestamente mejor, sino que aprendas a llevar lo más lejos posible al que ya tienes. Posiblemente te sorprenderás, porque será él quien te lleve a un estado de orgullo y felicidad que nunca habías imaginado.


lunes, 28 de enero de 2019

El auténtico reto ecuestre: las asimetrías


Mientras que para la mayoría de jinetes el gran reto es llegar a domar a cierto nivel sus caballos o saltar una determinada altura, para mí, el gran reto a caballo, reside en las asimetrías. Primero y durante años, ha residido en saber detectarlas cuando me monto. Hoy, si bien creo que ya soy capaz de detectarlas, el gran reto al que me enfrento es poder solventarlas en la medida de lo posible.

Trabajo en pendiente usando el sistema Equicore

Si no trabajamos sobre las raíces de estas asimetrías, todo lo que hagamos, será en falso:

_La doma nunca será completa ni real si no sirve para ayudar al caballo a compensar su asimetría.

_Podremos hacer recorridos de salto pero siempre habrá giros y movimientos en los que perderemos tiempo o llegaremos mal a la batida si no hemos corregido esas asimetrías

_Podremos hacer raids sobre un caballo asimétrico, pero a la larga, ese caballo habrá hecho tantos kilómetros compensando y cargando más sobre unas partes del cuerpo que sobre otras que podrá lesionarse y no alcanzará su máximo potencial.

Todos los caballos tienen asimetrías, pero en unos es más evidente que en otros. Ha querido el destino que mi yegua, sea uno de esos caballos en los que las asimetrías son realmente marcadas. Hasta tal punto se ha convertido este tema en mi obsesión que la observo en el prado pastando para ver cómo se coloca y cerciorarme en que lo que siento cuándo me subo, es lo mismo que cuando la veo en libertad. Y efectivamente, cada día soy más consciente de las asimetrías que rigen sus patrones de movimiento.

Y si bien es cierto que al caballo le da exactamente igual de su asimetría, y de que esta sea más marcada o  no, puesto que para su vida en la naturaleza en nada le impide ni molesta dicha asimetría, si vamos a montar y trabajar un caballo, debemos primero por un lado, ser conscientes de dichas asimetrías, y segundo, ayudar en la medida de lo posible – puesto que la simetría perfecta nunca se consigue – a paliarla.

Detectarlas es vital, puesto que el origen de muchas defensas y resistencias en los caballos, provienen precisamente de que no es que no quieran hacer algo, sino que no pueden. ¿Cuántas veces hemos visto a jinetes desesperados porque sus caballos van perfectamente en círculo a una mano pero a la otra es casi imposible? O lo que es peor, cuando ante esta situación, se echa mano de amarres y rendajes para colocar al caballo en una cierta postura puesto que sin los mismos ve su jinete que no puede. Lo que no sabe, es que el caballo no ejecuta tal postura por capricho, sino por su asimetría, y el amarre que le coloca, no hace sino empeorar la situación, ya que el caballo terminará descompensándose aún más puesto que no es cuestión de amarres y forzar, sino de ir preparando la musculatura y el resto de tejidos a base de ejercicios progresivos.

La ignorancia, barbarie y estupidez que he visto en estos casos, ha llevado incluso a dejar caballos con un amarre de estos durante noches enteras, obligándolos a tener el cuello girado a un lado o al otro – al que le cuesta girar – creyendo que así conseguirían alguna mejora.




El primero de los pasos es solicitar ayuda profesional especialista, es decir, un buen fisioterapeuta de caballos, quién nos ayudará no solo con la localización de las posibles asimetrías, sino también hasta qué punto pueden estar afectando al conjunto del caballo y su rendimiento. A partir de ahí, el profesional recomendará un programa de trabajo basado en ejercicios y a la vez en tratamientos que él mismo realizará, así como su periodicidad, etc.

Después, contamos con una serie de elementos para ayudarnos. Uno de los que yo me sirvo es el último libro de Jec Ballou, la entrenadora americana: 55 Corrective exercises for horses.



El otro, es el sistema Equicore, (con el que me podéis ver en la foto de arriba y en el vídeo) que con las bandas elásticas ayuda a los caballos a trabajar de un modo más simétrico con los posteriores y los abdominales, y que suelo usar sobre todo en el trabajo pie a tierra. También ayudan ciertos estiramientos que puedo realizar yo mismo pero que en ningún caso deben sustituir el trabajo profesional de fisioterapia.

Y en definitiva, la mayor dificultad reside en saber acentuar nuestra percepción de todo lo que nos transmiten nuestros isquiones y nuestros dedos, es decir, la información que nos transmite el caballo, para saber hasta dónde podemos llegar, cuándo y cómo pedir subir el nivel de exigencia para ir mejorando esas asimetrías, y cuándo saber conformarnos porque literalmente, no puedan ir más allá.

Como siempre, el caballo, si adoptamos esta perspectiva, nos obliga y nos anima a esforzarnos, a hacernos preguntas, a asumir qué puede ser fallo nuestro y en qué podemos cambiar. Un camino de mejora continúa, al alcance de cualquier persona que tenga o monte a caballo, y que esté dispuesto a aprovecharlo.

martes, 22 de enero de 2019

Ofrecer siempre la alternativa


Ofrecer:

La calma a la impaciencia; el orden frente al desorden; la energía frente a la pereza y la suavidad a la rigidez. Extraído de Dressage, de Jean Licart. Principios para tener en cuenta en todo lo que hagamos con nuestros caballos, y en la vida misma.



domingo, 20 de enero de 2019

Malas prácticas hípicas españolas I: el caballo y la argolla

Empezamos el año intentando seguir la línea que nos hemos marcado en los últimos tiempos: que en nuestro país y en todos aquellos en los que se hable y lea en castellano, se avance hacia prácticas y modos de entrenamiento y más coherentes y saludables para el caballo.  Y lo hacemos hablando de una práctica que aun sigue siendo habitual en según que hípicas y que esperamos con este artículo contribuir a su completa eliminación.

Cuando de pequeño iba a ciertas cuadras y veía esta práctica, que consiste en tener al caballo amarrado en corto a la argolla del box, nada me sorprendía puesto que era en cierta medida bastante común, especialmente en mi zona (Sevilla/Huelva), ver como los caballos se pasaban horas aparejados y amarrados a las argollas de los boxes, de unos boxes que de por sí ya eran (y son en muchos casos) bastante pequeños. Y en no pocas ocasiones, el cuadro lo empeoraba, como digo, el hecho de que al pobre caballo, se le tuviera con la montura puesta y a veces hasta la cabezada con la embocadura.



Eres muy joven, y si ves que tus profesores y tus profesionales de referencia hacen algo, lo asumes como normal. Supongo que todos, hemos vivido cosas parecidas alrededor de los caballos, hasta que llega un momento en que empiezas a darte cuenta de que esas costumbres y ese modo de manejar al caballo, no tiene ninguna coherencia equina y a veces puede ser hasta dañino.

Así, que desde entonces, hasta ahora, mi camino ecuestre, ha variado enormemente. Lo que me sorprende, es que en muchas hípicas y cuadras, nada ha cambiado: las mismas costumbres, el mismo equipo inadecuado, las mismas malas prácticas, y como no, el mismo resultado: caballos en mal estado. La incoherencia es la que muestra la ilustración en estado puro:

- Lugares en los que se enseña a montar a caballo, pero se cometen prácticas que son del todo menos saludables para el mismo, y los elementos contradictorios conviven unos con otros: los clásicos dibujos hechos por los niños, conviviendo con caballos con musculatura pobre y atrofiada, monturas y cinchas del Pleistoceno y que no son adecuadas, y lo peor de todo, la malísima práctica de tener al caballo amarrado a la argolla durante horas. Por último, me gustaría que reflexionemos sobre los dibujos que hay en la ilustración. Son los clásicos dibujos que los niños hacen de los ponys y los caballos que montan. Es un sinsentido, ya que en muchos de estos lugares se quiere fomentar el amor y el respeto al caballo, pero con prácticas así, es imposible.

Es curioso, para muchos lugares de estos, los estudios sobre biomecánica, sobre bienestar del caballo, sobre nutrición equina...es como si no se hubieran producido. El tiempo se paró en todo lo concerniente al trato con el caballo en estas hípicas y cuadras, y todo sigue igual...de mal.

Yo creo que la propia ilustración lo dice todo en este caso y no haría falta añadir más, pero analicemos por qué conviene ERRADICAR YA esta pésima costumbre:

MOTIVO 1_La posición natural del caballo es tener el cuello totalmente estirado, lo cual a su vez hace que el dorso también se estire. Precisamente, antes de montarlo, lo que hay que promover son posturas que predispongan positivamente el dorso y al caballo en general al trabajo de monta, y resulta que tenerlo amarrado en una argolla esperando, es justo lo contrario de lo que necesita el caballo y más aun, antes de que se le suba una persona encima. ¿Qué es lo recomendable? Calentar el caballo a la cuerda sin rendajes y sin montura para preparar el dorso correctamente. Es justo lo que hago yo y eso que mis caballos viven en libertad y se pasan el día con el dorso y el cuello totalmente estirados comiendo hierba. Pero aun así, como me interesa cuidar AL MÁXIMO EL DORSO de mis caballos, los caliento unos 15 minutos a la cuerda antes de montarlos.

Ejemplo 1: Copito de Nieve. Caballo de PRE, es el caballo que menos se monta de mi pequeña pandilla equina, casi todo su trabajo es a la cuerda para preservar su dorso, pero cuando le toca ser montado, su calentamiento a la cuerda es imperdonable.

Ejemplo 2. Mi yegua, Caballo de Deporte Español. En su trabajo se incluye un mínimo de dos sesiones de trabajo a la cuerda a la semana, pero antes de ser montada, el precalentamiento se basa en un trabajo a la cuerda de unos 12-15 minutos. La imagen pertenece a uno de los temas del Curso on-line sobre trabajo a la cuerda, en el que se explican detalladamente todos estos aspectos.


MOTIVO 2_En ese tiempo de espera que el caballo está amarrado (que en muchos lugares puede ser mucho tiempo,incluso horas), impide al caballo comer heno del suelo, que es lo que debe estar haciendo durante el mayor número de horas al día, ya que de lo contrario su estómago no para de generar acidez y eso, aparte de provocar irritación, a la larga desemboca en úlceras.

Si la razón de tener al caballo es puramente estética - ya que a día de hoy nadie me da mejor explicación - , es decir, se hace para que el caballo no se ensucie, aquí os dejo un par de fotos de Zenshera, uno de los caballos de competición de Ros Canter, y que cuando está en la cuadra puede estar hecho un guarrete, pero eso no le impide salir a pista impecablemente. Además, no conozco a ningún jinete de competición actual que se le ocurra amarrar a sus caballos a la argolla durante horas, ya que saben que es totalmente contraproducente para su salud.





MOTIVO 3_NO SON MÁQUINAS. Precisamente, un caballo tan quieto es lo que menos nos interesa antes de montarlo, ya que su dorso y en general todo su cuerpo estará mucho más frío y lo que nos interesa es un cuerpo lo más movido posible y predispuesto para el trabajo. Recordemos que son caballos, que tienen corazón, pulmones, sangre...y todo su sistema fisiológico necesita de un tiempo de calentamiento para poder rendir de un modo óptimo en la clase o el paseo.

MOTIVO 4_La montura y la cincha solo deben usarse en el momento de montar. Ya sabemos hoy por numerosos estudios que la montura impide el movimiento de ciertos grupos musculares. Como hemos comentado más arriba, lo más recomendable es calentar aquellos caballos que sobre todo viven en box, a la cuerda, y después ya, añadir montura y cabezada.

Claro que estas sugerencias, conllevan muchas cosas: más tiempo, más esfuerzo...cambio en definitiva. Pero si el 2019 ha llegado para el ser humano, debería suceder igual para el caballo, y no que mientras nosotros los humanos disfrutamos de todos los avances que nuestra época nos permite, haya caballos que sigan siendo manejados con prácticas propias de siglos pasados. Además, y como siempre digo, si no se quiere hacer por empatía y respeto, se puede hacer por el bolsillo, pues serán menos las lesiones y se tendrán caballos más motivados por su trabajo.

Seguiremos en próximos artículos hablando de todo aquello que la hípica española ya debería haber erradicado hace tiempo: la serreta, la obsesión por llevar el cuello recogido en todo momento, etc.

viernes, 18 de enero de 2019

Montar sin estribos, ¿sí o no?

Pues mi respuesta es que sí, pero bajo ciertas pautas.


La tradición militar y de lugares clásicos como la Escuela Española de Equitación de Viena basa parte de su método para coger asiento el tener a los jinetes trotando sin estribos mucho tiempo, y eso ha hecho que muchos profesores de Equitación sigan aplicando esos métodos a día de hoy. Pero eso tiene dos consecuencias negativas en mi opinión:
_La primera y más evidente: machacamos el dorso del caballo puesto que son inevitables las culadas en la montura.
_En una gran mayoría de casos, el jinete o amazona, como sienten un equilibrio tan precario en cuanto el caballo empieza a trotar, el cerebro manda a las piernas una orden de trincarse como puedan al caballo y en lugar de coger un asiento fluido, se produce justo lo contrario, porque se agarran con las pantorrillas a saco, convirtiendo su cuerpo en una especie de “alicates” que se agarran de rodillas hacia tobillos como buenamente pueden y con todas sus fuerzas, dejando de rodillas para arriba el cuerpo igualmente rígido, cuando lo que debemos buscar es todo lo contrario, un cuerpo totalmente elástico y con las articulaciones flexibles. Muchas de las personas que han sido sometidas a esta práctica, no solo van cada vez más rígidas en la montura, sino que se bajan agotadas, tienen agujetas y dolores después y lo que es peor, empiezan a montar con miedo.
Estamos en el siglo XXI y hay métodos mucho más interesantes para ir ganando buen asiento, y que no causarán dolor en el dorso de nuestro caballo y que nos harán disfrutar con cada sesión de entrenamiento.
¿Cómo enfoco yo entonces el trabajo sin estribos? Simplemente al paso (al galope lo haría en una fase más avanzada y bajo ciertos parámetros). Eso sí, iré con los pies fuera de los estribos, pero por superficies desniveladas, en situaciones que comprometan mi equilibrio para obligarme a adquirir un asiento neutro e inamovible en toda clase de condiciones pero con un cuerpo flexible y sin rigideces, y por supuesto, SIN TRINCARNOS A LAS RIENDAS y dando tirones a la boca del caballo. Los brazos deben saber gestionar la tensión de las riendas de un modo independiente, sin tener en cuenta lo que va pasando con nuestro asiento. En el vídeo vemos este ejercicio en pendiente suave, y progresivamente iríamos aumentando la dificultad. Hay que ir muy poco a poco para evitar precisamente lo que sucede en muchos casos al trotar sin estribos: que bloqueamos las piernas y ya nos quedamos rígidos todo el rato.
Recordemos que no basta con cuidar bien a un caballo si queremos que sea un caballo pleno, y si lo vamos a montar, hemos de hacerlo de la mejor manera posible, ya que podemos tener un caballo en un prado, en compañía y demás factores que necesita para vivir en plenitud, que si cada vez que lo montamos, le machacamos el dorso a culadas, nos agarramos a su boca, nuestro asiento le descompensa continuamente…terminaremos creando en él un rechazo al trabajo y con el tiempo puede incluso que creemos lesión.
En el vídeo os muestro una parte de esta técnica de ir sin estribos al paso y por pendientes y desniveles, y de estas, y otras muchas técnicas, super eficaces, divertidas y libres de molestia para el caballo, que veremos en el curso online sobre Técnicas para montar mejor.

martes, 15 de enero de 2019

¿Qué pasa cuándo hay dolor al montar?


Tensión, rigidez, dolor... a veces de espalda, otras de aductores… En el caso de Carmen, el problema se concentraba en los hombros. Al poco de montar, una enorme tensión se le acumulaba en los hombros y ya no cesaba hasta un buen rato después de terminar la sesión de monta. Lo hemos solucionado con un truco sencillo pero efectivo, complementado a su vez con determinados ejercicios sin el caballo, si bien es algo que hay que seguir trabajando para no volver a la tensión anterior.

Son muchas las personas que se bajan agotadas de sus caballos, cuando tampoco hacen nada especialmente exigente físicamente. Montar debe ser una actividad que precisamente, al terminar, nos deje con mucha más energía que antes y en un estado de profunda relajación. Pero para ello, debemos montar flexibles, sin rigideces, sin tensión y por supuesto, libres de dolor.

Para esto, me sirvo de mi experiencia entrenando Artes Marciales y Yoga, disciplinas de las que podemos extraer cantidad de técnicas para tener un cuerpo y una mente mucho más predispuestos a la Equitación.

Y de todo esto, irá el próximo curso on-line: “Cómo montar mejor para disfrutar más”