jueves, 2 de abril de 2020

Los comienzos

Este fue el primer despacho de Tomás Mateo-Entrenamiento Equino.




Precario, básico, rudimentario.

No tenía ni luz eléctrica.

Pero tenía lo más importante: estaba en el campo y en contacto directo con los caballos.

Hasta unos días antes, había sido un gallinero.

Durante muchos años, es lo que fue: una habitación en la que dormían gallinas y palomas.

Los litros de Zotal que gasté para limpiar aquella habitación, la de horas sacando porquería,
la de manos de pintura que dí a esas paredes hasta dejarlas aceptables, incontables.

Pero tenía mi despacho, el campo, dos caballos con los que empezar a trabajar y una ilusión tremenda.

¿Qué más podía pedir?

Aunque los comienzos no fueron fáciles.

De hecho fueron muy duros.

Prácticamente, todo en contra.

A mi favor: mis ganas y mi confianza en mi manera de hacer las cosas.

Y así empezamos.

Mucho trabajo duro para arreglar las instalaciones.

Mucho estudiar sobre Entrenamiento.

Mucho esfuerzo en general.

Nadie me conocía en Redes Sociales.

Mi página web solo la leía yo y mis cuatro amigos.

Duros comienzos.

Pero preciosos comienzos.

Continuará.

martes, 24 de marzo de 2020

La Equitación no avanza con dogmas

Estoy acostumbrado a recibir críticas cada vez que entro a cuestionar dogmas hípicos, y en esta ocasión ha sido por el vídeo que subí en mi nueva serie en YouTube: ANATOMÍA DEL JINETE.



En dicha serie hablo a favor del pie paralelo al suelo y argumento que el talón abajo es una mala costumbre que no ayuda ni al caballo ni al jinete.

En esta ocasión, las críticas que me han hecho llegar han sido del tipo "es que no tienes ni idea de Doma Clásica".

Pues con todo el cariño a los que sostienen argumentos de tanto peso, os muestro algunos de los libros de Doma Clásica con los que suelo trabajar.

Tengo algunos más...

El día que nos enteremos que la Equitación se rige por leyes físicas y no por dogmas, avanzaremos de verdad.

PD: mi próximo vídeo irá sobre los efectos negativos del asiento profundo. 😮

miércoles, 18 de marzo de 2020

5 cosas que podemos hacer los jinetes estando en casa

Muchos jinetes están que se suben por las paredes, puesto que toca estar unos días pasando mucho tiempo en casa.

Pero quizás podamos aprovechar este periodo de enclaustramiento forzado, para hacer cosas productivas que nos ayuden en nuestro camino como jinetes para cuando retomemos nuestra actividad.








Probablemente, en tu día a día de los últimos años has estado demasiado ocupado, y el poco tiempo que podías sacar para tu caballo, ya suponía todo un esfuerzo.

Pues en estos días que vienen por delante, puedes aprovechar para eso que hasta ahora has ido dejando de lado pero que es importante en nuestra Equitación y para nuestro caballo.


1_Reciclaje y formación.

Esta es una de las cuestiones para las que más cuesta por lo general sacar tiempo a muchos jinetes y se va dejando de lado.

Por un lado, puedes echar mano de libros. Es cierto que los mejores libros sobre Equitación y Entrenamiento Equino están en inglés o francés, pero hay algunos muy buenos en español también.

Yo te recomiendo los de Phillippe Karl, los de Andrew Mc Lean, y como no, los de Lucy Rees. Son autores muy diferentes entre sí, pero que te van a dar una perspectiva global del caballo muy enriquecedora.

También tienes la oportunidad de hacer formaciones online, y como no, te ofrezco las mías.

En mi Escuela de Equitación online tienes una enorme variedad de cursos, que cuentan con manuales en pdf, audios y vídeos que te van a permitir profundizar a fondo en cualquiera de las materias por las que te decidas.



2_Hacer ejercicios en casa que nos mantengan en forma y que inciden en una mejora de nuestro rendimiento como jinetes

Para ayudarte en esto, he iniciado esta semana mismo esta serie en Youtube y que iré actualizando con nuevos ejercicios:



Y si quieres de verdad convertir todo este periodo en un proceso del máximo provecho para tu condición de jinete, acabo de reducir mi curso online de Técnicas para Montar Mejor a la mitad de precio, y de 150 € pasa a tener un coste de 75€.

Buena parte del curso consiste en ejercicios que puedes hacer en tu casa y que te permitirán volver a montar en plena forma y con control total de tu cuerpo.

Haz click en la imagen para conocer el temario y acceder a una parte gratuita del curso.



3_Revisar y poner el día papeles del caballo, calendario de desparasitaciones, y todo este tipo de cosas.


4_Replantear nuestro futuro hípico

Aprovecha estos días para evaluar tu camino a caballo estos últimos años. Es el momento de reflexionar en calma. 

¿Estás contento con tu progresión? ¿Y con la de tu caballo? ¿Quizás tu caballo se ha lesionado repetidamente y no sabes por qué? 

En general, con el paso de los años ¿Tu caballo ha ido a más? ¿O quizás os habéis estancado?

En el frenesí de la semana, es difícil plantearse estas cuestiones y puede ser un momento extraordinario para evaluar la realidad de nuestro proyecto a caballo.



5_Mantener el contacto con el mozo o gerente de la hípica para que nos informe de nuestro caballo pero sin agobiarlos. Para las hípicas que han cerrado son días duros, ya que dejan de percibir ingresos por las clases.

Te dejo también este vídeo para que tengas en consideración estas pautas sobre alimentación en estos días.


domingo, 8 de marzo de 2020

Episodio nº13 del Podcast: Entrevista a Laura Battle

Para este nuevo episodio del Podcast hemos contado con una invitada muy especial y que estoy seguro os va gustar saborear su entrevista.



Laura Batlle fue, como tantas amazonas de la hípica española, una chica a la que le gustaba saltar.

Y competir.

Podemos verla justo aquí arriba.



Pero con el pasar de los años, algo le hizo pensar en que ese camino quizás no era el suyo.

Y se hizo preguntas.

Y hoy, su relación con los caballos, es bien distinta.

Estas fotos de abajo, nos muestran a la Laura de ahora:






Yo me lo ha pasado pipa haciendo la entrevista, escuchando como llevó a su yegua de concurso a la montaña, como ha ido buscando un camino más satisfactorio para ella y las 8 yeguas con las que convive a diario, y en qué consiste el día a día de esta manada de yeguas.

Y no te creas que no le he preguntado si algún volvería a competir...pero para saber su respuesta, tendrás que escuchar su entrevista completa.


Y por cierto, si tienes un caballo y te gustaría que esté tan feliz como las yeguas de Laura, yo tengo un curso en el que te ayudo a que tu caballo esté igual de fuerte y sano que un Caballo Salvaje.

Porque a lo mejor no tienes una montaña como las de Laura, y necesitas que alguien te eche un cable con sugerencias de ejercicios y esas cosas que ayudan a los caballos a estar mejor.

Si te interesa saber en qué consiste, los detalles los tienes haciendo click aquí.

Te dejo con la entrevista a Laura abajo.

Por cierto, después de la entrevista, te cuento una historia relacionada con el 8 de marzo.

Sí quieres oír el audio directamente desde aquí, selecciona la opción "Reproducir en navegador".

Y si quieres descargar el archivo en mp3 escoge "Escuchar en app" y te pedirá que descargues la app si no la tienes instalada.


jueves, 27 de febrero de 2020

Las causas del retraso hípico de España

Los fenómenos sociales no suelen obedecer a una sola causa, pero hay una que sin duda en mi opinión, lastra poderosamente a la hípica de nuestro país.





Hace unos años, era impensable en nuestro país que se hicieran clinics de Trabajo Pie a Tierra, de Agility o de Parelli.

Hoy día, hay personas que no tienen la menor intención de montar a sus caballos, y para ellos, trabajarlos bien en la cuerda, es su única ambición.

Hemos avanzado, sin duda.

Pero aun nos queda mucho.

Bastante si miramos a lo que se hace en los países de referencia de lo hípico.



Te voy a contar algo que me sucedió hace unos cuatro años.

Había en las inmediaciones de mis instalaciones, una chica que había heredado una finca preciosa, y que siempre había querido dedicarse a los caballos.

Y lo hizo.

Y puso en marcha su proyecto hípico.

Se juntó con varios caballos y empezó a hacer un poco de todo, clases, rutas...

Y tenía algunos caballos con ciertos problemillas y me llamó por si podía echarle un cable.

Yo empecé precisamente con trabajo a la cuerda y con estas cuestiones básicas con las que suelo empezar.

Mientras había algunos grupitos de niños y niñas que daban clase con la dueña, yo me iba moviendo por las distintas zonas de la finca y a veces me veían las cosas que iban haciendo con los caballos.

Notaba que cada vez se iban fijando más en lo que yo hacía.

Era evidente que les llamaba la atención.

Normal. Nunca habían visto a nadie trabajar caballos a la cuerda en medio del campo, haciéndoles saltar por troncos, subiendo y bajando zanjas, llevándomelos del ronzal por ahí...

Después hubo algunos que empecé a montarlos, y hacía de todo, menos montarlos en la pista: me los llevaba a galopar en suspensión en una pendiente estupenda que había dentro de la finca, a meterlos por el cauce de un riachuelo, etc.

Aquello que yo hacía tenía pinta de divertido y los caballos también parecían pasarlo bien.

Un día cuando me iba, la dueña me llamó.

"¿Podrías darnos clases de esas cosas tan chulas que haces?"

Naturalmente, dije que sí encantado.



A la semana siguiente, comenzamos.

Tendría unos grupitos de niños viernes tarde y sábados por la mañana.

Me hacía mucha ilusión: a diez minutos de casa, en una finca preciosa, niños con ganas de aprender-maneras estimulantes de poner en forma a los caballos...

Dividimos los grupos por edades y nivel.

Y empezamos.

Y a la tercera o cuarta semana, más o menos, vino la primera voz disonante.




Yo ya había notado en la chica que se "plantó" malas caras, y sabía que más pronto que tarde, se haría notar.

Antes de empezar cada clase, yo hacía lo que suelo hacer: calentar y preparar mi cuerpo para la actividad que voy a desempeñar.

Es un calentamiento básico de los principales músculos que intervienen en la Equitación: aductores, abdominales y lumbares, etc.

Algo que se realiza en unos 7 minutos y que tampoco requiere ninguna fatiga ni sobre-esfuerzo.

Algo que se hace en todos los deportes.



Pero aquella chica, que ya venía poniendo mala cara en las clases anteriores cada vez que tocaba calentar, ese día se plantó y dijo que no pensaba hacerlo.

-"¿Y por qué?" - le pregunté yo - "¿te duele algo?"

- NO. YO HE VENIDO A MONTAR A CABALLO, NO A CLASE DE EDUCACIÓN FÍSICA.



Aún resuena en mis oídos aquella frase lapidaria, pronunciada por una niña de 16 años.

¡¡16 años!!

Con esa edad, no solo no tenía la menor intención de esforzarse lo más mínimo, sino que para ella, la hípica y el deporte, son dos cosas totalmente distintas.

No se cuál de las dos cosas me preocupa más.



Y esa es la visión de muchos niños, adultos y practicantes de Equitación.

Que esto no es un deporte.

¿Entonces qué es?, me pregunto yo.

Y muchos dicen que sí, que es un deporte, pero no hacen más actividad que montar.

O sea, con las palabras dicen que es un deporte.

Pero con los hechos demuestran que para ellos no es un deporte.



Pero en todos los deportes se trabaja la fuerza, el cardio, la potencia, la flexibilidad y muchos parámetros más.

La hípica necesita los suyos propios, que son distintos a los del tenis o el fútbol.

Pero los necesita.

¿Por qué en la hípica aun nos cuesta admitir esto?

En España, claro, en otros lugares, esto está más que superado.



Me queda por cierto, terminar de contarte lo que pasó con aquella alumna rebelde.

Le dije que si no hacía los ejercicios de calentamiento, se quedaría sin clase.

Y prefirió quedarse sin clase.


Después, recibí las quejas por parte de la propietaria de las instalaciones.

Resultó que la rebelde era su sobrina...

Mis clases allí duraron poco.

La chica rebelde inició un motín.

Y yo pasé de entrar en el juego.



Cuando me fui, hubo algunas madres que me propusieron venir con sus hijas a mis instalaciones.

Me decían que sus hijas se lo habían pasado muy bien en mis clases.

Se lo agradecí, pero les dije que no me parecía bien.



¿Sabéis que tenían en común estas familias que me propusieron venirse conmigo?

Eran familias extranjeras o como mínimo uno de los progenitores lo era.

Estos padres, solían quedarse en la finca cuando traían a sus hijas (porque menos un chico, todo eran niñas), y veían las clases.

Para ellos, no solo era totalmente normal que enfocáramos la hípica como un deporte, sino que les parecía que era necesario.



Recuerdo una conversación con una de las madres, en las que me pedía que no me fuera.

Fuimos paseando por la finca y me contaba que aunque su hija no se atrevía a decírmelo porque le daba vergüenza, estaba disfrutando mucho de mis clases, como nunca antes.



Pero terminé saliendo de aquel sitio, agradeciendo el tiempo pasado y los servicios pagados.

Quedamos tan amigos.

Pero a mi aquella frase, no se me olvida.


Y me temo, que esta es una de las grandes causas por las que la hípica en España no avanza como deporte.

Seguimos creyendo que es una actividad que se desempeña a caballo exclusivamente.

Y mientras aquí seguimos en el Pleistoceno Hípico, vanagloriándonos de ser la cuna del caballo PRE, un país de caballos y todas esas historias que nos contamos a nosotros mismos, los mejores jinetes del mundo dedican varias horas al día a mejorar su cuerpo y su mente, a través de la actividad física, del pilates, del yoga y la meditación.

Pero aquí, somos España, y claro...¡¡no necesitamos nada de eso!!



Si montas a caballo y estás convencido de que la hípica es un deporte y te gustaría tener acceso a un método de entrenamiento que te ayudará a mejorar tu forma física como jinete, tengo un curso que estoy seguro va a ayudarte a eso y mucho más. Si te interesa, en este enlace, tienes un capítulo gratis.








sábado, 8 de febrero de 2020

El caballo que mordía a personas

Hace no mucho me llamaron para uno de esos casos “desesperados”.

Uno de esos caballos que estaba empezando a mostrar signos de agresividad.



Siempre había sido un caballo bueno, me decían, pero últimamente, la cosa estaba cambiando.

En su cuadra no lo ponía fácil para que le pusieran la cabezada.

Cuando lo iban a cepillar echaba las orejas para atrás con cara de pocos amigos, y cuando le iban a poner la montura y la cincha, amenazaba con morder.

Hasta que un día lo hizo: mordió.

Le dió un buen bocado (aunque sin consecuencias) a la chica que lo estaba cepillando.

Y cuando ya se volvió un caso complicado de gestionar, me llamaron.

Claro, como se había convertido en un caballo “hostil”, ya nadie lo quería montar, y llevaba días y días sin salir del box.

Evidentemente, su enfado con el mundo, al llevar tanto sin salir del box, no hacía sino más que aumentar.

Cuando lo tuve enfrente, vi a un animal que mostraba tan pocas ganas de vivir como de colaborar.

Su mirada, carecía de brillo. Su físico, a pesar de ser el de un buen caballo de deporte, estaba totalmente mermado.

Aun sin ni siquiera trabajarlo noté atrofias musculares en unas zonas e hipertrofias en otras.

Pregunté si le ponían riendas de atar o algún artilugio.

Y me dijeron que sí, que durante mucho tiempo, se le ponían riendas de atar para darle cuerda antes de montarlo y que cuando lo montaban, le ponían un rendaje al filete.

Si no hacían esto, se botaba.

De nuevo, estaba frente a otro caso totalmente clonado a muchos otros que he conocido.

Es increíble como en distintos puntos del país, hacen exactamente lo mismo.

Y claro, los resultados son también los mismos: los caballos no hacen más que empeorar con estos “arreglos”.

Otra historia como la de Atómico, el caballo que se cruzó en mi camino y cuyo destino venía siendo muy similar al de este caballo que os cuento (pulsa sobre este enlace si quieres saber más sobre el caso de Atómico)

Hoy, Atómico ha dejado atrás esos problemas y es un caballo adorable.

A final de este texto te explico cómo hice para que Atómico diera ese cambio.

Ahora déjame que te explique algo que seguramente ya sabrás: el caballo no se creó para ser montado por el humano, y en el poco tiempo que lleva siendo montado (3.000 mil años, en comparación con los 55 millones de años de su origen), su dorso NO ha evolucionado para llevar a un jinete encima.

Pero no significa que no podamos montar a caballo.

A mi de hecho, es lo que más me gusta: sigo montando prácticamente cada día y me sigue haciendo la misma ilusión que me hacía cuando era un mocoso.

Pero para poder montarlo, nuestro caballo tiene que tener un dorso fuerte.

Ya que carece de estructuras óseas en esas zonas donde más las necesita para poder llevar peso.

Y junto con las cojeras, las lesiones más comunes, son las del dorso.

¿Pero sabes la diferencia?

Las cojeras suelen ser más evidentes y se perciben con más facilidad.

En cambio, el caballo suele esconder el dolor de dorso.

Por la sencilla razón de que mostrar debilidad va en contra de su instinto.

Pero los últimos estudios nos demuestran que son muy pocos los caballos que se libran de los problemas de dorso.

Todos los padecen en mayor o menor medida, pero todos lo camuflan.

Hasta que evidentemente, ya es tarde y lo manifiestan a través de otros problemas derivados de las compensaciones que han ido adquiriendo y que llega un momento que crean otros problemas y lesiones.

Y entonces llega un momento que se vuelven desagradables, y hasta pueden llegar a amenazar con morder.

Y esto, que cada vez más estudios científicos demuestran tanto en caballos vivos, como en necropsias, yo lo vengo advirtiendo desde hace tiempo.

Y es que, por mi trabajo, tengo la suerte de poder conocer muchos caballos.

Y casos como el que te contaba al principio, he visto decenas.

Caballos fantásticos que empiezan en algún momento a mostrar una serie de signos, pero que pasan desapercibidos para sus propietarios, preparadores, etc.

Y cada semana, sigo recibiendo a través de consultas online, casos clonados.

Y de verdad te digo, que en mi estadística personal, más del 90% de los caballos que voy viendo, padece problemas de dorso en mayor o menor medida.

¿Pero sabes lo realmente asombroso?

Que el 100% de sus propietarios no tenía la menor idea de la existencia del problema.

Y cuando les he comentado que el problema de su caballo no es el que ellos creían, sino que el origen de sus comportamientos era el dolor de dorso, no me creían y preferían seguir creyendo su propia versión, las cuales se pueden resumir:

_Es que realmente es muy vago y no quiere trabajar

_Es que hasta que no le pongo las riendas de atar y lo tengo galopando 20 minutos no se queda tranquilo

_Es que dice mi profesor que tiene el dorso frío pero que no pasa nada.

_Es que …

Seguramente te sonarán estas excusas, porque las habrás oído mil veces en tu entorno hípico.

Los problemas de dorso, se extienden como la pólvora, puesto que el número de caballos sigue aumentando.

Pero las pautas básicas de manejo correcto, y unos conocimientos mínimos de biomecánica y morfología, siguen permaneciendo desconocidas para la gran mayoría de propietarios de caballos.

Y por eso, sus caballos, padecen problemas de dorso.

Y por eso, sus caballos padecerán muchos más problemas.

Quiero poner mi granito de arena en la solución a este problema.

Y es por eso que he creado el KIT de AYUDA para el dorso de tu caballo.

En ese Kit vas a encontrar todo lo que me ayudó a que el caballo del que te hablaba antes, hoy día tenga un dorso fantástico, dejara de morder y haya ganado músculo por todo su cuerpo.

Es el método de trabajo que he desarrollado a lo largo de estos años en los que me he enfrentado a muchos casos complicados de dorso.

Todo ese método y conocimiento, lo tienes ahora condensado en un Kit.

SI te interesa, tienes toda la información en el KIT de AYUDA PARA EL DORSO DE TU CABALLO

miércoles, 5 de febrero de 2020

Episodio 12 del Podcast: Entrevista a Marta Martínez

En esta ocasión hemos invitado al podcast a Marta Martínez, veterinaria especialista en fisioterapia y quiropraxia equina.



Marta está realizando con nosotros el curso de Entrenador Equino, a pesar de tener que hacerse muchos kilómetros para venir desde Galicia.

La verdad que el interés y las ganas que le pone a todo el trabajo con los caballos, más los kilómetros que tiene que hacerse, son dignos de elogio.

Su interés no se queda solo en aprender la mejores técnicas de trabajo a la cuerda, o la Equitación más correcta, sino que pregunta todo sobre cascos, alimentación, accesorios para entrenamiento...

Sin duda, no es habitual encontrarse con veterinarios que quieran seguir mejorando tanto como jinetes/amazonas, y es por eso que he creído que para aquellos que aun no la conozcan, les parecerá muy interesante el trabajo y el enfoque de Marta.

Además, Marta compite en raid, practica Salto y Doma...una amazona en toda regla que está dispuesta a ser tan buena veterinaria como jinete.

Marta suele moverse por toda Galicia, pero también trabaja por Castilla y León y Comunidad de Madrid.

Si quieres poner tu caballo en manos de alguien que además de su faceta de veterinaria, se esfuerza por conocer al caballo como jinete, sin duda, Marta es tu veterinaria, por lo que te recomiendo que intentes concertar una cita con ella, aunque te adelanto que no será fácil, ya que cada vez está más solicitada.

Te dejo con la entrevista a Marta aquí abajo.

Sí quieres oír el audio directamente desde aquí, selecciona la opción "Reproducir en navegador".

Y si quieres descargar el archivo en mp3 escoge "Escuchar en app" y te pedirá que descargues la app si no la tienes instalada.